Los apologistas griegos del siglo II defendieron el cristianismo frente a las falsas acusaciones de los paganos y judíos, tratando de mostrar la verdad de la fe cristiana. Algunos de los principales apologistas fueron Justino Mártir, que escribió un Diálogo con el judío Trifón, Atenágoras de Atenas, que escribió una Súplica en favor de los cristianos, y el autor anónimo del Discurso a Diogneto, que contrastó el cristianismo con el judaísmo y el pagan