Los hijos sufren las consecuencias de la incapacidad de sus padres para manejar adecuadamente una separación o divorcio. Una gran inestabilidad emocional en los niños debido a una ruptura de sus padres puede generar consecuencias negativas a largo plazo. El divorcio o separación también puede afectar el rendimiento académico de los niños y sus habilidades sociales en la escuela.