El documento discute el desfase entre las políticas educativas que promueven el uso de nuevas tecnologías en el aprendizaje y su impacto en los resultados académicos de los estudiantes. Cristóbal Cobo analiza conceptos como el "aprendizaje invisible" y plantea preguntas sobre cómo preparar a los estudiantes para la complejidad global y estimular la creatividad más allá de los sistemas educativos formales estandarizados. Concluye que las tecnologías evolucionan rápidamente y se debe construir puentes entre esta evolución