La teoría pedagógica de Dewey se ubicó a principios del siglo XX en Estados Unidos. Consideraba que ni los profesores ni los alumnos son recipientes vacíos, sino que ambos forman parte del proceso de enseñanza-aprendizaje. Propuso una educación centrada en actividades y la resolución de problemas reales para preparar a los estudiantes como ciudadanos democráticos.