El documento describe la cuestión social en el siglo XIX y principios del XX, caracterizada por la desigualdad social creciente producto de la revolución industrial, con los obreros sumidos en la pobreza y viviendo en condiciones precarias e insalubres en las ciudades, mientras que carecían de protecciones laborales como jornadas de trabajo excesivas, salarios bajos, ausencia de seguridad social y el trabajo infantil en condiciones peligrosas. La cuestión social se manifestó en todos los países que se industrializaron rápidamente