El documento describe la cuestión social en Chile entre 1880-1920. Explica que la rápida industrialización y urbanización exacerbaron problemas existentes como la falta de vivienda y servicios básicos, lo que llevó a enfermedades y alta mortalidad entre los sectores populares. También se formaron nuevos grupos sociales como la clase obrera. La iglesia católica, sindicatos, y leyes laborales emergieron para abordar estos problemas sociales.