El movimiento De Stijl, fundado en 1917 por Theo van Doesburg en Holanda, buscaba leyes universales en el arte visual, centrándose en la abstracción y la simplicidad a través de formas y colores fundamentales. Se caracteriza por la integración del arte y el diseño en la vida cotidiana y su influencia ha perdurado, impactando movimientos posteriores como la Bauhaus y diseños contemporáneos. Su estética y principios continúan influyendo en la educación artística actual, destacando la importancia del color, la geometría y la composición.