El documento describe el tercer y cuarto elemento del delito. El tercer elemento es la antijuricidad, que implica una contradicción entre un acto y las normas legales vigentes. No es antijurídico si se encuentra justificado por causas como la legítima defensa o estado de necesidad. El cuarto elemento es la imputabilidad, que se refiere a la capacidad de una persona de ser sujeto de derecho penal, considerando factores físicos, psíquicos, de madurez y salud mental.