, 
Derecho Romano 
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1. 
MAY 
24 
Objeto del contrato, Requisitos de los contratos Y Clasificación de 
contrato en Roma 
Objeto del contrato: 
Era esencial en Roma el objeto era de entregar un bien para el disfrute. 
Requisitos de los contratos: 
1. Que sea posible. 
2. El contrato debe ser licito. 
3. Debe estar totalmente determinado. 
Clasificación de los contratos: 
Los contratos pueden clasificarse de la siguiente manera:
Contratos unilaterales y bilaterales, según nazca obligación para una de las partes, como en el 
mutuo; o que engendraban obligaciones para ambas partes , como ocurre en la compra venta. 
Los contratos bilaterales son también llamados sinalagmáticos, y entre estos, se distinguen los 
perfectos o aequales de los imperfectos o inaequales. Los primeros eran los que desde el 
momento mismo de su conclusión, engendraban obligaciones para todas las partes contratantes. 
Los segundos eran aquellos que al concluirse el contrato, solo nacían obligaciones para una de 
las partes contratantes, pero que luego, por circunstancias posteriores y eventuales, podían 
engendrarlas también para la otra parte, por ejemplo: el comodato: el contrato al concluírse no 
engendraba obligaciones sino para el comodatario (cuidar la cosa prestada y devolverla al 
vencimiento del término); pero si él realizaba gastos extraordinarios para su conservación, nacía 
a cargo del comodante la obligación de reembolsarlos. 
En los contratos bilaterales, no se admite que una de las partes pueda exigir la prestación de la 
otra mientras esta no haya satisfecho la propia. 
Contratos iuris civilis y iuris gentium, según sean celebrados entre romanos o sean tenidos por 
partes romanas o extranjeras, o solamente extra 
1. Objeto del contrato, Requisitos de los contratos Y Clasificación de 
contrato en Roma 
Objeto del contrato: 
Era esencial en Roma el objeto era de entregar un bien para el disfrute. 
Requisitos de los contratos: 
1. Que sea posible. 
2. El contrato debe ser licito. 
3. Debe estar totalmente determinado. 
Clasificación de los contratos: 
Los contratos pueden clasificarse de la siguiente manera: 
Contratos unilaterales y bilaterales, según nazca obligación para una de las partes, como en el 
mutuo; o que engendraban obligaciones para ambas partes , como ocurre en la compra venta. 
Los contratos bilaterales son también llamados sinalagmáticos, y entre estos, se distinguen los 
perfectos o aequales de los imperfectos o inaequales. Los primeros eran los que desde el 
momento mismo de su conclusión, engendraban obligaciones para todas las partes contratantes. 
Los segundos eran aquellos que al concluirse el contrato, solo nacían obligaciones para una de 
las partes contratantes, pero que luego, por circunstancias posteriores y eventuales, podían 
engendrarlas también para la otra parte, por ejemplo: el comodato: el contrato al concluírse no
engendraba obligaciones sino para el comodatario (cuidar la cosa prestada y devolverla al 
vencimiento del término); pero si él realizaba gastos extraordinarios para su conservación, nacía 
a cargo del comodante la obligación de reembolsarlos. 
En los contratos bilaterales, no se admite que una de las partes pueda exigir la prestación de la 
otra mientras esta no haya satisfecho la propia. 
Contratos iuris civilis y iuris gentium, según sean celebrados entre romanos o sean tenidos por 
partes romanas o extranjeras, o solamente extranjeras. Su origen surge del ius gentium, como 
por ejemplo los contratos consensuales, reales, la stipulatio. 
Contratos de buena fe y de derecho estricto, según den o no lugar a un iudicium bonae fidei. En 
los stricti iuris, la misión del juez es decidir con un sencillo si o no sobre la existencia o 
inexistencia, desde el punto de vista jurídico, de la pretención del actor en la fórmula. En los 
bonae fidei, el juez debe valorar las particulares circunstancias del caso, teniendo en cuenta 
aquello que es dable exigir entre personas justas y leales, el juez tiene en cuenta la equidad para 
el caso concreto. 
Son contratos de buena fe, la compre vente, la locación, la sociedad, la prenda, el depósito y el 
comodato, entre otros. 
Contratos gratuitos y onerosos, según que dieran a uno de los otorgantes alguna ventaja no 
contra prestada, como el mutuo, y onerosos cuando las partes hicieran sacrificios o desembolsos 
recíprocos, como en la compraventa. Los contratos onerosos se podían dividir a su vez en 
conmutativos, cuando contenían prestaciones ciertas, y aleatorios, cuando aquellas quedaban 
supeditadas al azar. 
Contratos principales y accesorios, los primeros tenían existencia propia con independencia de 
toda otra convención, como la locación; los segundos, dependían de uno principal al que estaban 
vinculados. 
Contratos nominados e innominados, según estuvieran o no dotados de un nombre. Los 
nominados, estaban provistos de una acción designada con un nombre especial según la figura 
contractual que se tratara; los innominados, caracían de acción propia, solo se valían de una 
acción comun a todas las relaciones de este tipo, la actio praescriptis verbis. 
Publicado 24th May 2012 por Jefferson Andres Cruz Derecho Romano 
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2. 
MAY 
22 
Servidumbre, Obligaciones, Consentimiento 
SERVIDUMBRES:
En el derecho, servidumbre es la denominación de un tipo de derecho real que limita el 
dominio de un predio denominado fundo sirviente en favor de las necesidades de otro llamado 
fundo dominante perteneciente a otra persona. 
CLASES DE SERVIDUMBRES: 
 Continuas: Continuas son aquellas cuyo uso es y puede ser continuo sin que exista un hecho 
actual del hombre. Ej.: Electroducto - Vistas 
 Discontinuas: Son aquellas que requieren del hecho actual del hombre para ser ejercidas. Ej.: 
Paso - Tránsito 
 Prediales o personales: Prediales son aquellas que se hacen en beneficio de otro inmueble. 
Personales son las constituidas en beneficio de una o más personas o de una comunidad. 
 Aparentes o no aparentes: Aparentes son las que se anuncian y están continuamente a la 
vista por signos exteriores, que revelan el uso y aprovechamiento de las mismas. No aparentes 
son las que no presentan indicio alguno exterior de su existencia. 
 Positivas o negativas: Se llama positiva la servidumbre que impone al dueño 
del predio sirviente la obligación de dejar hacer alguna cosa o de hacerla por sí mismo, y negativa 
la que prohíbe al dueño del predio sirviente hacer algo que le seria lícito sin la servidumbre. 
 Legales o voluntarias: Las servidumbres pueden establecerse por la ley(u otras normas 
del ordenamiento jurídico) o por la voluntad de los propietarios 
OBLIGACIONES CONTRACTUALES: 
La celebración del contrato. La ley aplicable al fondo de la relación jurídica. La ejecución de las 
prestaciones contractuales. Tratados de cobertura y actividad económica. Las inversiones de 
capital extranjero. Funciones notariales y funciones de asistencia en el ámbito del comercio 
internacional. 
RESPONSABILIDAD CIVIL EXTRA CONTRACTUALES: 
Es la obligación que recae sobre una persona de reparar el daño que ha causado a otro, sea en 
naturaleza o bien por un equivalente monetario, habitualmente mediante el pago de 
una indemnización de perjuicios. Díez-Picazo define la responsabilidad como «la sujeción de una 
persona que vulnera un deber de conducta impuesto en interés de otro sujeto a la obligación de 
reparar el daño producido». Aunque la persona que responde suele ser la causante del daño, es 
posible que se haga responsable a una persona distinta del autor del daño, caso en el que se habla
de «responsabilidad por hechos ajenos», como ocurre, por ejemplo, cuando a los padres se les 
hace responder de los daños causados por sus hijos o al propietario del vehículo de los daños 
causados por el conductor con motivo de la circulación.es decir móvil. 
La responsabilidad civil puede ser contractual o extracontractual. Cuando la norma 
jurídica violada es una ley (en sentido amplio), se habla de responsabilidad extracontractual, la 
cual a su vez puede ser o bien delictual o penal (si el daño causado fue debido a una acción 
tipificada como delito) o cuasi-delictual o no dolosa (si el perjuicio se originó en una falta 
involuntaria). Cuando la norma jurídica transgredida es una obligación establecida en una 
declaración de voluntad particular (contrato, oferta unilateral, etcétera), se habla entonces de 
responsabilidad contractual. 
ELEMENTOS CONSTITUTIVOS DE LAS OBLIGACIONES: 
1. Vinculo jurídico entre las dos personas: pactar algo. 
2. Sujeto activo: para iniciar la acción. 
3.Sujeto pasivo: la obligación de pagar o cumplir. 
4. Objetos del contrato 
5. Una acción. 
OBLIGACIONES CIVILES: 
Son aquellas que se pueden ejercer judicial y civil mente 
OBLIGACIONES NATURALES: 
Cuando el acreedor no cuenta con una accion juridica para hacer efectivo el cumplimiento de 
la obligación. 
EL CONSENTIMIENTO: 
es un concepto jurídico que hace referencia a la exteriorización de la voluntad entre dos o varias 
personas para aceptar derechos y obligaciones. Su principal marco de actuación es el Derecho 
civil y, en especial, el Derecho de obligaciones y de contratos, en dónde el consentimiento juega 
un papel fundamental en el marco de la autonomía de la voluntad.
REQUISITOS DEL CONSENTIMIENTO: 
Para poder prestar un consentimiento que sea jurídicamente válido es necesario cumplir 
determinados requisitos: 
En general, es necesario tener suficiente capacidad de obrar. En general, se puede decir que no 
pueden prestar su consentimiento los menores de edad o incapacitados. 
Sin embargo, puede darse el caso de que la incapacidad de prestar consentimiento sólo abarque 
a una serie de actos jurídicos, y no a otros. 
VICIOS DEL CONSENTIMIENTO: 
 Error: Error grave en la apreciación de los hechos de forma que sin que se hubiera producido 
ese error no se hubiera producido el consentimiento. 
 Violencia o intimidación: Cuando se arranca el consentimiento mediante el empleo de la 
fuerza o la intimidación. 
 Dolo: Cuando la contra parte ha inducido a error al otro contratante con el fin de arrancar el 
consentimiento. 
INCAPACIDAD DE LOS CONTRATANTES: 
1. EDAD. 
2.PROBLEMAS MENTALES. 
3.POR SER PRODIGO. 
4. POR SEXO. 
5. POR LA ESCLAVITUD. 
Publicado 22nd May 2012 por Jefferson Andres Cruz Derecho Romano 
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3. 
MAY
19 
Persona 
PERSONA: 
Ser que puede adquirir derechos y contraer obligaciones civiles. Todo individuo de la especie 
humana. 
ESTADOS FUNDAMENTALES D ELA PERSONA 
1. ESTADO DE LIBERTAD:Atributo esencial de la persona humana. 
Base de toso derecho, constituía el elemento esencial de la personalidad humana. El hombre que 
no era libre no era persona. 
HOMBRE: libres y esclavos 
El hombre libre era el que podía tener estado de ciudadanía y de familia 
Libres: Facultad natural que cada uno tiene de hacer lo que le plazca a no ser que la ley se lo 
impida. 
Esclavos: La condición jurídica del esclavo era la del bien patrimonial sujeto absoluto de su 
amo o dueño (DOMINUS) no era potestad, sino un derecho real de una persona sobre un bien 
patrimonial. (POTESTAD DOMINICAL). 
A. No podía contraer matrimonio, uniones sexuales de hecho, no de 
derecho(CONTUBERNIUM). 
B. No podía adquirir ni enajenar por cuanto no tenía un patrimonio propio a la manera de ser 
libre. Sus actividades económicas eran de hecho no de derecho y aprovechaban al dueño. El 
dueño adquiría por medio del esclavo, era instrumento de adquisición para su dueño, contrario 
no podía obligar al dueño en esas actividades de hecho.
C. El esclavo no podía ser sujeto activo ni pasivo de acciones judiciales, por cuanto no podía 
serlo de derecho. 
MANUMISION: acto jurídico por el cual el amo o dueño del esclavo le daba libertad, lo convertía 
en hombre libre. Así recibía el nombre de LIBERTO(libertus o libertinus) antes 
era MANUMITIDO. El amo que le habíaMANUMITIDO se llamaba PATRONUES respecto 
de su liberto, este quedaba con determinadas obligaciones a favor de aquel. 
El hombre libre que jamás había sido esclavo se llamaba INGENUO (ingennus) con condición 
jurídica y social superior a la del liberto. Los libertos con múltiples divisiones eran de condición 
jurídica y social inferior. 
2. ESTADO DE CIUDADANÍA: (satatus civitatis) facultad para ejercer cargos. 
Los hombres libres se dividen en ciudadanos y no ciudadanos, los ciudadanos estaban sometidos 
al IUS CIVILE: reservado a los ciudadanos romanos. 
LOS NO CIUDADANOS 
Los que no tenían la calidad de ciudadanos estaban excluidos del IUS CIVITATIS, estaban 
sometidos al IUS GENTIUN derecho común y no al ius civile. 
PEREGRINOS:extranjeros residentes en Roma. 
LATINOS:quienes provenían del LATINO pueblo vecino de ROMA. 
CLASIFICACIÓN: 
LATIN VETERES: habitantes del antiguo LATIUM sujetos al poder de roma. 
Publicado 19th May 2012 por Jefferson Andres Cruz Derecho Romano 
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4.
MAY 
12 
La ley de las xll tablas 
LA LEY DE LAS XII TABLAS 
Tablas I, II, III 
Contendrían derecho procesal privado. 
El procedimiento que regulan es el de las acciones de la ley, acciones judiciales en que en virtud 
de la Ley de las XII Tablas podrían ejercer los ciudadanos romanos para la defensa de sus 
derechos. El proceso se caracterizaba por su excesivo formalismo, las partes debían pronunciar 
determinadas palabras, a veces muy complicadas, obligatoriamente si querían tener 
posibilidades de ganar el litigio o debían realizar ritos. Detrás de este formulismo estaba el 
sentimiento religioso. 
Las acciones de la ley a saber eran cinco: tres declarativas y dos ejecutivas. Las primeras: acción 
por apuesta (sacramentum), acción por petición de un juez o de un árbitro (postulatio iudicis) y 
la acción por requerimiento (condictio). Estas se caracterizaban por contemplar el mismo 
proceso, iniciado antes los pontífices (quienes indicaban la fórmula solemne) más tarde ante un 
magistrado (quien se encargaba de mediar la contienda entre las partes ayudando a determinar 
un juez privado) y por último ante un juez (quien recibe la fórmula solemne y las pruebas 
preparadas). Las dos restantes o ejecutivas: acción por aprehensión corporal (manus iniectio) y 
la acción de toma de prenda o embargo (pignoris capio). Ambas guardaban resagos 
pertenecientes a la venganza privada, ya que en ellas podíase aplicar la fuerza o violencia para 
recuperar lo debido. 
La intervención del poder público era escaso. El pretor era el magistrado que presidía el proceso, 
encauzándolo y fijando la controversia, pero el juez que dictaba sentencia era un ciudadano 
elegido de común acuerdo por las partes. 
La ejecución de la sentencia condenatoria de un deudor se regulaba muy detalladamente. 
Aunque resulta morbosa por ser personal y cruel, es fruto del consenso que tuvo la elaboración 
de las XII Tablas por parte de patricios y plebeyos; como los deudores solían ser los plebeyos, 
esta regulación constituía un principio de seguridad jurídica, el plebeyo podía saber lo que le 
esperaba en el caso de ser insolvente. 
Tablas IV, V 
Contendrían derecho de familia y de sucesiones. 
Regulan normas relativas a la tutela de menores de edad no sujetos a patria potestad al haber 
fallecido su padre. Por igual contenian normas relativas a la curatela a fin de administrar los 
bienes de aquellas personas pródigas, enfermos mentales o discapacitados. También había
normas para tutelar a las mujeres solteras una vez fallecido el padre, de ellas se harían cargo 
familiares próximos. 
En estas Tablas por primera vez se limita legalmente el poder absoluto del paterfamilias sobre 
su familia. En relación con la mujer, se estableció el divorcio a favor de la mujer, la mujer se 
divorciaba ausentándose durante tres días del domicilio conyugal con ese propósito. En relación 
con los hijos, el paterfamilias perdía la patria potestad de sus hijos si los explotaba 
comercialmente en tres ocasiones, ya que el hijo quedaba emancipado. 
En materia de sucesiones, se da preferencia a la sucesión testada en relación con la intestada. Si 
la sucesión era intestada la ley establecía como primeros herederos a los herederos sui, de 
derecho propio, esto es los hijos y la mujer como una hija más. Si no había herederos sui, 
heredaba el agnado más próximo al fallecido; aquellos parientes que estuvieron sujetos con el 
fallecido a la potestad de un ascendiente común. Si tampoco existían herederos agnados, 
heredaban los gentiles, aquellas personas con el mismo gentilicio o apellido que derivaban de la 
misma gens que el fallecido. 
"Uti Legassit Suae Rei Ita Ius Esto." Así como dispusiera de sus cosas, tal será el Ius. 
Gayo, Inst. II, 224 
Tablas VI, VII 
Contendrían derecho de obligaciones (negocios jurídicos de la época) y derechos reales. 
Regulan el negocio jurídico del nexum, en la que el deudor asume la obligación de hacer la 
prestación al acreedor, en caso de incumplir quedaría sometido a la potestad del acreedor sin 
necesidad desentencia judicial. El nexum fue derogado por la Lex Poeteliae-Papiliae. 
También regulan la stipulatio o sponsi, en la que el deudor asume la obligación de hacer la 
prestación al acreedor y en caso de incumplimiento el acreedor podía ejercitar una acción judicial 
para obtener una sentencia tras el juicio. 
En el campo de los derechos reales se regularían la mancipatio y la en iure cessio, negocios 
jurídicos que hacían posible la transmisión de la propiedad de la res mancipi (medios de 
producción; capital, trabajo, fincas, edificios, esclavos, animales de tiro y carga...). 
Estos negocios estaban rodeados de solemnidades. El mero contrato de compraventa no bastaba 
para transmitir la propiedad de cosas importantes, por lo que había que realizar uno de estos dos 
negocios para que la propiedad se transmitiera de modo pleno. La mancipatio consistía en 
realizar el negocio jurídico ante 6 testigos, ciudadanos romanos varones y mayores de edad. La en 
iure cessio se realizaba ante el pretor, que actuaba como el actual notario, dando fe pública del 
negocio. 
La usucapio consistía en la adquisición de la propiedad de buena fe por el paso del tiempo y con 
justo título (dos años para bienes inmuebles; un año para bienes muebles). 
En la Tabla VII además se contendrían normas relativas a relaciones de vecindad entre fincas 
colindantes. 
Contiene disposiciones referidas a las siguientes cuestiones: solares y vías de comunicación; 
anchura mínima de las vías en las rectas y en las curvas; límites entre fundos (terrenos); 
obligación de cortar las ramas del fundo colindante; posibilidad de recoger frutos, etc.
"...Si alguien fijara un seto cavando junto a un fundo ajeno, no trapase el lindero; si una cerca 
deje un pie; si un edificio dos pies; si cavase un foso o un hoyo deje tanto espacio como 
profundidad; si un pozo, un paso; plante el olivo o la higuera a nueve pies de lo ajeno; los demás 
árboles a cinco pies..." 
Digesto 10,1,13 
Tablas VIII, IX 
Contendrían el derecho penal de la época. 
Se caracterizan porque contienen tanto normas muy arcaicas como normas modernas, lo que 
refleja un periodo de transición. 
En estas Tablas aparece implícitamente la distinción entre dos ámbitos del derecho penal, 
el derecho público y el derecho privado. 
"... Nuestras leyes de las Doce Tablas, tan parcas en imponer la pena capital, castigaron con esa 
pena al autor y al recitador de versos que atrajera sobre otro la infamia. Esta disposición fue 
sabia, porque debemos tener sometida nuestra vida a los fallos legítimos de los jueces y de los 
magistrados, más no al ingenio de los poetas, y no debemos oír cargos sino allí donde la 
contestación es lícita y podemos defendernos judicialmente." 
Cicerón. De República IV, 10, 12. 
El público se ocuparía de los crimina o ilícitos penales que eran atentados contra el pueblo 
romano, como el perduelio o traición al pueblo romano y de los ilícitos más graves como 
el parricidium. Loscrimina eran perseguibles de oficio y sancionados con la pena capital o en su 
caso el exilio. 
El privado se ocuparía de los delicta, ilícitos privados, de menos gravedad y de persecución a 
instancia de la víctima o de sus familiares. Estos ilícitos eran castigados con pena pecuniaria a 
favor de la víctima, siempre dependiendo de la gravedad de mismo. Delicta serían delitos de 
daños a bienes de terceros, el furtum y la iniuria o delito de lesiones. 
En la Tabla IX se establece la prohibición de concesión de privilegios por lo que todos los 
ciudadanos son iguales ante la ley. 
Tabla X 
Derecho sacro 
Recoge una serie de normas que se refieren al orden de la vida interna de la ciudad. Se prohíbe 
la incineración e inhumación de los cadáveres en la ciudad, se intenta así evitar incendios, o que 
la presencia de un cadáver atente contra la salubridad pública. Se prohibía también el excesivo 
lujo en los funerales. 
Tablas XI, XII 
Son las Tabulae Iniquae (Tablas de los injustos)
Lo que contiene este "cajón de sastre" entre otras cosas, es la prohibición 
del connubium (matrimonio desde el punto de vista jurídico, entre patricios y plebeyos). 
Posteriormente con la Lex Canuleia esta prohibición queda derogada. Los cónsules eran 
magistrados. Estas dos tablas no llegaron a presentarse a los comicios. Las tablas XI y XII no se 
las puede agrupar bajo el mismo derecho. La tabla XI se relaciona con el derecho penal, con 
especial hincapié en lo criminal, y la tabla XII con el derecho privado. 
Publicado 12th May 2012 por Jefferson Andres Cruz Derecho Romano 
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5. 
MAY 
12 
Propiedad y Posesion 
PROPIEDAD: 
es el poder directo e inmediato sobre un objeto o bien, por la que se atribuye a su titular la 
capacidad de disponer del mismo, sin más limitaciones que las que imponga la ley. Es el derecho 
real que implica el ejercicio de las facultades jurídicas más amplias que el ordenamiento jurídico 
concede sobre un bien. 
El objeto del derecho de propiedad esta constituido por todos los bienes susceptibles de 
apropiación. Para que se cumpla tal condición, en general, se requieren tres condiciones: que el 
bien sea útil, ya que si no lo fuera, carecería de fin la apropiación; que el bien exista en cantidad 
limitada, y que sea susceptible de ocupación, porque de otro modo no podrá actuarse. 
CARACTERES DEL DERECHO DE PROPIEDAD: 
El derecho de propiedad es un moral, exclusivo y perfecto poder, pero con carácter de limitación 
y subordinación, así como también perpetuo. 
 Es un poder moral porque la apropiación que se hace del bien es reflexiva y no instintiva, es 
decir, la destinación al fin se hace previo el conocimiento del fin que se acepta libremente. 
 Es un derecho exclusivo, derivado de la limitación esencial de la utilidad en muchos objetos, 
que no puede aplicarse a remediar las necesidades de muchos individuos a la vez. Por esta razón, 
no son bienes apropiables los llamados de uso inagotable o bienes libres, que existen en 
cantidades sobrantes para todos, como el aire atmosférico, el mar o la luz solar. 
 Es un derecho perfecto. El derecho de propiedad puede recaer sobre la sustancia misma de la 
cosa sobre su utilidad o sobre sus frutos: de aquí deriva el concepto de dominio imperfecto según 
que el dominio se ejerza sobre la sustancia (dominio radical) o sobre la utilidad (dominio de uso 
o sobre los frutos, dominio de usufructo). Estas tres clases de dominio, al hallarse en un solo 
sujeto, constituyen el dominio pleno o perfecto. El derecho de propiedad es un derecho perfecto, 
pues por él, todo propietario puede reclamar o defender la posesión de la cosa, incluso mediante
un uso proporcionado de la fuerza, y disponer plenamente de su utilidad y aún de su substancia, 
con la posibilidad en determinados supuestos de destruir la cosa. 
 Es un derecho limitado o restringido por las exigencias del bien común, por la necesidad ajena 
y por la ley, y subordinado, en todo caso, al deber moral. 
 Es perpetuo, porque no existe un término establecido para dejar de ser propietario. 
MEDIOS DE ADQUIRIR EL DOMINIO: 
La propiedad podía adquirirse de dos maneras: per universitatem (a titulo universal) y a titulo 
singular. Se realizaba la adquisición en la primera forma cuando el adquiriente sucedía al 
transmisor en una universalidad patrimonial, con todos sus elementos activos y pasivos, 
derechos reales, créditos y obligaciones. 
Los medios de adquirir el dominio singular se dividían en dos clases: medios del derecho civil ( 
ius civile ) y medios del ius gentium. 
POSESIÓN: 
En las comunidades primitivas, posesión y propiedad se confundían, hasta que el derecho 
romano comenzó a regular la propiedad de forma separada remarcando sus diferencias. Según 
esta doctrina, la posesión era un estado protegible. Posteriormente el derecho canónico le dará 
una mayor ampliación de protección a la mera detentación del bien o derecho. El derecho 
germánico le otorgó aún más importancia. De tal manera que no fuese presumible sino más bien 
detentable 
Es una situación de hecho, mas no de derecho como lo es la propiedad (derecho real por 
excelencia y consecuencia de la posesión a través de la prescripción). 
La posesión requiere o necesita dos elementos para configurarse y ellos son el corpus, que es la 
cosa en si y el animus rem sibi habendi que es la intención de comportarse como su dueño, es 
decir la posesión requiere la intención y la conducta de un dueño. De esta manera distinguimos 
de la tenencia en la cual el tenedor reconoce en otro la propiedad de la cosa en su poder. 
Así mismo es valido recordar que la posesión se presume siempre de buena fe, posee porque 
posee. 
ELEMENTOS ESENCIALES DE LA POSESIÓN: 
EL CORPUS: Tener materialmente la cosa o cuerpo. 
EL ANIMUS: Animo de señor y dueño. 
CLASES DE POSESIÓN: 
Según la mayoría de la doctrina se puede diferenciar entre: 
6. Posesión regular u ordinaria es aquella que aúna el justo título y la buena fe.
7. Posesión irregular es aquella donde faltan uno o los dos requisitos anteriores, es decir, 
el justo título y la buena fe. 
8. Posesión legal es la estipulada por la ley. Por ejemplo, la del heredero o la especificada 
en materia de vivienda de interés social. 
9. Posesión efectiva es la que declara el juez que lleva la sucesión para efectos de una 
posesión por parte de uno de los delegatarios de la herencia. 
10. Posesión definitiva es la que se deriva de una sentencia de adjudicación por el proceso 
de repartición 
11. Posesión de buena fe la buena fe de la que hablamos en la posesión es calificada y se 
probará según las estipulaciones del código de derecho civil. 
12. Posesión presunta es aquella que se tiene por imperio de la ley, con independencia de la 
voluntad y el conocimiento del poseedor, pero solo se aplica a la vivienda de interés 
social, cuando el arrendatario de un bien inmueble deja de pagar el canon de 
arrendamiento por 1 año. 
EL DOMINIO SE PODÍA EXTINGUIR EN TRES CASOS: 
 Por la destrucción total de la cosa. 
 Porque la cosa dejara de ser susceptible de propiedad particular, y 
 Porque un animal salvaje que había sido apropiado por el hombre cobrara su libertad. 
Publicado 12th May 2012 por Jefferson Andres Cruz Derecho Romano 
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6.
MAR 
14 
Resumen del libro de La ciudad Antigua 
o La ciudad Antigua 
o Denis Fustel De Coulanges. 
LIBRO PRIMERO 
CREENCIAS ANTIGUAS 
CAPITULO I 
Hasta los últimos tiempos de la historia de Grecia y Roma se vio persistir entre el vulgo un 
conjunto de pensamientos, y usos, que indudablemente, procedían de una época remotísima. De 
ellos podemos inferir las opiniones que el hombre se formo al principio sobre su propia 
naturaleza, sobre su alma y sobre el misterio de su muerte. 
Las generaciones antiguas, mucho antes que hubiera filósofos, creyeron en una segunda 
existencia después de la actual, consideraron la muerte, no como una disolución del ser, sino 
como un mero cambio de vida. 
Según las más antiguas creencias de los griegos y de los italianos, no era en un mundo extraño el 
presente a donde el alma iba a pasar su segunda existencia, permanecía cerca de los hombres y 
continuaba viviendo bajo la tierra (sub terra censabant reliqium vitam agi mortorum). 
También se creyó durante mucho tiempo que en esa segunda existencia el alma permanecía 
asociada al cuerpo. Nacida con el, la muerte no los separaba y con el se encerraba en la tumba; 
cuando se colocaba un cuerpo en el sepulcro, se creía que era algo viviente lo que ahí se colocaba. 
Era costumbre, al fin de la ceremonia fúnebre, llamar tres veces al alma del muerto por el nombre 
que había llevado. Se le deseaba vivir feliz bajo tierra; se escribía en la tumba que él reposaba 
allí. Jamas se prescindía de enterrar con el los objetos de que, según se suponía, tenia necesidad. 
De esta creencia primitiva se derivo la necesidad de la sepultura. Para que el alma permaneciera 
en esta morada subterránea, que le convenía para su segunda vida, era necesario a que el cuerpo 
al que estaba ligada quedase recubierto de tierra. El alma que carecía de tumba no tenia morada, 
vivía errante, se convertía pronto en malhechora. 
La antigüedad entera estaba persuadida de que sin la sepultura el alma era miserable, y que por 
la sepultura adquiría la eterna felicidad. 
Las formulas de la ceremonia fúnebre, puesto que sin ellas las almas permanecían errantes y se 
aparecían a los vivos, es que por ellos se fijaban y encerraban en las tumbas, y así como habían 
formulas que poseían esta virtud, los antiguos tenían otra con la virtud contraria: la de evocar a 
las almas y hacerlas salir momentáneamente del sepulcro. 
Se temía menos a la muerte que a la privación de la sepultura, ya que se trataba del reposo y la 
felicidad eterna.
En las ciudades antiguas la ley infligía a los grandes culpables un castigo reputado como terrible: 
la privación de la sepultura. Hay que observar entre los antiguos se estableció otra opinión sobre 
la mansión de los muerto, se figuraron una región, también subterránea pero infinitamente 
mayor que la tumba, donde todas las almas lejos de su cuerpo, vivían juntas y donde se les 
aplicaban penas y recompensas. 
Se rodeaba a la tumba de grandes guirnaldas de hierba y flores, que se depositaban tortas, frutas, 
sal, se derramaba leche, vino, y a veces la sangre de alguna víctima. 
CAPITULO II 
EL CULTO DE LOS MUERTOS 
Entre los griegos había entre cada tumba un emplazamiento destinado a la inmolación de las 
víctimas y a la cocción de su carne. La tumba romana también tenia su culina, especie de cocina 
de un genero particular, y para el exclusivo uso de los muertos. 
Estas creencias dieron pronto a lugar las reglas de conducta. Puesto que el muerto tenia 
necesidad de alimento y bebida, se concibió un deber de los vivos satisfacer esta necesidad, fue 
obligatorio. 
Los muertos pasaban por seres sagrados, los antiguos les otorgaban los más respetuosos epítetos 
que podían encontrar: llamándoles bienaventurados, buenos, santos. Para ellos tenían toda la 
veneración que el hombre pueda sentir por la divinidad que ama o teme; en su pensamiento cada 
muerto era un dios. No se daba distinción entre los muertos. Los griegos daban de buen grado el 
nombre de dioses subterráneos, los romanos les daban el nombre de dioses “manes”. Las tumbas 
eran los templos de estas divinidades. 
Si el muerto al que se olvidaba era un malhechor, aquel al que se honraba era un dios tutelar, 
que amaba a los que ofrecían el sustento. Estas almas humanas divinizadas por la muerte, eran 
lo que los griegos llamaban demonios o héroe, los romanos le dieron el nombre de lares y manes. 
CAPITULO III 
EL FUEGO SAGRADO 
La casa de un griego o romano encerraba un alta, en este altar tenia que haber un poco de ceniza 
y carbones encendidos, era una obligación sagrada para el jefe de la casa el conservar el fuego de 
día y noche. No era licito alimentar ese fuego con cualquier clase de madera, este fuego debía 
conservarse siempre puro. 
Había un día del año, que para los romanos era el 1 de mayo en que cada familia tenia que 
extender su fuego sagrado y encender otro inmediatamente, pero para obtener el nuevo fuego 
era preciso observar escrupulosamente algunos ritos. El fuego tenia algo de divino, se le adoraba, 
se le rendía un verdadero culto. 
Jamas salía el hombre sin dirigir una oración a su hogar; al regreso antes de ver a su mujer y de 
abrazar a sus hijos debía inclinarse ante el hogar e invocarlo, el fuego del hogar era pues la 
providencia de la familia. 
El culto del fuego sagrado no solo pertenecía Grecia y Roma, sino que también se encontraba en 
oriente, entre los indos suele llamarse agni. 
El hombre culpable no podía acercarse a su hogar, hasta que se purificara de la mancha.
El nombre del fuego sagrado fue personificado con el nombre de Vesta. Se represento a esta 
divinidad con rasgos de mujer, porque la palabra con que se designo al altar era de genero 
femenino. Vesta fue la diosa virgen, que no representaba en el mundo la fecundidad ni el poder, 
fue el orden, pero no el orden rigurosos, abstracto, la ley imperiosa y fatal, que se advirtió muy 
pronto en los fenómenos de naturaleza física. 
Lares o héroes no eran otra cosa que el alma de los muertos, a la que el hombre imponía un poder 
sobrehumano y divino. El recuerdo de uno de estos muertos sagrados estaba ligado siempre al 
hogar. Dorando a uno no podía olvidarse al otro. Era costumbre muy antigua enterrar a los 
muertos en las casas. 
Se puede pensar que el hogar domestico solo fue, en su origen, el símbolo del culto de los 
muertos, que bajo la piedra del hogar descansaba un antepasado, que el fuego se encendía allí 
para honrarle y, que este fuego parecía conservar en el la vida o representaba a su alma siempre 
vigilante. Esto solo es una conjetura. 
CAPITULO IV 
LA RELIGIÓN DOMESTICA 
Desde hace muchos años el hombre solo admite una doctrina religiosa mediante dos 
condiciones: que le anuncie un dios único, y que se dirigía a todos los hombres y a todos sea 
accesible sin rechazar sistemáticamente ninguna clase ni raza. 
En esta religión primitiva cada dios solo podía ser adorado por una familia. La religión era 
puramente domestica. Una de las reglas de aquel culto, era que cada familia solo podía rendir 
culto a los muertos que le pertenecían por la sangre, por eso la ley prohibía que un extranjero se 
acercase a una tumba, tocar con el pie, aun por descuido una sepultura era un acto impío. 
En Grecia y Roma así como en la India, el hijo tenia el deber de hacer las libaciones y sacrificio a 
los manes de sus padres y de todos los abuelos. 
Entre los vivos y los muertos de cada familia existía un cambio perpetuo de buenos oficios. El 
muerto no podía prescindir del vivo, ni este del muerto. 
Cada familia tenia su tumba, donde los muertos descansaban en su tumba unos al lado de otros, 
siempre juntos. El culto no era publico, al contrario las ceremonias solo se celebraban por los 
miembros de la familia. 
Para esta religión domestica, no había reglas uniforme, ni ritual común. Cada familia poseía la 
mas completa independencia. Ningún poder exterior tenia el poder de regular su culto o su 
creencia. No existía otro sacerdote que el padre. 
Esta religión solo podía propagarse por la generación. La religión domestica solo se propasaba 
de varón en varón. 
LIBRO II 
LA FAMILIA 
CAPITULO I 
La religión ha sido el principio constitutivo de la familia antigua. En ciertos días, cada cual 
determinado por su religión domestica. Los vivos se reúnen cerca de los antepasados. Les llevan 
la comida fúnebre, les vierten la leche y el vino, depositan las tortas y frutas o queman en su
obsequio la carne de una víctima. A cambio de estas ofrendas, solicitan su protección, les llaman 
sus dioses y les piden que den fertilidad al campo, prosperidad a la casa, virtud a los corazones. 
El principio de la familia antigua no radica en la generación exclusivamente. El principio de la 
familia tampoco consiste en el afecto natural, pues el derecho romano y el griego no tienen para 
nada en cuenta ese sentimiento. 
El fundamento de la familia romana, han creído que ese fundamento debía encontrarse en el 
poder paternal o marital. Lo que une a los miembros de la familia antigua, es la religión del hogar 
y los antepasados. 
Una familia era un grupo de personas al que la religión permitía invocar al mismo hogar y ofrecer 
la comida fúnebre a los mismos antepasados. 
CAPITULO II 
EL MATRIMONIO 
El matrimonio es pues, un acto grave para la joven, y no menos grave para el esposo, pues esta 
religión exige que se haya nacido cerca del hogar para tener el derecho de sacrificarle, y sin 
embargo va introducir cerca de su hogar a una extraña. 
El matrimonio era la ceremonia santa que había de producir esos grandes efectos. La religión 
con que se consumaba el matrimonio no era la de Júpiter o la de Juno, o la de otros dioses del 
olimpo. La ceremonia no se realizaba en el templo, sino en la casa, y la presidía el dios domestico. 
La ceremonia entre los griegos se componía, por decirlo así de tres actos: ante el hogar del padre, 
en el hogar del marido y en el transito de uno a otro. El matrimonio romano se parece mucho al 
griego y como este comprendía tres actos: traditio, deductio in domun, confarreatio. La joven 
abandona el hogar paterno, se conduce a esta a la casa del esposo, se canta en torno a ella un 
antiguo himno religioso, el cortejo se detiene ante la casa del marido, allí se presenta a la joven 
el agua y el fuego; luego se conduce a la esposa ante el hogar donde se encuentran las imágenes 
de los antepasados. Comen juntos una torta de flor de harina, es lo que realiza la unión santa 
entre los esposos. El matrimonio ha sido para ella como un segundo nacimiento. 
Esta religión no acepta la poligamia, haciéndolo indisoluble y el divorcio casi imposible. El 
derecho romano permitía fácilmente disolver el matrimonio por coemptio pero el religioso era 
muy difícil. El efecto de la conferatio solo podía ser destruido por la differratio. 
CAPITULO III 
DE LA CONTINUIDAD DE LA FAMILIA; CELIBATO PROHIBIDO; DIVORCIO EN 
CASO DE ESTERILIDAD; DESIGUALDAD ENTRE HIJO Y LA HIJA 
Las creencias referentes a los muertos y al culto que se les debía han constituido la familia antigua 
y le han dado la mayoría de sus reglas. La regla de que cada familia debía de perpetuarse siempre, 
los muertos necesitaban que su familia nunca se extinguiese. La extinción de la una familia 
produce la ruina en la religión de esta. 
La ley encargaba en Atenas al primer magistrado de que ninguna familia se extinguiese, también 
la ley romana se mostraba atenta a no dejar caer ningún culto domestico. Una familia que se 
extingue es un culto que muere. El gran interés de la vida humana era continuar la descendencia 
para continuar el culto, en virtud de estas opiniones, el celibato era una grave impiedad y una 
desgracia. Apenas hubo leyes y declararon que el celibato era cosa mala y punible. Cuando las 
leyes dejaron de prohibir el celibato, no por eso dejo de estarlo por las costumbres.
El hijo que había de perpetuar la religión domestica debía ser el fruto de un matrimonio religioso. 
El matrimonio era pues obligatorio 
El efecto del matrimonio a los ojos de la religión y de las leyes era unir a dos seres en un mismo 
culto domestico para hacer nacer un tercero que fuese apto para continuar ese culto. Si el 
matrimonio solo había sido efectuado para perpetuar la familia, parecería justo que pudiera 
disolverse si la mujer era estéril. Si un matrimonio resultaba estéril por causa del marido, no era 
menos necesario que la familia continuase, entonces su hermano o algún pariente del marido 
debía de sustituirlo. 
El nacimiento de una hija no realizaba el objeto del matrimonio, En efecto la hija no podía 
continuar el culto, pues el día que se casaba renunciaba a la familia y al culto de su padre. Era 
pues el hijo a quien esperaba el que era necesario. El ingreso de este hijo a la familia se señalaba 
con un acto religioso. 
CAPITULO IV 
DE LA ADOPCIÓN Y LA EMANCIPACIÓN 
El deber de perpetuar el culto ha sido el principio del derecho de adopción entre los amigos. “A 
aquel a quien la naturaleza no ha concebido hijos puede adoptar uno para que no cesen las 
ceremonias fúnebres”. T eniendo su razón de ser la adopción solo en la necesidad de prevenir que 
el culto se extinguiese siguiese que nada, estaba permitida al que no tuviese hijos. 
Cuando se adoptaba a un hijo era preciso, ante todo, iniciarlo en el culto, por eso se realizaba la 
adopción con una ceremonia sagrada que parece ser muy semejante a la que marcaba el 
nacimiento de un hijo. 
A la adopción correspondía como correlativo la emancipación. Para que un hijo pudiera entrar a 
una nueva familia, era de todo punto preciso haber salido de la antigua. 
CAPITULO V 
DEL PARENTESCO QUE LOS ROMANOS LLAMABAN AGNACIÓN 
Platón dice que el parentesco es la comunidad de los mismos dioses domésticos. No se podía ser 
pariente por línea de las mujeres, la mujer no trasmitía la existencia ni el culto. El principio del 
parentesco no radicaba en el acto material del nacimiento, sino del mismo culto. 
Así como la religión solo se trasmitía de varón en varón, así esta atestiguado por todos los 
jurisconsultos antiguos que dos hombres no podían ser agnados entre sí, a menos que, 
remontándose siempre de varón en varón, resultase que tuviese antepasados comunes. La regla 
para la agnación era pues la misma que para el culto. 
El lazo de sangre no basta para establecer este parentesco, se necesita el lazo de culto, la religión 
determinaba el parentesco. A medida que esta antigua religión se debilitaba, la voz de la sangre 
comenzó a hablar mas alto, y el parentesco por el derecho fue reconocido por el derecho. Los 
romanos lo llamaron cognatio. 
CAPITULO VI 
EL DERECHO DE LA PROPIEDAD 
Se sabe que algunas razas nunca llegaron a establecer la propiedad privada, que otras lo lograron 
después de mucho tiempo y trabajo. Entre los antiguos germanos - según algunos autores - la 
tierra no pertenecía a nadie.
Al contrario, las poblaciones de Grecia e Italia, desde la más remota antigüedad han practicado 
la propiedad privada. Ningún recuerdo histórico ha quedado de que la tierra haya sido común. 
Parece ser que entre los griegos, el concepto del derecho de propiedad siguió una marcha 
completamente opuesta a la que parece natura. No se aplico a la cosecha primero, y al suelo 
después, se siguió el orden inverso. 
La idea de la propiedad privada estaba implicada en la religión misma. Cada familia tenia su 
hogar y sus antepasados, esos dioses solo podían ser adorados por ella, solo a ella protegían, era 
su propiedad. 
Un mismo muro no puede ser común a dos familias, pues entonces habría desaparecido el recinto 
sagrado de los dioses domésticos. En roma la ley fija en dos pies y medio la anchura del espacio 
libre que debe separar siempre a dos casas, y este espacio queda consagrado al dios del recinto. 
La familia poseía pues, una tumba común, donde sus miembros, uno tras otro, habían de reposar. 
La regla era la misma para esa tumba que para el hogar. Así como las casas no debían estar 
contiguas, las tumbas tampoco, sino que cada una tenia un cerco aislante. He aquí, pues, una 
parte de la tierra que, en nombre de la religión, se convierte en un objeto de propiedad perpetuo 
para cada familia. La sepultura había establecido la unión indisoluble de la familia con la tierra, 
es decir, la propiedad. 
En la mayoría de las sociedades primitivas, la propiedad había sido establecida por la religión. 
Resulta bastante evidente que la propiedad privada era una institución que no podía prescindir 
la religión domestica. No fueron las leyes las que garantizaron al comienzo el derecho de la 
propiedad, fue la religión. Cada dominio se encontraba bajo las miradas de los dioses domésticos 
que velaban por él. Para usurpar el campo de una familia era preciso derribar o trasladar el limite, 
ahora bien, este limite era un dios. EL sacrilegio era horrendo y el castigo severo. 
De todas estas creencias, de todos estos usos, de todas estas leyes, resulta claramente que es la 
religión domestica la que ha enseñado al hombre a apropiarse de la tierra y le ha garantizado su 
derecho sobre de ella. 
Compréndese sin gran trabajo que el derecho de propiedad, así concebido y establecido, haya 
sido mucho más completo y absoluto en sus efectos a lo que el presente pueda serlo en nuestras 
sociedades modernas, que lo fundan en otros principios. 
Solo conocemos el derecho romano a contar de las doce tablas, es evidente que en esta época 
estaba permitida la venta de la propiedad, pero hay razones para creer que en la primera etapa 
de Roma la tierra era inalienable como en Grecia. En fin se permitió vender el dominio, pero 
también para eso se necesitaban las formalidades de la religión. 
CAPITULO VII 
EL DERECHO DE SUCESIÓN 
Habiéndose establecido el derecho de propiedad para la realización de un culto hereditario no 
era posible que ese derecho se extinguiese por la corta existencia del individuo. El hombre muere, 
el culto permanece, el hogar no debe extinguirse ni la tumba abandonarse. Prosiguiendo la 
religión domestica, el derecho de propiedad debe continuar con ella. 
Dos cosas están ligada estrechamente en las creencias como en las leyes de los antiguos: el culto 
de una familia y la propiedad de la misma. La persona que hereda, sea quien sea, esta encargada 
de hacer las ofrendas sobre la tumba.
Siendo la religión domestica como ya hemos visto, hereditaria de varón en varón, la propiedad 
también lo es. El hijo hereda, pero la hija no, en el derecho romano, la hija no hereda del padre 
si se casa, en el griego de ninguna manera. La hija no es apta para continuar la religión paterna, 
pues que se casa, y al casarse renuncia al culto del padre para adoptar el del esposo. Si un padre 
dejase sus bienes a la hija, las propiedades se separarían del culto, y esto es inadmisible. La 
religión le prohibe heredar de su padre. 
Si no en las leyes, había al menos en la practica y en las costumbres una serie de dificultades 
opuestas a que la hija fuese tan completamente propietaria de su parte de patrimonio como el 
hijo lo era de la suya. Si era heredera, solo provisionalmente lo era, con ciertas condiciones, casi 
con mero usufructo. 
Es verdad que los hombres encontraron muy pronto un giro para conciliar la prescripción 
religiosa, que prohibía heredar a la hija, con el sentimiento natural, que aconsejaba que pudiera 
gozar de la fortuna paterna. Esto es notable en el derecho griego. La legislación ateniense 
propendía manifiestamente a que la hija imposibilitada de ser heredera, se casase al menos con 
el heredero. 
Si el padre solo tenia una hija, podía adoptar a un hijo y darlo a la hija como esposo. También 
podía instituir por testamento un heredero que se casase con su hija. 
La necesidad de satisfacer a la religión, combinada con el deseo de salvar los intereses de una 
hija única, fue causa de que encontrase otro giro. 
Si un hombre moría sin hijos, para saber cual era el heredero de sus bienes, no había mas que 
buscar al continuador del culto. 
Estos principios regulaban el orden de sucesión. Si un hombre perdía a su hijo ya su hija, y solo 
dejaba nietos, el hijo de su hijo heredaba, pero no el hijo de su hija. A falta de descendientes, 
tenían por heredero a su hermano, no a su hermana; al hijo de su hermano, no al hijo de su 
hermana. A falta de hermanos y sobrinos, era necesario remontarse en la serie de los 
ascendientes del difunto, siempre en línea masculina, hasta que se encontrase una rama que se 
hubiese desprendido de la familia por un varón, luego se descendía por esta rama de varón en 
varón, hasta encontrar a un hombre vivo, este era el heredero. 
He aquí la ley de Atenas, “si un hermano muere sin un hijo, hereda el hermano del difunto, con 
tal que sea hermano consanguíneo, en su defecto el hijo del hermano, pues la descendencia pasa 
siempre a los varones y a los descendientes de los varones. 
Las doce tablas también decidían que si un hombre moría sin heredero de si mismo, la sucesión 
pertenecía al más próximo agnado. Ya hemos visto que nunca podía ser agnado por las mujeres. 
El antiguo derecho romano aun especificaba que el sobrino heredaba del patruus, es decir del 
hermano de su padre, y no del avunculus, el hermano de su madre. 
Respecto a los efectos de la emancipación y de la adopción, estos representaban en el hombre un 
cambio de culto, también en esto el derecho antiguo se conformaba a las reglas religiosas. El hijo 
excluido del culto paterno por la emancipación también estaba excluido de la herencia, el extraño 
asociado al culto de la familia por la adopción se trocaba hijo, y continuaba el culto y heredaba 
los bienes. 
Como era contrario en la religión que un mismo hombre profesase dos cultos domésticos, 
tampoco podía heredar de dos familias, así que el hijo adoptivo que heredaba de la familia 
adoptante no heredaba de su familia natural.
Al principio el testamento no era conocido. El derecho de testar, es decir, de disponer de sus 
bienes tras la muerte para transferirlos a otro distinto del heredero natural, estaba en oposición 
con las creencias religiosas, que eran el fundamento del derecho de propiedad y del derecho de 
sucesión. 
El antiguo derecho indio no conocía el testamento. El derecho ateniense lo prohibió de un modo 
absoluto hasta Solón, y aun este solo lo permitió a los que no dejaban hijos. 
Las doce tablas autorizan el testamento, pero el fragmento referente a este particular es muy 
corto y a todas luces incompleto para que podamos felicitarnos de conocer las verdaderas 
disposiciones del legislador en esta materia. 
Respecto a la antigua indivisión del patrimonio, en esas remotas épocas se advierte una 
institución que ha debido reinar mucho tiempo, que ha ejercido considerable influencia en la 
constitución futura de las sociedades, y sin la cual no podría explicarse esta constitución. Tal es 
la indivisión del patrimonio con una especie de derecho de primogenitura. El primogénito tenia 
el privilegio, después de la muerte del padre, de presidir todas las ceremonias del culto 
domestico. Solo el primogénito heredaba los bienes. 
El primogénito toma posesión del patrimonio entero, y los demás hermanos viven bajo su 
autoridad como vivían bajo la del padre. El primogénito satisface la deuda con los antepasados, 
debe pues, tenerlo todo. 
Por lo que a Roma respecta, ninguna ley encontramos que se refiera al derecho de primogenitura. 
Pero no debe concluirse de esto que haya sido desconocido en la antigua Italia. El derecho de 
primogenitura no consistía en la expoliación de los segundones para favorecer al hermano 
mayor. 
CAPITULO VIII 
LA AUTORIDAD EN LA FAMILIA 
La familia no ha recibido sus leyes de la ciudad. El derecho antiguo no es obra de un legislador, 
al contraigo se ha impuesto al legislador. Es en la familia en donde se ha encontrado su origen. 
El padre es el primero junto al hogar, él lo enciende, y él es el pontífice. 
La religión no coloca a la mujer en tan elevado rango. El derecho griego, el derecho romano, el 
derecho indio, que proceden de estas creencias religiosas, están acordes en considerar a la mujer 
siempre como una menor. La autoridad del marido sobre la mujer no resultaba de ningún modo 
de la mayor fuerza del primero. Como todo el derecho privado, se deriva de las creencias 
religiosas que colocaban al hombre en superior condición que a la mujer. 
En el rigor del derecho primitivo, los hijos permanecen ligados al hogar del padre y, por 
consecuencia, sometidos a su autoridad mientras vive, son menores. Gracias a la religión 
domestica, la familia era un pequeño cuerpo organizado, una pequeña sociedad con su jefe y su 
gobierno. 
Los derechos que componían al poder paternal, eran numerosisimos y podan clasificarse en tres 
categoría, según se considera al padre de familia como jefe religioso, como dueño de la propiedad 
o como juez: 
1)El padre es el jefe supremo de la religion domestica, el regula todas las ceremonias del culto, 
de aquí se deriva toda una serie de derechos: derecho de reconocer o rechazar al hijo cuando 
nace, derecho de repudiar a la mujer, derecho de casar a la hija, derecho de casar al hijo, derecho
de emancipar, derecho de adoptar, derecho de designar en visperas de morir un tutora la mujer 
y a los hijos. 
2) Solo podía haber un propietario en cada familia, que era la familia misma, y un usufructuario 
(el padre); la propiedad no podía dividirse, y, descansando integra en el padre, ni la mujer ni el 
hijo poseían nada como propio. En el derecho romano se ve y también se encuentra en las leyes 
de Atenas, que el padre podía vender a su propio hijo. 
3) La mujer y el hijo no podían ser demandantes, ni defensores, ni acusadores, ni acusados, ni 
testigos. Entre toda la familia, solo el padre podía comparecer ante el tribunal de la ciudad, la 
justicia publica solo para el existía, por eso era responsable por los delitos cometidos por los 
suyos. Este derecho de justicia que el jefe de familia ejercía en su casa era completo y sin 
apelación. 
CAPITULO IX 
LA ANTIGUA MORAL DE LA FAMILIA 
La historia no estudia solamente los hechos materiales y las instituciones, su verdadero objeto 
de estudio es el alma humana, debe aspirar a conocer lo que esta alma ha creído, ha pensado, ha 
sentido, en las diferentes edades del genero humano. 
La religión de estas primeras edades era exclusivamente domestica, la moral también lo era. En 
esta religión del hogar, el hombre jamas implora a la divinidad a favor de otros hombres, solo lo 
invoca por si y por los suyos. Esta religión conoce la misericordia, pose ritos para borrar las 
manchas del alma por estrecha y grosera que sea, sabe consolar al hombre hasta de sus propias 
faltas. Esta misma religión vela cuidadosamente por la pureza de la familia. Considera que la 
más grave falta que puede cometerse es el adulterio. Otra regla es que la tumba solo contenga a 
los miembros de la familia. 
Esta moral domestica aun prescribe otros deberes. Dice a la esposa que debe obedecer, al marido 
que debe mandar. Enseña a ambos que deben respetarse mutuamente. Entre los romanos la 
presencia de la mujer es tan necesaria en el sacrificio, que el sacerdote pierde el sacerdocio en 
cuanto queda viudo. 
Pero el hijo también desempeña su papel en el culto, realiza una función en las ceremonias 
religiosas, su presencia es tan necesaria en ciertos días, que el romano sin hijos se ve obligado a 
aceptar a uno ficticiamente para esos días, a fin de que los ritos puedan celebrarse. Puede 
suponerse lo que estas creencias inspiraban de respeto y afecto recíprocos en la familia. 
La antigua moral regulada por las antiguas creencias, ignoraba la caridad, pero enseñaba cuando 
menos las virtudes domesticas. El aislamiento de la familia fue en esta raza el principio de la 
moral. 
CAPITULO X 
LA "GENS" EN ROMA Y GRECIA 
La gens formaba un cuerpo cuya constitución era perfectamente aristocrática, gracias a su 
organización interior, los patricios de Roma y los eupatrides de Atenas perpetuaron por mucho 
tiempo sus privilegios.Los plebeyos de Roma idearon la formación de gentes a imitación de los 
patricios; en Atenas se intento trastornar a los eupatrides, de fundirlos entre sí y de remplazarlos 
por los demos, establecidos estos a la imagen de aquellos.En Roma como en Atenas había gentes, 
cada gens tenia un culto especial. En Grecia se reconocía a los miembros de una misma gens en 
que realizaban sacrificios en común desde una época muy remota.También en Roma cada gens
tenia que realizar algunos actos religiosos, este culto tenia que perpetuarse de generación en 
generación, y era un deber dejar tras de sí hijos que lo continuasen.Los dioses de la gens, solo la 
protegían a ella y solo por ella querían ser invocados. Ningún extraño podía ser admitido en las 
ceremonias religiosas, así cada gens tenia su culto y sus fiestas religiosas, también tenían su 
tumba común.El antiguo derecho de Roma considera a los miembros de una misma gens como 
aptos para heredarse mutuamente. No había lazo mas estrecho que el que ligaba a los miembros 
de una gens. También en Grecia cada gens tenia su jefe.La gens no es otra cosa que la similitud 
del nombre. Según otros, la gens solo es la expresión de una relación entre una familia que ejerce 
el patronato y otras familias que son clientes. El carácter de mas relieve y mejor constatado de la 
gens es que tienen un culto propio. Si la gens adoraba en común a un antepasado, es que 
sinceramente creía descender de el. Todo nos presenta a la gens como unida por un lazo de 
nacimiento.Se puede, pues, entrever un largo periodo durante el cual los hombres no han 
conocido otra forma de sociedad que la familia. Entonces se produjo la religión domestica, que 
no hubiese podido nacer en una sociedad de otro modo constituida, y que aun han debido ser, 
durante mucho tiempo, un obstáculo para el desarrollo social. También entonces se estableció el 
antiguo derecho privado, que más tarde se encontró en desacuerdo con los intereses de una 
sociedad ya algo extensa, pero que estaba en perfecta armonía con el estado de la sociedad en 
que nació.Hay otro elemento que entro en la composición de esa familia antigua, la reciproca 
necesidad que el pobre tiene del rico y el rico del pobre creó a los servidores. Es necesario que el 
servidor se convierta por cualquier medio en integrante de esa familia. A esto se llega por una 
especie de iniciación del recién venido al culto domestico.Mas, por lo mismo que el servidor 
adquiría el culto y el derecho de orar, perdía su libertad. Su amo podía hacerlo salir de la baja 
servidumbre y tratarlo como hombre libre. Pero el servidor no salía por eso de la familia. Como 
a ella estaba ligada por el culto, no podía separarse por impiedad. Con el nombre de liberto o el 
de cliente, seguía reconociendo la autoridad del jefe o patrono y no cesaba de tener relaciones 
con deber a el.La clientela es un lazo sagrado que la religión ha formado y que nada puede 
romper, una vez cliente de una familia, ya no es posible desligarse de ella.De todo esto se deduce 
que la familia de los más remotos tiempos con su rama principal y sus ramas secundaria, con sus 
servidores y sus clientes, podía formar un grupo de hombres muy numeroso. 
LIBRO II 
LA FRATRIA Y LA CURIA 
CAPITULO I 
LA TRIBU 
La religión doméstica prohibía que dos se mezclaran y se identificaran. Pero era posible que 
varias familias, sin sacrificar nada de su religión particular, se uniesen al menos para la 
celebración de otro culto que les fuese común. Esto es lo que ocurrió. Cierto número de familias 
formaron un grupo que la lengua griega llamó fratría y la lengua latina curia. En el momento de 
unirse, estas familias concibieron una divinidad superior a sus divinidades domésticas, divinidad 
común a todas y que velaba sobre el grupo entero. No había curia ni fratría sin altar y sin dios 
protector. 
La tribu, tenía un tribunal y un derecho de Justicia sobre sus miembros. Por lo que nos queda de 
las instituciones de la tribu, se ve que en su origen estuvo constituida para ser una sociedad 
independiente, y como si no hubiese tenido ningún poder social superior. 
CAPITULO II 
NUEVAS CREENCIAS RELIGIOSAS
La religión de los muertos permaneció siempre inmutable en sus prácticas, mientras que sus 
dogmas se extinguían poco a poco, la otra, la de la naturaleza física, fue más progresiva y se 
desarrollo libremente a través de las edades, cada hombre solo adoraba a un número muy 
restringido de divinidades. La primera aparición de estas creencias pertenece a una época en que 
os hombres aún vivían en el estado de familia, estos nuevos dioses tuvieron al principio como los 
demonios, los héroes y los lares, el carácter de divinidades domésticas. Se necesito mucho tiempo 
antes de que esos dioses salieren del seno de las familias que los habían concebido y los 
consideraban como su patrimonio. A medida que esta nueva religión iba en progreso, la sociedad 
debió agrandarse. 
CAPITULO III 
LA CIUDAD SE FORMA 
Varias fratrías se habían unido en una tribu, varias tribus pudieron asociarse entre si, a condición 
de respetarse el culto de cada cual. El día en que se celebró esta alianza, existió la ciudad. 
Cuando un jefe salía de una ciudad ya constituida para fundar otra, ordinariamente sólo llevaba 
un pequeño número de conciudadanos, a los que se incorporaban muchos otros que procedían 
de diversos lugares y aun podían pertenecer a ciertas razas. Pero este jefe siempre constituía el 
nuevo Estado a imagen y semejanza del que acababa de dejar. En consecuencia, dividía su pueblo 
en tribus y fratrías. 
CAPITULO IV 
LA URBE 
Ciudad y Urbe, no eran palabras sinónimos entre los antiguos. La ciudad era la asociación 
religiosa y política de las familias y de las tribus; la urbe era el lugar de reunión, domicilio y sobre 
todo, el santuario de esta asociación. Fundábase la urbe de un solo golpe; totalmente terminada 
en un día. Pero era preciso que antes estuviese constituida la ciudad, que era la obra más difícil 
y ordinariamente la mas larga. La fundación de una urbe era siempre un acto religioso. 
CAPITULO V 
EL CULTO FUNDADOR; LA LEYENDA DE ENEAS 
Cada ciudad adoraba al que la había fundado. El fundador se recordaba cada año en las 
ceremonias sagradas. Eneas había fundado a Lavinio, de donde procedían los albanos y los 
romanos, y que por consecuencia, era considerado como el primer fundador de Roma. Sobre el 
se estableció un conjunto de tradiciones y recuerdos. Virgilio se apoderó de ese tema y escribió 
el poema nacional de la ciudad de romana. La llegada de Eneas, o mejor, el traslado de los dioses 
de Troya a Italia, es el tema de la Eneida. El poeta canta a ese hombre que surca los mares para 
fundar una ciudad y llevar sus dioses al Lacio. 
CAPITULO VI 
LOS DIOSES DE LA CIUDAD 
Una ciudad era como una pequeña iglesia, con sus dioses, sus dogmas y su culto. Tenían su 
cuerpo de sacerdotes que no dependía de ninguna autoridad extraña, tenían libros litúrgicos, y 
cada ciudad tenía su colección de oraciones y de prácticas. Así la religión era completamente 
local y civil, tomando este ultimo nombre en su antiguo sentido, es decir, especial a cada ciudad. 
En general, el hombre sólo conocía a los dioses de su ciudad y sólo a ellos honraba y respetaba.
CAPITULO VII 
LA RELIGIÓN DE LA CIUDAD 
LAS COMIDAS PUBLICAS. 
La principal ceremonia de culto doméstico era una comida, que se denominaba sacrificio. La 
principal ceremonia del culto de la ciudad también era una comida de esta naturaleza, que había 
de realizarse en común, por todos los ciudadanos, en honor a las divinidades protectoras. Esto 
estaba tan vigente tanto en Grecia como en Italia. 
LAS FIESTAS Y EL CALENDRIO. 
Todo lo que era sagrado daba lugar a una fiesta, existía la fiesta del recinto de la 
ciudad, amburbalia; la de los límites del territorio ambarvalia. 
Lo que caracterizaba estas fiestas religiosas era la prohibición de trabajar, y la prohibición de 
hacer el mal, la obligación de estar alegres, el canto y los juegos públicos. 
El calendario estaba regulado por las leyes de la religión. Que únicamente los sacerdotes 
conocían. Cada ciudad contaba sus años de una forma diferente. 
CAPITULO VIII 
LOS RITUALES Y LOS ANALES 
A veces , el ritual estaba escrito en tabletas de madera; a veces, en tela,, Roma tenía sus libros de 
pontífices, sus libros de augures, su libro de ceremonias, y su colección de Indigitamenta. La 
historia de la ciudad decía al ciudadano todo lo que debía creer y todo lo que debía adorar. Por 
eso la historia era escrita por los sacerdotes. Roma tenía los anales de los pontífices. Al lado de 
los anales había también documentos escritos y auténticos, una tradición oral que se perpetuaba 
en el pueblo de cada ciudad. 
CAPITULO IX 
GOBIERNO DE LA CIUDAD. EL REY 
El sacerdote del hogar público ostentaba el nombre del rey. En ocasiones le daban otros títulos, 
este es principalmente el jefe del culto: el conserva el hogar, hace el sacrificio y pronuncia la 
oración, preside las comidas religiosas. La tradición siempre los representa como sacerdotes, a 
estos reyes-sacerdotes se les entronizaba con un ceremonial religioso. 
CAPITULO X 
EL MAGISTRADO 
El magistrado remplazó al rey, fue como él, un sacerdote al mismo tiempo que un jefe político. 
No había ningún magistrado que no tuviese que realizar algún acto sagrado. Los tribunos de la 
plebe eran los únicos que no tenían que realizar ningún sacrificio. 
Las magistraturas romanas, que cierto sentido fueron miembros sucesivamente desgajados del 
consu8lado, reunieron como éste atribuciones sacerdotales y atribuciones políticas. 
CAPITULO XI 
LA LEY
Entre los griegos y los romanos, como entre los indos, la ley fue al principio una parte de la 
religión. En Roma era una verdad reconocida que no se podía ser buen pontífice si se desconocía 
el derecho. A la ley antigua no se le discute, se impone; es una obra de autoridad: los hombres la 
obedecen porque tienen fe en ella. 
El derecho sólo era un aspecto de la religión. Sin religión común, no había ley común. 
DE LA OMNIPOTENCIA DEL ESTADO; LOS ANTIGUOS NO CONOCIERON LA LIBERTAD 
INDIVIDUAL. 
La ciudad se había fundado sobre una religión y se había constituido como una iglesia. De ahí su 
fuerza, su omnipotencia y el imperio absoluto que ejercía sobre sus miembros. 
El ciudadano estaba sometido en todas las cosas y sin ninguna reserva a la ciudad: le pertenecía 
todo entero. 
Nada había en el hombre que fuese independiente. Su cuerpo pertenecía al estaba y estaba 
consagrado a la defensa del mismo. 
En roma, el servicio militar estaba obligado hasta los cuarenta y seis años; En Atenas y Esparta, 
toda la vida. 
LIBRO IV 
LAS REVOLUCIONES 
CAPITULO I 
PATRICIOS Y CLIENTES 
La ciudad antigua, como cualquier sociedad humana, presentaba rangos, diferencias y 
desigualdades. La historia de Roma esta llena de lucha entre los patricios y el pueblo, lucha que 
se encuentra en todas las ciudades sabinas, latinas y etruscas. La autoridad del padre marca el 
principio de la desigualdad. En la familia después de varias generaciones se forman ramas 
segundonas, y se encuentran, en un estado de inferioridad con respecto a la rama primogénita. 
El cliente esta por debajo de las ramas segundonas. 
La distinción entre estas dos clases es manifiesta en lo que concierne a los intereses materiales. 
La distinción es todavía más manifiesta en la religión. Solo el descendiente de un pater puede 
practicar las ceremonias del culto de la familia. 
CAPITULO II 
LOS PLEBEYOS 
Es necesario indicar ahora otro elemento de población que estaba por debajo de los mismos 
clientes, y que, intimó en su origen, adquirió insensiblemente la fuerza suficiente para romper la 
antigua organización social, esta clase se hizo en roma más numerosa que en cualquier otra 
ciudad, recibía allí el nombre de la plebe, no formaba parte de lo que se llamaba el pueblo 
romano. Estos no tienen culto, el matrimonio sagrado no existía para ellos, no hay familia, ni 
autoridad paterna, no tienen derecho de propiedad, no tienen derechos políticos, etc. 
CAPITULO III 
PRIMERA REVOLUCIÓN
El poder en el estado se reunía en manos del rey, los jefes de las familias, los paters, y por encima 
de ellos, los jefes de las fratrías y de las tribus, formaron al lado del rey una aristocracia fortísima. 
El rey no era el único rey; cada pater lo era en su gens. 
Los reyes querían ser poderosos , y los padres no querían que lo fueran, La lucha se entabló pues, 
en todas las ciudades entre la aristocracia y los reyes. En todas partes fue idéntico el resultado 
de la lucha: la realeza quedo vencida. Pero no se debe olvidar que esta realeza primitiva era 
sagrada. Por lo que se conservó, pero despojada de su poder, ya no fue más que un sacerdocio. 
CAPITULO IV 
LA ARISTOCRACIA GOBIERNA LAS CIUDADES 
La misma revolución, bajo formas ligeramente variadas, se realizo en Atenas, en Esparta, en 
Roma, en todas partes fue obra de la aristocracia; en todas tuvo por efecto suprimir la realeza 
política, dejando subsistir la realeza religiosa. El gobierno de la ciudad perteneció a la 
aristocracia. La aristocracia estaba fundada en el nacimiento y , al mismo tiempo, en la religión. 
Tenía su principio en la constitución religiosa de las familias. 
CAPITULO V 
SEGUNDA REVOLUCIÓN;CAMBIOS EN LA CONSTITUCIÓN DE LA FAMILIA; 
DESAPARECE EL DERECHO DE PRIMOGENITURA; SE DESMIEMBRA LA 
"GENS" 
La revolución que derribó a la raleza, más que cambiar la constitución de la sociedad, modificó 
la forma exterior del gobierno. Esa revolución, fue obra de la aristocracia, que deseaba su 
conservación. La aristocracia hizo una revolución política sólo para evitar una revolución social 
y doméstica. La regla de indivisión que dio fuerza a la familia antigua fue abandonad 
paulatinamente. El derecho de primogenitura, condición de su unidad, desapareció. 
Considerable revolución que empezó a transformar a la sociedad. 
Esta desmembración de la gens tuvo grandes consecuencias. La antigua familia sacerdotal, que 
había formado un grupo compacto, fuertemente constituido, poderoso, quedo por siempre 
relajada. Esta revolución preparó e hizo más fáciles otros cambios. 
CAPITULO VI 
LOS CLIENTES SE EMANCIPAN 
He aquí otra revolución cuya fecha no puede indicarse , pero que con toda seguridad ha 
modificado la constitución de la familia y de la sociedad misma. Los servidores o clientes aspiran 
a emanciparse. 
En los orígenes de roma hubo clientes. Hay alguien que se parece más al antiguo cliente: el 
liberto., no de otra manera que en los primeros tiempos de roma, hacia el final de la república, 
cuando alguno salía de la servidumbre, no se convierte inmediatamente en hombre libre y 
ciudadano. Queda sometido al amo. Antes se le denominaba cliente ahora liberto, solo el nombre 
ha cambiado. El liberto queda incorporado a la familia, depende de su patrono, el cual tiene el 
derecho de justicia sobre su liberto. 
CAPITULO VII 
TERCERA REVOLUCIÓN; LA PLEBE INGRESA A LA CIUDAD 
ATENAS:
Los eupatridas, después de derribar a la realeza, gobernaron en Atenas durante cuatro siglos. La 
historia permanece muda acerca de esta larga dominación: solo una cosa se sabe, y es que fue 
odiosa a las clases inferiores, y que el pueblo se esforzó por librarse de ese régimen, Sólon hizo 
una reforma que consumo Clístenes, en la cual remplazaba las 4 antiguas tribus por otras 10 
(nuevas), el molde de la antigua sociedad estaba roto y se formaba un nuevo cuerpo social. 
CAPITULO VIII 
CAMBIOS EN EL DERECHO PRIVADO; EL CÓDIGO DE LAS XII TABLAS; EL 
CÓDIGO DE SOLÓN 
No pertenece a la naturaleza del derecho ser absoluto e inmutable; se modifica y se transforma 
como toda obra humana. Cada sociedad tiene su derecho, que se forma y se desenvuelve con ella, 
que cambia como ella, y que, en fin, sigue siempre el movimiento de sus instituciones, de sus 
costumbres y de sus creencias. 
LIBRO V 
DESAPARECE EL RÉGIMEN MUNICIPAL 
CAPITULO I 
NUEVAS CREENCIAS; LA FILOSOFÍA CAMBIA LAS REGLAS DE LA POLÍTICA 
La Ruina del régimen político, que Grecia e Italia habían creado, puede referirse a dos causas 
principales. Unas pertenece al orden de los hechos morales e intelectuales; la otra, al orden de 
los hechos materiales; la primera es la transformación de las creencias; la segunda es la conquista 
romana. La religión primitiva, se alteró con el tiempo y envejeció. Se comenzó a tener la idea de 
la naturaleza inmaterial; la noción del alma humana se precisó, y casi al mismo tiempo en el 
espíritu la de una inteligencia divina. 
Enseñaban a los griegos que para gobernar, era necesario persuadir a los hombres y actuar sobre 
voluntades libres. Despierta así la reflexión, el hombre dudo de la justicia de sus antiguas leyes 
sociales, y aparecieron otros principios, fue entonces cuando empezó a comprenderse que 
existen otros deberes que los deberes que hacía el estado, y otras virtudes que la v irtudes cívicas. 
CAPITULO II 
LA CONQUISTA ROMANA 
En la obra de la conquista romana pueden distinguirse dos periodos. Uno pertenece al tiempo 
en que el viejo espíritu municipal aún tenía mucha fuerza; entonces fue cuando Roma hubo de 
superar los mayores obstáculos. El otro pertenece al tiempo en que el espíritu municipal andaba 
muy decaído: la conquista se realizo entonces fácil y rápidamente. 
Las instituciones de la ciudad antigua se debilitaron y agotaron en una serie de revoluciones. La 
dominación romana tuvo por primer resultado acabar de destruirlas y extinguir lo que de ellas 
quedaba. Al destruir Roma en todas partes el régimen de la ciudad, no lo sustituía con nada. A 
los pueblos que despojaba de sus instituciones no les daba en cambio las suyas propias. Ni 
siquiera pensaba en crear instituciones nuevas que fueran para su uso. Está pues averiguado que 
los pueblos, a medida que ingresaban en el imperio de Roma , perdían su religión municipal, su 
gobierno, su derecho privado. Puede creerse, sin dificultad, que Roma atenuaba en la práctica lo 
que la sumisión tenía de destructora.
Tal fue el efecto de la conquista romana sobre los pueblos que sucesivamente cayeron en su 
poder. De la ciudad todo pereció: primero, la religión, luego, el gobierno y, en fin el derecho 
privado. 
Todas las instituciones municipales, quebrantadas ya desde hacía mucho tiempo, fueron 
desarraigadas y aniquiladas. 
LOS PUEBLOS ENTRAN SUCESIVAMENTE EN LA CIUDAD ROMANA 
Esta lenta introducción de los pueblos en el Estado es el último acto de la larga historia de 
la transformación social de los antiguos. 
CAPITULO III 
EL CRISTIANISMO CAMBIA LAS FORMAS DE GOBIERNO 
La victoria del cristianismo marca el fin de la sociedad antigua. Con la nueva religión termina 
esta transformación social, que hemos visto comenzar seis o siete siglos antes de ella. 
Pero como ya hemos visto, la sociedad se modificó poco a poco. En gobierno y en el derecho se 
realizaron cambios al mismo tiempo que en las creencias. Ya en los cinco siglos que precedieron 
al cristianismo, no era tan íntima la alianza entre la religión de un lado, el derecho y la política 
de otro. 
Llegó un día en que el sentimiento religioso recobró vida y vigor, y la creencia, bajo la forma 
cristiana, reconquisto el imperio de las almas. 
No solo se reavivó con el cristianismo el sentimiento religioso; también adquirió expresión más 
alta y menos material. 
La religión ya no ordeno el odio entre los pueblos, ni impuso al ciudadano el deber de detestar al 
extranjero; al contrario, estaba en su esencia enseñarle que tenía deberes de justicia y hasta de 
benevolencia para con el extranjero y para con el enemigo. 
Jesucristo rompe la alianza que el paganismo y el imperio querían reanudar, proclama que la 
religión ya no es el estado, y que obedecer al Cesar no es lo mismo que obedecer a dios. 
El estoicismo ya había señalado esta separación. El cristianismo hizo lo que solo era el esfuerzo 
energético de una secta valerosa, la regla universal, e inquebrantable de las siguientes 
generaciones; de lo que sólo era consuelo de algunos, Hizo el patrimonio común de la 
humanidad. 
Los sentimientos y las costumbres se transforman entonces los mismo que la política. Se debilitó 
la idea que e hombre se había forjado sobre los deberes de ciudadano. El deber por excelencia ya 
no consistió en ofrecer su tiempo, su fuerza y su vida al estado. 
La política y la guerra ya no fueron el todo del hombre; el patriotismo ya no fue las síntesis de 
todas las virtudes, pues el alma no tenía patria. El hombre sintió que existían otros deberes que 
el de vivir y morir por la ciudad. 
El cristianismo distinguió las virtudes privadas de las virtudes públicas. Rebajando a éstas, realzó 
a aquellas; coloco a dios, a la familia, a la persona humana por encima de la patria; al prójimo 
sobre el ciudadano. 
Publicado 14th March 2012 por Jefferson Andres Cruz Derecho Romano
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7. 
MAR 
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Leyes Y Codigo de Hammurabi 
Ius: Derecho romano. 
ROMA: 
 Costumbre 
Ley: 
 Poetelia papiria: Acabo la esclavitud. Dispuso la prohibición del encadenamiento, la venta y 
el derecho de dar muerte a los nexi. 
 Aquilia de damno: Daño al bien ajeno. 
 Cincia: Donaciones. 
 Plaetoria: Validez de los negocios jurídicos de los menores 
 Furia: Prohibición a los testadores 
 Falcidia: Propuso las reglas de la sucesión. 
 Silia y lex calpurnio: Acciones de las fundaciones. 
 Iulia y papia papea: Habla sobre el matrimonio, hijos y sucesiones 
 Atilia de tuture dando: Derecho tutelar. 
COLOMBIA: 
 Constitución Política Colombiana. 
Ley: 
 Mandar, permitir, prohibir o castigar 
 Decretos nacionales. 
 Resoluciones nacionales. 
 Circulares nacionales. 
 Ordenanzas departamentales. 
 Decretos departamentales. 
 Resoluciones departamentales. 
 Acuerdos municipales. 
 Decretos municipales. 
 Resoluciones municipales. 
 Costumbre. 
 Jurisprudencia.
 Doctrina. 
CODIGO DE HAMMURABI: 
El Código de Hammurabi, creado en el año 1760 a. C. (según la cronología media), es uno de 
los conjuntos de leyes más antiguos que se han encontrado y uno de los ejemplares mejor 
conservados de este tipo de documento creados en la antigua Mesopotamia y en breves términos 
se basa en la aplicación de la ley del Talión a casos concretos. 
Entre otras recopilaciones de leyes se encuentran el Códice de Ur-Nammu, rey 
de Ur (ca. 2050 a. C.), el Códice de Eshnunna (ca. 1930 a. C.) y el Códice de Lipit- 
Ishtar de Isín (ca. 1870 a. C.). Ellos también crearon leyes como la 205 que se trataba de que si 
el esclavo de un hombre golpea en la mejilla al hijo de un hombre, que le corten una oreja. 
A menudo se lo señala como el primer ejemplo del concepto jurídico de que algunas leyes son 
tan fundamentales que ni un rey tiene la capacidad de cambiarlas. Las leyes, escritas en piedra, 
eran inmutables. Este concepto pervive en la mayoría de los sistemas jurídicos modernos. 
Estas leyes, al igual que sucede con casi todos los códigos en la Antigüedad, son consideradas de 
origen divino, como representa la imagen tallada en lo alto de la estela, donde el dios Shamash, 
el dios de la Justicia, entrega las leyes al rey Hammurabi. De hecho, anteriormente 
la administración de justicia recaía en los sacerdotes, que a partir de Hammurabi pierden este 
poder. Por otra parte, conseguía unificar criterios, evitando la excesiva subjetividad de cada juez. 
Escrito en acadio, su prólogo y el epílogo están redactados en un lenguaje más cuidado y con la 
finalidad de glorificar al dios babilonio Marduk y, a través de él, a su rey. 
El rey ordenó que se pusieran copias de este Código en las plazas de cada ciudad para que todo 
el pueblo conociera la ley y sus castigos, para lo cual el cuerpo de la ley se expresa en lenguaje 
claro, del pueblo. Comienza con la partícula si (o proposición condicional), describe la conducta 
delictiva y luego indica el castigo correspondiente. Una de sus leyes establece la Ley del Talión 
("ojo por ojo"). 
Redactado en primera persona, relata como los dioses eligen a Hammurabi para que ilumine al 
país para asegurar el bienestar de las gentes. Proclama a Marduk como dios supremo, alejando 
al panteón sumerio. 
ASPECTO: 
El Código de Hammurabi está grabado en una estela de diorita de 2,25 metros de altura. En la 
zona superior está representado Hammurabi en bajorrelieve, de pie, delante del dios 
del Sol de Mesopotamia, Shamash, el principal de la ciudad sumeria de Larsa. Debajo aparecen, 
inscritos en caracteres cuneiformes acadios, las leyes que regían la vida cotidiana.
CONTENIDO: 
Las leyes del Código de Hammurabi (numeradas del 1 al 282, aunque faltan los números 13, 66– 
99 y 110–111) están escritas en babilonio antiguo y fijan diversas reglas de la vida cotidiana. 
Norman particularmente: 
 La jerarquización de la sociedad: existen tres grupos, los hombres libres o "awilum", los 
"mushkenum" (quienes se especula podrían ser siervos o subalternos) y los esclavos o "wardum". 
 Los precios: los honorarios de los médicos varían según se atienda a un hombre libre o a un 
esclavo. 
 Los salarios: varían según la naturaleza de los trabajos realizados. 
 La responsabilidad profesional: un arquitecto que haya construido una casa que se desplome 
sobre sus ocupantes y les haya causado la muerte es condenado a la pena de muerte. 
 El funcionamiento judicial: la justicia la imparten los tribunales y se puede apelar al rey; los fallos 
se deben plasmar por escrito. 
 Las penas: aparece inscrita una escala de penas según los delitos y crímenes cometidos. La base 
de esta escala es la Ley del Talión. 
Se tratan también el robo, la actividad agrícola (o pecuaria), el daño a la propiedad, los derechos 
de la mujer, los derechos en el matrimonio, los derechos de los menores, los derechos de 
los esclavos, homicidio, muerte y lesiones. El castigo varía según el tipo de delincuente y de 
víctima. 
Las leyes no admiten excusas ni explicaciones en caso de errores o faltas; el Código se ponía a la 
vista de todos, de modo que nadie pudiera alegar ignorancia de la ley como pretexto. Cabe 
recordar, sin embargo, que eran pocos (escribas en su mayoría) los que sabían leer y escribir en 
aquella época. 
Publicado 14th March 2012 por Jefferson Andres Cruz Derecho Romano 
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8. 
MAR 
14 
Curatela, Tutela y Resumen del libro de Alexander Oparin 
CURATELA:
La curatela es un sistema de protección y guarda de las siguientes personas: 
0. Los emancipados cuyos padres fallecieren o quedaren impedidos para el ejercicio de la 
asistencia prevenida en la ley. 
1. Los que obtuvieren el beneficio de la mayoría de edad. 
2. Los declarados pródigos. 
3. Las personas a quienes la sentencia de incapacitación coloquen bajo esta forma de 
protección en atención a su grado de discernimiento. 
La curatela no tendrá otro objeto que la intervención del curador en los actos que los menores 
o pródigos no puedan realizar por sí solos. 
Los actos jurídicos realizados sin la intervención del curador, cuando ésta sea necesaria, serán 
anulables. 
TUTELA: 
La tutela es una institución jurídica que tiene por objeto la guarda de la persona y sus bienes, o 
solamente de los bienes o de la persona, de quien, no estando bajo la patria potestad, es incapaz 
de gobernarse por sí mismo por ser menor de edad o estar declarado como incapacitado. 
Según la legislación de cada país, la tutela puede ir o no acompañada de las siguientes figuras: 
4. Consejo de Familia, integrado por ascendientes directos del menor que ejercen las 
funciones de tutelaje o de defensores del menor. En otros países estas funciones las 
realiza el defensor judicial o el juez. 
5. El defensor judicial que, con independencia de a quién se encomiende la tutela, vigila 
el cumplimiento de las obligaciones del tutor en beneficio del tutelado. 
6. Tutela compartida por dos o más tutores. Ésta se permite en algunas legislaciones y 
se aconseja que uno de ellos gestione la tutoría de la persona y otro la del patrimonio. 
Libro de Alexander Oparin: 
EL ORIGEN DE LA VIDA: 
CAPITULO I 
LA LUCHA DEL MATERIALISMO CONTRA EL IDEALISMO Y LA RELIGION EN 
TORNO AL APASIONANTE Y DISCUTIDO PROBLEMA DEL ORIGEN DE LA VIDA 
¿Qué es la vida? ¿Cuál es su origen? ¿Cómo han surgido los seres vivos que nos rodean? La 
respuesta a estas preguntas entraña uno de los problemas más grandes y difíciles de explicar que
tienen planteado las Ciencias Naturales. De ahí que, consciente o inconscientemente, todos los 
hombres, no importa cuál sea e nivel de su desarrollo, se plantean estas mismas preguntas y; mal 
o bien, de una u otra forma, les dan una respuesta. He aquí, pues, que sin responder a estas 
preguntas no puede haber ninguna concepción del mundo, ni aun la más primitiva. 
El problema que plantea el conocimiento del origen de la vida, viene desde tiempos 
inmemoriales, preocupando al pensamiento humano. No existe sistema filosófico ni pensador 
de merecido renombre que no haya dado a este problema la mayor atención. En las diferentes 
épocas y distintos niveles del desarrollo cultural, al problema del origen de la vida se aplicaban 
soluciones diversas, pero siempre se ha originado en torno a él una encarnizada lucha ideológica 
entre los dos campos filosóficos irreconciliables: el materialismo y el idealismo. 
De ahí que, al observar la naturaleza que nos rodea, tratamos de dividirla en mundo de los seres 
vivos y mundo inanimado, o lo que es lo mismo, inorgánico. Sabido es que el mundo de los seres 
vivos está representado por una enorme variedad de especies animales y vegetales. Pero, no 
obstante ya pesar de esa variedad, todos los seres vivos, a partir del hombre hasta e más 
insignificante microbio, tienen algo de común, algo que los hace afines pero que, a la vez, 
distingue hasta a la bacteria más elemental de los objetos del mundo inorgánico. Ese algo es lo 
que llamamos vida, en el sentido más simple y elemental de esta palabra. Pero, ¿qué es la vida? 
¿Es de naturaleza material, como todo el resto del mundo, o su esencia se halla en un principio 
espiritual sin acceso al conocimiento con base en la experiencia? 
Si la vida es de naturaleza material, estudiando las leyes que la rigen podemos y debemos hacer 
lo posible por modificar o transformar conscientemente y en el sentido anhelado a los seres vivos. 
Ahora bien, si todo lo que sabemos vivo ha sido creado por un principio espiritual, cuya esencia 
no nos es dable conocer, deberemos limitarnos a contemplar pasivamente la naturaleza viva, 
incapaz ante fenómenos que se estiman no accesibles a nuestros conocimientos, a los cuales se 
atribuye un origen sobrenatural. 
Sabido es que los idealistas siempre han considerado y continúan considerando la vida como 
revelación de un principio espiritual supremo, inmaterial, al que denominan alma, espíritu 
universal, fuerza vital, razón divina, etc. Racionalmente considerada desde este punto de vista, 
la materia en si es algo exánime, inerte; es decir, inanimado. Por lo tanto no sirve más que de 
materia para la formación de los seres vivos, pero éstos no pueden nacer ni existir más que 
cuando el alma introduce vida en ese material y le da a la estructura, forma y armonía. 
Este concepto idealista de la vida constituye el fundamento básico de cuantas religiones hay en 
el mundo. A pesar de su gran diversidad todas ellas concuerdan en afirmar que un ser supremo 
(Dios) dio un alma viva a la carne inanimada y perecedera, y que esa partícula eterna del ser 
divino es precisamente lo vivo, lo que mueve y mantiene a los seres vivos. Cuando el alma se 
desprende, entonces no queda más que la envoltura material vacía, un cadáver que se pudre y 
descompone. La vida, pues, es una manifestación del ser divino, y por eso el hombre no puede 
llegar a conocer la esencia de la vida, ni, mucho menos, aprender a regalarla. Tal es la conclusión 
funda mental de todas las religiones respecto de la naturaleza de la vida, y no se concibe ni se 
sabe de ninguna doctrina religiosa que no llegue a esa conclusión. 
Sin embargo, el problema de la esencia de la vida siempre ha sido abordado de manera 
totalmente diferente por el materialismo, según el cual la vida, como todo lo demás en el mundo, 
es de naturaleza material y no necesita para ser perfectamente explicado, el reconocimiento de 
ningún principio espiritual supramaterial. 
La vida no es más que la estructuración de una forma especial de existencia de la materia, que lo 
mismo se origina que se destruye siempre de acuerdo con determinadas leyes. La práctica, la
experiencia objetiva y la observación de la naturaleza viva señalan el camino seguro que nos lleva 
al conocimiento de la vida. 
Toda la historia de la ciencia de la vida -la biología- nos muestra de diversas maneras lo fecundo 
que es el camino materialista en la investigación analítica de la naturaleza viva sobre la base del 
estudio objetivo, de la experiencia y de la práctica social histórica; de qué forma tan completa 
nos abre ese camino correspondiente a la esencia de la vida y cómo nos permite dominar la 
naturaleza viva, modificar la conscientemente en el sentido anhelado y transformarla en 
beneficio de los hombres que construyen el comunismo. 
La historia de la biología nos brinda una cadena ininterrumpida de éxitos de la ciencia, que 
demuestran a plenitud la base cognoscitiva de la vida, y una sucesión ininterrumpida de fracasos 
del idealismo. Sin embargo, durante mucho tiempo ha habido un problema al que no había sido 
posible darle una so lución materialista, constituyendo por esa razón, un buen asidero para las 
lucubraciones idealistas de todo género. Ese problema era el origen de la vida. 
A diario nos damos cuenta de cómo los seres vivos nacen de otros seres semejantes. El ser 
humano proviene de otro ser humano; la ternera, nace de una vaca; el polluelo sale del huevo 
puesto por una gallina; los peces proceden de las huevas puestas por otros peces semejantes; las 
plantas brotan de semillas que han madurado en plantas análogas. Empero, no siempre ha 
debido ser así. Nuestro planeta, la Tierra, tiene un origen, y, por lo tanto, tiene que haber se 
formado en cierto período. ¿Cómo aparecieron en ella los primeros ancestros de todos los 
animales y de todas las plantas? 
De acuerdo con las ideas religiosas, no cabe duda de que todos los seres vivos habrían sido 
creados originalmente por Dios. Esta acción creadora del ser divino habría hecho aparecer en la 
Tierra, de golpe y en forma acabada, los primeros ascendientes de todos los animales y de todas 
las plantas que existen actualmente en nuestro planeta. Un hecho creador especial habría 
originado el nacimiento del primer hombre, del que descenderían seguidamente todos los seres 
humanos de la tierra. 
Así, según la Biblia, el libro sagrado de los judíos y de los cristianos, Dios habría fabricado el 
mundo en seis días, con la particularidad de que al tercer día dio forma a las plantas, al quinto 
creó los peces y las aves, y al sexto las fieras y, finalmente, los seres humanos, en primer lugar al 
hombre y después a la mujer. El primer hombre, o sea Adán, habría sido creado por Dios, de un 
material inanimado, es decir, de barro; después lo habría dotado de un alma convirtiéndolo así 
en un ser vivo. 
Pero el estudio de a historia de la religión demuestra palmariamente que estos cuentos ingenuos 
acerca del origen repentino de los animales y de las plantas, que, de suerte, aparecen hechos y 
derechos, cual seres organizados, se apoyan en la ignorancia y en una suposición simplista de la 
observación somera y superficial de la naturaleza que nos rodea. 
Esta fue la razón fundamental de que por espacio de muchos siglos se creyese que la tierra era 
plana y se mantenía inmóvil, que el Sol giraba alrededor de ella apareciendo por el Oriente y 
ocultándose tras el mar o las montañas, por el Occidente. Esa misma observación superficial y 
simplista hacia creer muchas veces a los hombres que diferentes seres vivos, como por ejemplo, 
los insectos, los gusanos y también los peces, las aves y los ratones, no sólo podían nacer de otros 
animales semejantes, sino que también brotar directamente, generarse y nacer de un modo 
espontáneo a partir del lodo, del estiércol, de la tierra y de otros materiales inanimados, inertes. 
Siempre que el hombre tropezaba con la generación masiva y repentina de seres vivos 
consideraba el caso como una prueba irrefutable de la generación espontánea de la vida.
Y aún ahora, existen ciertas gentes incultas que están convencidas de que los gusanos se generan 
en el estiércol y en la carne podrida, y que diversos parásitos caseros nacen espontáneamente 
como consecuencia de los desperdicios, las basuras y toda clase de suciedades e inmundicias. Su 
observación superficial no advierte que los desperdicios y las basuras sólo son el lugar, el nido 
donde los parásitos colocan sus huevos, que más tarde dan origen al nacimiento de nuevas 
generaciones de seres vivos. 
En efecto, muy antiguas teorías de [ India, Babilonia y Egipto, nos advierten de esa generación 
espontánea de gusanos, moscas y escarabajos que surgen del estiércol y de la basura; de piojos 
que se generan en el sudor humano; de ranas, serpientes, ratones y cocodrilos engendrados por 
el lodo del río Nilo, de luciérnagas que se consumen. Todas estas fantasías relativas a la 
generación espontánea correspondían en dichas teorías con las leyendas, mitos vulgares y 
tradiciones religiosas. Todas las apariciones repentinas de seres vivos, como caídos del cielo, eran 
interpretadas exclusivamente como manifestaciones parciales de la voluntad creadora de los 
dioses o de los demonios. 
En la antigua Grecia, muchos filósofos materia listas refutaban ya esa definición religiosa del 
origen de los seres vivos. Sin embargo, el transcurso de la historia facilitó que en los siglos 
siguientes se des envolviera y llegase a preponderar una especulación teórica enemiga del 
materialismo: la concepción idea lista de Platón, filósofo de la antigua Grecia. 
De acuerdo con las ideas de Platón tanto la materia vegetal como la animal, por sí solas, carecen 
de vida y sólo pueden vivificarse cuando el alma inmortal, la “psique”, penetra en ellas. 
Esta idea de Platón representó un gran papel contra Victorio y, por tanto, negativo en el 
desenvolvimiento posterior del problema que estamos examinando. Diríase que, hasta cierto 
punto, la teoría de Platón se reflejó también en la doctrina de otro filósofo de la antigua Grecia, 
Aristóteles, más tarde convertida en fundamento básico de la cultura medieval y que predominó 
ene1 pensamiento de los pueblos por espacio de casi dos mil años. 
En sus obras, Aristóteles no se circunscribió a de tallar numerosos casos de seres vivos que, según 
su creencia, aparecían espontáneamente, sino que, además, dotó a este fenómeno de una cierta 
base teórica. Aristóteles consideraba que los seres vivos, al igual que todos los demás objetos 
concretos, se formaban mediante la conjugación de determinado principio pasivo: la materia; 
con un principio activo: la forma. Esta última sería para los seres vivos la “entelequia del cuerpo”, 
es decir, el alma. Ella era la que daba forma al cuerpo y la que lo movía. En consecuencia, resulta 
que la materia carece de vida, pero es abarcada por ésta, adquiere forma armónicamente y se 
organiza con ayuda de la fuerza anímica, que infiltra vida a la materia y la mantiene viva. 
Las ideas aristotélicas tuvieron gran influencia sobre toda la historia posterior del problema del 
origen de la vida. Todas las escuelas filosóficas ulteriores, lo mismo las griegas que las romanas, 
participaron plenamente de la idea de Aristóteles respecto de la gene ración espontánea de los 
seres vivos, Ala vez, con el transcurso del tiempo, la base teórica de la generación espontánea y 
repentina fue tomando un carácter cada vez más idealista y hasta místico. 
Este último carácter lo adquirió, muy particular mente, a principios de nuestra era, 
especialmente entre los neoplatónicos. Plotino, jefe de esta escuela filosófica, muy divulgada en 
aquella época, afirmaba que los seres vivos habían surgido en el pasado y surgían todavía cuando 
la materia era animada por el espíritu vivificador. Se supone, pues, que fue Plotino el primero 
que formuló la idea de la “fuerza vital”, la cual pervive aún hoy día en las doctrinas reaccionarias 
de los vitalistas contemporáneos.
Para describir en detalle e origen de la vida, el cristianismo de la antigüedad se basaba en la 
Biblia, la cual a su vez había copiado de las leyendas religiosas de Egipto y Babilonia. Los 
interpretes de la teología de fines del siglo IV y principios del y, o sea los llama dos padres de la 
iglesia, mezclaron estas leyendas con las doctrinas de los neoplatónicos, fincando sobre esta base 
su propia elaboración mística del origen de la vida, totalmente mantenida hasta nuestros días 
por todas las doctrinas cristianas. 
Basilio de Cesárea, obispo de mediados del siglo IV de nuestra era, en sus prédicas respecto de 
que el mundo había sido formado en seis cijas, decía que, por voluntad divina, la Tierra había 
concebido de su propio seno las distintas hierbas, raíces y árboles, así como también las 
langostas, los insectos, las ranas y las serpientes, los ratones, las aves y las anguilas. “Esta 
voluntad divina —dice Basilio continúa manifestándose hoy día con fuerza indeclinable. 
El “beato” Agustín, que fuera contemporáneo de Basilio y una de las autoridades más conspicuas 
e influyentes de la Iglesia católica, intentó justificar en sus obras, desde el punto de vista de la 
concepción cristiana del mundo, el surgimiento de la generación espontánea de los seres vivos. 
Agustín aseveraba que la generación espontánea de los seres vivos era una manifestación de la 
voluntad divina, un acto mediante el cual “el espíritu vivificador”, las “invisibles simientes” 
infiltraban vida propia a la materia inanimada. Así fue como Agustín fundamentó la plena 
concordancia de la teoría de la generación espontánea con los principios dog máticos de la Iglesia 
cristiana. 
La Edad Media agregó muy poco a esta teoría anticientífica. En el medioevo, las ideas filosóficas, 
no importa cuál fuese su carácter, sólo podían sostener se si iban envueltas en una capa teológica, 
si se cobijaban con e manto de tal o cual doctrina de la Iglesia. Los problemas de las Ciencias 
Naturales fueron postergados a segundo plano. 
Para opinar acerca de la naturaleza circundante, no se practicaba la observación ni la experiencia, 
sino que se recurría a la Biblia y a las escrituras teológicas. Únicamente noticias muy escasas 
acerca de problemas de las matemáticas, de la astronomía y de la medicina arribaban a Europa 
procedentes del Oriente. 
Del mismo modo, y a través de traducciones frecuentemente muy tergiversadas, llegaron a los 
pueblos europeos las obras de Aristóteles. Al principio su doctrina se estimó peligrosa, pero 
luego, cuando la Iglesia se dio cuenta de que podía utilizarla con gran provecho para muchos de 
sus fines, embarneció a Aristóteles elevándolo a la categoría de “precursor de Cristo en los 
problemas de las Ciencias Naturales”. Y según la acertada expresión de Lenin, “la escolástica y e 
clericalismo no tomaron de Aristóteles lo vivo, sino lo muerto...” Por lo que respecta en particular 
al problema del origen de la vida, se había expandido muy ampliamente la teoría de la generación 
espontánea de los organismos, cuya esencia consistía, ajuicio de los teólogos cristianos, en la 
vivificación de la materia inanimada por el “eterno espíritu divino”. 
En calidad (le ejemplo, podríamos citar a Tomás de Aquino, por ser éste uno de los teólogos más 
afamados de la Edad Media, cuyas doctrinas continúan siendo hoy día, para la Iglesia católica, 
la única filosofía verdadera. En sus obras, Tomás de Aquino manifiesta que los seres vivos 
aparecen al ser animada la materia inerte. Así se originan de modo muy particular, al pudrirse ci 
lodo marino y la tierra abonada con estiércol, las ranas, las serpientes y los peces. Incluso los 
gusanos que en el infierno martirizan a los pecadores, surgen allí según Tomás de Aquino, como 
consecuencia natural de la putrefacción de los pecados. Tomás de Aquino fue siempre un gran 
defensor y un constante propagandista de la demonología militante. Para él, el diablo existe en 
la realidad y es, además, jefe de todo un tropel de demonios. Por eso aseguraba que la aparición 
de parásitos malignos para el hombre, no sólo puede surgir obedeciendo a la voluntad divina,
sino también por las argucias del diablo y de las fuerzas del mal a él sometidas. La expresión 
práctica de estas concepciones proviene de los numerosos procesos incoados en la Edad Media, 
contra las “brujas”, a las que se acusaba de lanzar contra los campos ratones y otros animales 
dañinos que destruían las cosechas. 
La Iglesia cristiana occidental adoptó de la doctrina reaccionaria de Tomas de Aquino, hasta 
convertirla en severo dogma, la teoría de la generación espontánea y repentina de los 
organismos. Según la cual los seres vivos se originarían de la materia inerte, al ser animada ésta 
por un principio espiritual. 
Este era también el punto de vista sostenido por las que fue obispo de Rostov y vivió en tiempos 
de Pedro 1, también sostenía en sus obras el principio de la generación jerarquías teológicas de 
la Iglesia oriental. Así, Demetrio, espontánea, de manera por demás bastante curiosa para 
nuestras ideas actuales. Según él, durante el diluvio universal, Noé no había acogido en su arca 
ratones, sapos, escorpiones, cucarachas ni mosquitos, es decir, ninguno de esos animales que 
`nacen del cieno y de la podredumbre... y que se engendran en el rocío”, T odos estos seres vivos 
murieron con el diluvio y `después del diluvio renacen engendrados de esas mismas 
substancias.” 
La religión cristiana al igual que todas las demás religiones del mundo, continúa sosteniendo hoy 
día que los seres vivos han surgido y surgen de pronto y enteramente constituidos por generación 
espontánea, a consecuencia de un hecho creador del ser di vino y sin ninguna relación con el 
desarrollo o evolución de la materia. 
Sin embargo, al ahondar en e estudio de la naturaleza viva, los hombres de ciencia han llegado a 
demostrar que esa generación espontánea y repentina de seres vivos no surge en ninguna parte 
del mundo que nos rodea. Esto quedó establecido y de mostrado a mediados del siglo XVII para 
los organismos con un cierto grado de desarrollo, especialmente para los gusanos, los insectos, 
los reptiles y los animales anfibios. Investigaciones posteriores patentizaron este aserto, también 
por lo que respecta a seres vivos de formación más simple; de suerte que incluso los 
microorganismos más sencillos, que aun no siendo perceptibles a simple vista, nos rodean por 
todas partes, poblando la tierra, el agua y e aire. 
Vemos, pues, que el “hecho” de la generación espontánea de seres vivos, que teólogos de 
diferentes religiones querían explicar corno un hecho en que el espíritu vivificador infiltraba vida 
a la materia inerte y que implicaba la base de todas las teorías religiosas del origen de la vida, 
vino a ser un “hecho” inexistente, ilusorio, basado en observaciones falsas y en la ignorancia de 
sus interpretadores. 
En el siglo XIX se aplicó otro golpe demoledor a las ideas religiosas, respecto del origen de la 
vida. C. Darwiny, posteriormente, otros muchos hombres de ciencia, entre los cuales están los 
investigadores rusos K. Timiriázev, los hermanos A. y Y. Kovalevski, 1. Mécnikiv y otros, 
demostraron que, a diferencia de lo que afirman las Sagradas Escrituras, nuestro planeta no 
había estado poblado siempre por los animales y las plantas que nos rodean en la actualidad. Por 
el contrario, las plantas y los animales superiores, comprendido e hombre, no surgieron de 
pronto, a] mismo tiempo que la Tierra, sino en épocas posteriores de nuestro planeta y a 
consecuencia del desarrollo progresivo de otros seres vivos más simples. Estos, a su vez, tuvieron 
su origen en otros organismos todavía más simples y que vivieron en épocas anteriores. Y así, 
sucesivamente, hasta llegar a los seres vivos más sencillos. 
Estudiando los organismos fósiles de los animales y de las plantas que poblaron la Tierra hace 
muchos millones de años, podemos llegar a convencernos, en forma tangible, de que en aquellas 
lejanas épocas la población viviente de la Tierra era diferente a la actual, y de que cuanto más
avanzamos en la inmensa profundidad de los siglos comprobamos que esa población es cada vez 
más simple y menos variada. 
Descendiendo gradualmente, de peldaño en peldaño, y estudiando la vida en formas cada vez 
más antiguas, llegamos a concluir cómo fueron los seres vivos más simples, muy semejantes a 
los microorganismos de nuestros días, y que en pasados tiempos eran los únicos que poblaban 
la Tierra. Pero, a la vez, también surge inevitablemente la cuestión del punto de origen de las 
manifestaciones más simples y más primitivas de la naturaleza viva, las cuales constituy en e 
punto de arranque de todos los seres vivos que pueblan la Tierra. 
Las Ciencias Naturales, u] mismo tiempo que rechazan la posibilidad de que lo vivo se 
engendrase al margen de las condiciones concretas del desarrollo del mundo material, debían 
explicar el paso de la materia inanimada a la vida, es decir, explicar, por tanto, la transmutación 
de la materia y el origen de la vida. 
En los notables trabajos de F. Engels —Anti-Dühring y Dialéctica de ¿a naturaleza—, en sus 
geniales generalizaciones de los avances de las Ciencias Naturales, se presenta el único 
planteamiento correcto y científico acerca del problema del origen de la vida. Engels indicó 
también la ruta que habían de llevar en lo sucesivo las investigaciones en este terreno, camino 
por el que transita y avanza con lodo éxito la biología soviética. 
Engels refutó por anticientífico e criterio de que lo vivo puede originarse al margen de las 
condiciones en que se desarrolla la naturaleza e hizo patente el lazo de unidad existente entre la 
naturaleza viva y la naturaleza inanimada. Basándose en fehacientes pruebas científicas, Engels 
consideraba la vida como una consecuencia del desarrollo, como una transmutación cualitativa 
de la materia, condicionada en el período anterior a la aparición de la vida por una cadena de 
cambios graduales sucedidos en la naturaleza y condicionados por el desarrollo histórico. 
La meritoria importancia de la teoría darwiniana, consistió en haber aportado una explicación 
cien tífica, una explicación materialista al surgimiento de los animales y plantas trascendentes 
mediante el conocimiento progresivo del mundo vivo yen haber se servido del método histórico 
para resolver los problemas biológicos. Sin embargo, en el problema mismo del origen de la vida, 
muchos naturalistas continúan sosteniendo, aun después de Darwin, el anticuado método 
metafísico de atacar este problema. El mendelismo-organismo, muy usual en los medios 
científicos de América y de Europa occidental, mantiene la tesis de que los poseedores de la 
herencia, al igual que de todas las demás particularidades substanciales de la vida, son los genes, 
partículas de una sustancia especial acumulada en los cromosomas del núcleo celular, Estas 
partículas habrían aparecido repentinamente en la Tierra, en alguna época, conservando práctica 
e invariablemente su estructura definitiva de la vida, a lo largo de todo el desenvolvimiento de 
ésta. Vemos, por consiguiente, que desde el punto de vista mantenido por los mendelistas-morganistas, 
el problema del origen de la vida se constriñe a saber cómo pudo surgir 
repentinamente esta partícula de sustancia especial, poseedora de todas las propiedades de la 
vida. 
La mayoría de los autores extranjeros que se preocupan de esta cuestión (por ejemplo, Deviliers 
en Francia y Alexander en Norteamérica), lo hacen de un modo por demás simplista. Según ellos, 
la molécula del gene aparece en forma puramente casual, gracias a una “operante” y feliz 
conjunción de átomos de carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y fósforo, los cuales se 
conjugan “solos”, para constituir una molécula excepcionalmente compleja de esta sustancia 
especial que contiene desde el primer momento todas las propiedades de la vida. 
Ahora bien, esa “circunstancia feliz” es tan excepcional e insólita que únicamente podría haber 
sucedido una vez en toda la existencia de la Tierra. A partir de ese instante, sólo se produce una
incesante multiplicación del gene, de esa sustancia especial que ha aparecido una sola vez y que 
es eterna e in mutable. 
Está claro, pues, que esa “explicación” no explica en esencia absolutamente nada. Lo que 
diferencia a lodos los seres vivos sin excepción alguna, es que su organización interna está 
extraordinariamente adaptada; y podríamos decir que perfectamente adapta da a las necesidades 
de determinadas funciones vitales: la alimentación, la respiración, el crecimiento y la 
reproducción en las condiciones de existencia dadas. ¿Cómo ha podido suceder mediante un 
hecho puramente casual, esa adaptación interna, tan de terminativa para todas las formas vivas, 
incluso para las más elementales? 
Los que sostienen ese punto de vista, rechazan en forma anticientífica el orden regular del 
proceso que infiltra origen a la vida, pues consideran que esta realización, el más importante 
acontecimiento de la vida de nuestro planeta, es puramente casual y, por lo tanto, no pueden 
darnos ninguna respuesta a la pregunta formulada, cayendo inevitablemente en las creencias 
más idealistas y místicas que aseveran la existencia de una voluntad creadora primaria de origen 
divino y de un programa determinado para la creación de la vida. 
Así en el libro de Schroedinger ¿Qué es la vida des de el punto de vista físico?, publicado no hace 
mucho; en el libro del biólogo norteamericano Alexander: La vida, su naturaleza y su origen, y 
en otros autores extranjeros, se afirma muy clara y terminantemente que la vida sólo pudo surgir 
a consecuencia de la voluntad creadora de Dios. En cuanto al mendelismo organismo, éste se 
esfuerza por desarmar en plano ideológico a los biólogos que luchan contra el idealismo, 
esforzándose por demostrar que el problema del origen de la vida —el más importante de los 
problemas ideológicos— no puede ser resuelto manteniendo una posición materialista. 
Sin embargo, esa aserción es absolutamente falsa, y puede rebatirse fácilmente abordando el 
asunto que nos ocupa y sosteniendo el punto de vista de lo que constituye la única filosofía 
acertada y científica; es decir, el materialismo dialéctico. 
E] materialismo dialéctico enseña que la vida es de naturaleza material. Más, sin embargo, la 
vida no es, en realidad, una propiedad inseparable de toda la materia en general. Por el contrario, 
la vida sólo es inherente a los seres vivos, pues sabido es que carecen de ella todos los objetos y 
materiales riel mundo inorgánico. La vida es una manifestación especial del movimiento de la 
materia. Pero esta manifestación o forma especial no ha existido eternamente ni está desunida, 
de a materia inorgánica por un abismo insalvable, sino que, por el contrario, surgió de esa misma 
materia en el curso del desarrollo del mundo, como una nueva cualidad. 
El materialismo dialéctico nos enseña que la materia nunca está en reposo, sino que se halla en 
constante movimiento, se desarrolla y en su expansión se eleva a planos cada vez más altos, 
tomando formas de movimiento cada vez más complejas y más perfectas. 
Al elevarse de un plano inferior a otro superior, la materia va adquiriendo nuevas cualidades que 
antes no tenía, lo cual quiere decir que la vida es, por tanto, una nueva cualidad, que aflora como 
una etapa determinada, como determinado escalón del desarrollo histórico de la materia. Por lo 
expuesto se descubre claramente que el camino principal que nos lleva con seguridad y acierto a 
la solución del problema del origen de la vida es, sin duda alguna, el estudio del desarrollo 
histórico de la materia, es decir, de ese desarrollo que en otros tiempos condujo a la aparición de 
una nueva cualidad: a la aparición de la vida. 
Ahora bien, el surgimiento de la vida no tuvo efecto de golpe, como trataban de demostrar los 
sostenedores de la generación espontánea y repentina. Por lo contrario, hasta los seres vivos más 
simples poseen una estructura tan compleja que, de ninguna manera pudieron haber surgido de
golpe; pero si pudieron y debieron formarse mediante mutaciones continuadas y sumamente 
prolongadas de las substancias que los integran. Estas mutaciones, estos cambios, se produjeron 
hace mucho tiempo cuando la Tierra aún se estaba formando y en los períodos primarios de su 
existencia. De aquí, precisamente, que para resolver acertadamente el problema del origen de la 
vida haya que dedicarse ahincadamente al estudio de esas transformaciones, a la historia de la 
formación y del desarrollo de nuestro planeta. 
En las obras de y. Lenin, encontramos una idea muy profunda respecto del origen evolutivo de 
la vida. “Las Ciencias Naturales —decía Lenin— afirman positivamente que la Tierra existió en 
un esta do tal que ni el hombre ni ningún otro ser viviente habitaban ni podían habitarla. La 
materia orgánica es un fenómeno posterior, fruto de un desarrollo muy prolongado” 
A principios de siglo, al analizar en su obra ¿Anarquismo o socialismo?, fundamentos de la teoría 
materialista, V Stalin expresó muy concretamente que el origen de la vida había seguido un 
proceso evolutivo. “Nosotros sabemos, por ejemplo —decía Stalin—, que en un tiempo la Tierra 
era una masa ígnea incandescente después se fue enfriando poco a poco, más tarde surgieron los 
vegetales y los animales, al desarrollo del mundo animal siguió la aparición de una determinada 
variedad de simios y luego, a todo ello, sucedió la aparición del hombre”. 
“Así se ha producido, en líneas generales, e desarrollo de la naturaleza.” 
Merece mencionar el hecho de que el camino evolutivo fue señalado por y Stalin en una época en 
que aún no había sido publicada la Dialéctica de la naturaleza, de Engels, y cuando en e problema 
del origen de la vida preponderaba entre los naturalistas (incluso entre los avanzados) el 
principio mecanicista. Es únicamente en la segunda década del siglo XX cuando la aplicación del 
principio evolutivo al estudio del problema que nos ocupa empieza a alcanzar gran desarrollo en 
las Ciencias Naturales. Acerca de esto podemos señalar, de manera muy particular, la opinión de 
nuestro célebre compatriota K. Tirniriázev, pues en su artículo de los anales científicos de 1912, 
refiriéndose al asunto del origen de la vida dice: 
Nos vemos obligados a admitir que la materia viva ha seguido e mismo camino que los demás 
procesos materiales, es decir, el camino de la evolución”. “La hipótesis de la evolución, que ahora 
se expande no sólo a la biología sino también a las demás ciencias de la naturaleza, —a la 
astronomía, la geología, la química y la física—, nos convence de que esta evo lución también se 
produjo probablemente al realizar- se e paso del mundo inorgánico al orgánico.” 
Entre los trabajos publicados en la Unión Soviética, es digno de destacarse especialmente el libro 
del académico Y. Komarov: Origen de las plantas. Komarov analiza y refuta la teoría de la 
eternidad de la vida y la suposición de que los seres vivos vinieron a la tierra procedentes de los 
espacios interplanetarios, y añade: “La Única teoría científica es la teoría bioquímica del origen 
de la vida, el profundo convencimiento de que su aparición no fue sino una de las etapas 
sucesivas de la evolución general de la materia, de esa complicación cada vez mayor de la serie 
de compuestos carbonadas del nitrógeno.” 
Actualmente, el principio básico del desarrollo evolutivo de la materia es admitido ya por muchos 
naturalistas, no sólo en la Unión Soviética, sino también en otros países. Pero la mayoría de los 
investigadores de los países capitalistas solamente admiten este principio como aplicable al 
período de la evolución de la materia que antecede a la aparición de los seres vivos. Pero cuando 
se refiere a esta etapa, la más importante de la historia del desarrollo de la materia, es tos 
investigadores resbalan inevitablemente hacia las viejas posiciones mecanicistas, se acogen o 
invocan la “feliz casualidad” o buscan la explicación en incognoscibles o inescrutables fuerzas 
físicas.
En el problema del origen de la vida, las modernas Ciencias Naturales tienen trazada la tarea de 
presentar un cuadro acertado de la evolución sucesiva de la materia que ha culminado en la 
aparición de los primitivos seres vivos, de estudiar, con base en los datos proporcionados por la 
ciencia, las diferentes etapas del desarrollo histórico de la materia y descubrir las leyes naturales 
que han ido apareciendo sucesivamente ene proceso de la evolución y que han producido el 
devenir de la vida. 
CAPITULO II 
ORIGEN PRIMITIVO 
DE LAS SUBSTANCIAS ORGÁNICAS MÁS 
SIMPLES: LOS HIDROCARBUROS Y SUS DERIVADOS 
En lo fundamental, todos los animales, las plantas y los microbios están constituidos por las 
denominadas substancias orgánicas. La vida sin ellas es inexplicable. Por lo tanto, la primera 
etapa del origen de la vida tuvo que ser la formación de esas substancias, el surgimiento del 
material básico que después habría de servir para la formación de todos los seres vivos. 
Lo primero que diferencia a las substancias orgánicas de todas las demás substancias de la 
naturaleza inorgánica, es que en su contenido se encuentra el carbono como elemento 
fundamental. Esto puede verificarse fácilmente calentando hasta una alta temperatura diversos 
materiales de origen animal o vegetal. Todos ellos pueden arder cuando se les calienta donde hay 
presencia de aire y se carbonizan cuando al calentarlos se impide la penetración del aire, 
mientras que los materiales de la naturaleza inorgánica —las piedras, el cristal, los metales, etc.— 
, jamás llegan a carbonizarse, por más que los calentemos. 
En las substancias orgánicas, el carbono se halla combinado con diversos elementos: con el 
hidrógeno y el oxígeno (estos dos elementos forman el agua), con e nitrógeno (éste está presente 
en el aire en gran des cantidades), con el azufre, el fósforo, etc. Las diferentes substancias 
orgánicas no son sino diversas combinaciones de esos elementos, pero en todas ellas se 
encuentra siempre el carbono como elemento básico. Las substancias orgánicas más elementales 
y simples son los hidrocarburos o composiciones de carbono e hidrógeno. El petróleo natural y 
otros varios productos obtenidos de él, como la gasolina, el keroseno, etc., son mezclas de 
diferentes hidrocarburos. Partiendo de todas estas substancias, los químicos consiguen obtener 
fácilmente, por síntesis, numerosos combinados orgánicos, a veces muy complicados y en 
muchas ocasiones idénticos a los que podemos tomar directamente los seres vivos, como son los 
azúcares, grasas, los aceites esenciales, etc. ¿Cómo han llegado a formarse primeramente en 
nuestro planeta las substancias orgánicas? Cuando acometí por vez primera el estudio del 
problema del origen de la vida —de ello hace exactamente 30 años—, el origen primario de las 
substancias orgánicas me pareció un problema bastante enigmático y hasta inaprensible al 
entendimiento y al estudio. Esta opinión era producto de la observación directa de la naturaleza, 
pues observaba que la inmensa mayoría de las substancias orgánicas inherentes al mundo de los 
seres vivos se producen actualmente en la Tierra por efecto de la función activa y vital de los 
organismos. Las plantas verdes atraen y absorben del aire el carbono inorgánico en calidad de 
anhídrido carbónico, y sirviéndose de la energía de la luz forman, a partir de él, las substancias 
orgánicas que necesitan. Los animales, los hongos, así como las bacterias y todos los demás 
organismos que no poseen color verde, se proveen de las substancias orgánicas necesarias 
nutriéndose de animales o vegetales vivos o descomponiéndolos una vez muertos. Así vemos 
cómo todo el mundo actual de los seres vivos se sostiene gracias a los dos hechos análogos de 
fotosíntesis y quimiosíntesis que acabamos de explicar. Más aún; incluso las substancias 
orgánicas que se hallan en las entrañas de la envoltura terrestre, como son la turba, los
yacimientos de hulla y de petróleo, etc., todas ellas han surgido, en lo funda mental, por efecto 
de la actividad de numerosos organismos en tiempos lejanos vivieron en nuestro planeta y que 
más tarde quedaron sepultados en la macicez de la corteza terrestre. 
Por todo esto, muchos hombres de ciencia de fines del siglo pasado y de principios de éste, 
aseguraban que las substancias orgánicas no pueden producirse en la Tierra, en contextos 
naturales, más que mediante un proceso biogenética, es decir, solamente con la intervención de 
los organismos. Esta opinión, que prevalecía en la ciencia hace 30 años, obstaculizó 
considerablemente la solución del problema del origen de la vida. Parecía que había formado un 
círculo vicioso del que era imposible evadirse. Para abordar el origen de la vida era necesario 
entender cómo se constituían las substancias orgánicas; pero se daba el caso de que éstas 
únicamente podían ser sintetizadas por organismos vivos. Ahora bien, a esta síntesis sólo es 
dable llegar si nuestras observaciones no traspasan los límites de nuestro planeta. Si rebasamos 
esos límites veremos que en diversos cuerpos celestes de nuestro mundo estelar se están crean 
do substancias orgánicas biogenética mente, o sea, en un estado ambiental que excluye toda 
posibilidad de que allí haya seres orgánicos. 
El espectroscopio nos permite estudiar la fórmula o composición química de las atmósferas 
estelares, ya veces casi con la misma exactitud que si tuviéramos muestras de ellas en nuestro 
laboratorio. El carbono se manifiesta ya en la atmósfera de las estrellas tipo O, que son las más 
calientes, y se diferencian de los demás astros por su extraordinario brillo. Incluso en su 
superficie dichas estrellas con tienen una temperatura que fluctúa entre los 20,000 y los 28,000 
grados. Se comprende, pues, que en esas situaciones no puede prevalecer todavía ninguna 
combinación química. La materia está aquí en forma relativamente simple, como átomos libres 
disgregados, sueltos como pequeñísimas partículas que forman la atmósfera incandescente de 
estas estrellas. 
La atmósfera de las estrellas tipo B, que destellan una luz brillante blanco-azulada y cuya corteza 
tiene una temperatura de 15,000 a 20,000 grados, también incluye vapores incandescentes de 
carbono. Pero este elemento tampoco alcanza a formar aquí cuerpos químicos compuestos, sino 
que existe en forma atómica, es decir, como minúsculas partículas su tas de materia que se 
mueven muy rápidamente. 
Únicamente la visión espectral de las estrellas blancas tipo A, en cuya superficie impera una 
temperatura de... 12,000°, nos deja ver por vez primera unas franjas tenues, que indican la 
existencia de hidrocarburos —las primeras combinaciones químicas— en la atmósfera de esas 
estrellas. Aquí, por vez primera, los átomos de dos elementos (el carbono y el hidrógeno) se han 
combinado y el resultado ha sido un cuerpo más complejo, una molécula química. 
En las visiones espectrales de las estrellas más frías, las franjas inherentes a los hidrocarburos se 
manifiestan más limpias a medida que baja la temperatura y adquieren su máxima claridad en 
las estrellas rojas, en cuya superficie la temperatura es de 4,000°. 
Nuestro Sol abarca una situación intermedia en ese sistema estelar. Pertenece a las estrellas ama 
]las de tipo G. Se ha concluido que la temperatura de la atmósfera solar es de 5,800 a 6,300°. 
Pero en las capas superiores desciende a 5,0000, y en las más profundas al alcance aun de 
nuestras investigaciones suele elevarse hasta los 7,0000. Los análisis es; ectroscópicos han 
probado que parte del carbono permanece aquí combinado con el hidrógeno (CH metino). Al mi 
no tiempo, en la atmósfera solar se puede encontrarla combinación del carbono con el nitrógeno 
(CI-j-2ianógeno). Además, en la atmósfera solar se ha ene entrado por primera vez el llamado 
dicarbono (C t es una mezcla o combinación de dos átomos de carbono entre sí.
Vemos, pues, que en el curso de la evolución del Sol, el carbono, elemento que nos interesa en 
este momento, ya ha pasad de una forma de existencia a otra. 
En la atmósfera de las estrellas más calientes, el carbono se manifiesta en forma de átomos libres 
y disgregados. El Sol, ya lo vemos, en parte, haciendo combinaciones químicas, formando 
moléculas de hidrocarburo de cianógeno y de dicarbono. 
Para solucionar el problema que estamos examinando, promete un gran interés el estudio de la 
atmósfera de los grandes planetas de nuestro sistema solar. Las investigaciones han descubierto 
que la atmósfera de .Júpiter está formada en gran parte por amoniaco y metano. Esto da motivos 
para suponer que también existen otros hidrocarburos. Ahora bien, debido a la baja temperatura 
que hay en la superficie de Júpiter (135° bajo cero), la masa básica de es tos hidrocarburos 
permanece en estado líquido o sólido. Las mismas combinaciones se manifiestan en la atmósfera 
de todos los grandes planetas. 
Es de excepcional importancia el estudio de los meteoritos, esas “piedras celestes” que de tanto 
en tanto descienden sobre la tierra procedentes de los espacios interplanetarios. Estos son los 
únicos cuerpos extraterrestres que se pueden someter directamente al análisis químico y a un 
estudio mineralógico. Tanto por la índole de los elementos que los componen como por la razón 
en que se basa su estructura, los meteoritos son iguales a los materiales que hay en las partes 
más profundas de la corteza de la Tierra yen el núcleo central de nuestro planeta. Se en tiende 
fácilmente la gran importancia que tiene el estudio de la textura material de los meteoritos para 
aclarar el problema de las primitivas composiciones que se originaron al formarse la Tierra. 
Por lo general, se suele situar a los meteoritos en dos grupos principales: meteoritos de hierro 
(metálicos) y meteoritos de piedra. Los primeros están formados esencialmente por hierro 
(90%), níquel (8%) y cobalto (0.5%). Los meteoritos de piedra contienen una cantidad bastante 
menor de hierro (un 25% aproximadamente). En ellos se encuentra en gran cantidad óxido de 
diversos minerales magnesio, aluminio, calcio, sodio, manganeso y otros. 
En todos los meteoritos se halla carbono en diferentes proporciones. Se te encuentra sobre todo 
en forma natural, como carbón, grafito o diamante en bruto. Pero las formas más usuales para 
los meteoritos son las composiciones de carbono con diferentes metales, los llamados carburos. 
Es precisamente en los meteoritos donde se ha encontrado por primera vez la cogenita, mineral 
muy abundante en ellos y que es un carburo compuesto de hierro, níquel y cobalto. 
Entre las demás composiciones del carbono que se hallan en los meteoritos, deben señalarse los 
hidrocarburos. En 1857, se logró extraer de un meteorito de roca hallado en Hungría, cerca de 
Kabí, cierta porción de una substancia orgánica similar a la cera fósil u ozoquerita. El ensayo de 
esta substancia demostró que era un hidrocarburo de gran peso molecular Cuerpos parecidos, 
con moléculas forma das por muchos átomos de carbono e hidrógeno, y a veces de oxígeno y 
azufre, fueron encontrados en otros muchos meteoritos de diferentes clases. 
En las épocas en que se descubrió por vez primera la existencia de hidrocarburos en los 
meteoritos, imperaba todavía la falsa idea de que las substancias orgánicas (y, 
consecuentemente, también los hidrocarburos) únicamente podían formarse en condiciones 
naturales con la intervención de organismos vivos. De ahí que muchos hombres de ciencia 
adoptaron entonces la hipótesis de que los hidrocarburos de los meteoritos no se conformaron, 
originariamente, sino que eran productos de la desintegración de organismos que vivieron en 
otros tiempos en esos cuerpos celestes.
Sin embargo, investigaciones muy meticulosas realizadas posteriormente, destruyeron esas 
hipótesis, y hoy día sabemos que `os hidrocarburos de los meteoritos, al igual que los de las 
atmósferas estelares, aparecieron por vía inorgánica, es decir, sin ninguna conexión con la vida. 
La resultante de esto, sin ningún lugar a dudas, es que las substancias orgánicas también pueden 
producirse al margen de los organismos, antes de que se produzca esa forma compleja del 
movimiento de la materia. Y, en efecto, conocemos substancias orgánicas que se han ido 
formando en numerosos cuerpos celestes en unas condiciones que no cabe ni hablar de la 
existencia de cualquier género de vida. Ahora bien, si esto es así para la mayoría de los cuerpos 
celestes más disímiles, ¿por qué nuestra Tierra ha de ser en este asunto una excepción? ¿No sería 
más concordante y acertado suponer que el proceso biológico de la formación de substancias 
orgánicas es sólo diferente al de la época actual de nuestro planeta; que ese proceso se inició 
solamente después de haberse originado la vida sobre la vía de haberse producido un cambio de 
substancias muy perfecto, pero que también en la Tierra se sintetizaron las substancias orgánicas 
por vía abiogénica, mediante la cual se formaron los hidrocarburos y sus deriva dos mucho antes 
de que se formaran los distintos organismos? 
Basándose en los datos obtenidos por el estudio del peso específico de la Tierra, la fuerza de la 
gran vedad y la expansión de las ondas producidas por los terremotos, todos los geoquímicas y 
geofísicos admiten como demostrado que en el centro de la Tierra existe un núcleo metálico de 
3.470 kilómetros de radio, cuyo peso específico es aproximadamente diez. Este núcleo está 
revestido por diversas capas denominadas geosferas. Directamente adosada al núcleo se halla 
una grosfera intermedia llamada capa mineral, de 1,700 kilómetros de espesor. Sobre ella está 
situada la capa rocosa, la litosfera, de 1.200 kilómetros. Y en la superficie de la Tierra, hallamos 
la hidrosfera, o capa acuosa constituida por los mares y los océanos: y, por último, la capa gaseosa 
o atmósfera. Todas estas geosferas recubren al núcleo central de la Tierra formando una capa tan 
gruesa que no es posible llegar directamente a él. 
Sin embargo, actualmente se ha logrado especificar con bastante exactitud la composición 
química del núcleo, y se comprobado que coincide plenamente con la composición de los 
meteoritos de hierro. 
La proporción mayor corresponde al hierro, con el que se encuentran mezclados otros metales, 
como el níquel. El cobalto, el cromo, etcétera. El carbono se encuentra principalmente a manera 
de carburo de hierro. 
Una muestra de esos minerales de las profundidades de nuestro planeta la encontramos en las 
masas de hierro natural que aparecen en las rocas de basalto de las islas de la Groenlandia 
Occidental. Sobre todo en los basaltos de la isla de Disco muy cerca del poblado de Ovifag, se han 
encontrado gran des cantidades de hierro natural que asoman a la superficie. Por su composición 
química el “hierro de Ovifag” se semeja tanto a los meteoritos metálicos, que por espacio de cierto 
tiempo se le tuvo como de origen meteorítico, pero actualmente se ha probado su procedencia 
terrestre. En él se encuentra una cantidad bastante importante de carbono como par te 
integrante de la cogenita. 
Las investigaciones geológicas efectuadas en es tos últimos tiempos han conseguido establecer 
que esos descubrimientos de cogenita en la superficie de la Tierra no representan nada 
excepcional, pues se le puede hallar en otros muchos lugares. Eso prueba que la cogenita se formó 
en grandes cantidades, sobre todo en tiempos remotos de la vida de nuestro planeta. 
Ahora bien, al ser arrojados por las erupciones o al brotar sobre la superficie de la Tierra en 
estado líquido, los carburos de hierro y de otros metales debieron comenzar su reacción con el 
agua o el va por de ésta, tan abundante en la atmósfera primaria de la Tierra. Como ha
demostrado el eminente químico ruso D. Merxdeléiev, el producto de esa reacción es la 
formación de hidrocarburos. Mendeléiev se preocupó incluso por encontrar en este proceso una 
explicación al origen del petróleo. 
Esta teoría fue rechazada por los geólogos, que de mostraron que la base fundamental del 
petróleo la constituye un producto de la descomposición orgánica, pero la propia reacción que 
produce la formación de hidrocarburos al combinarse los carburos con el agua, la puede realizar, 
naturalmente, cualquier químico. En la actualidad, mediante investigaciones geológicas directas, 
se ha logrado demostrar que, también ahora, en los lugares donde surgen las cogenitas, cierta 
cantidad de substancias orgánicas se producen por vía inorgánico en la superficie de la Tierra, 
en condiciones naturales, por reacción producida entre los carburos y el agua. En consecuencia 
inclusivamente en nuestros días, junto al proceso ampliamente ex tendido de formación de 
substancias orgánicas por fotosíntesis, es decir, por vía biológica, también se verifican en la 
Tierra ciertos procesos de formación abiogénica de hidrocarburos por las reacciones entre los 
carburos y el agua. No cabe duda de que tal surgimiento de substancias orgánicas al margen de 
la vida, tuvo efecto en el pasado, cuando la reacción entre los carburos y el agua tenía lugar en 
cantidades mucho mayores que en la actualidad. Por lo tanto, esta reacción pudo ser únicamente 
ella, una fuente que dio principio a la formación primaria en masa de substancias orgánicas, en 
una época en que todavía no existía la vida en nuestros planetas, antes de que se manifestaran 
en él los seres vivientes más sencillos. 
Las importantes investigaciones de los astrónomos y cosmólogos soviéticos (Y Ambartsumián, 
G. Shain, V. Fesénkov, O. Shmidt y otros) que nos están descubriendo el proceso de la formación 
de las estrellas y de los sistemas planetarios, irradian nueva luz acerca del problema de la 
formación primitiva de las substancias orgánicas en la Tierra. 
Investigaciones realizadas con instrumentos muy potentes, fabricados e instalados en el 
observatorio de Alma Ata, permitieron estudiar pormenorizada- mente, la estructura y la 
evolución de la materia interestelar, de la que antes se sabía muy poco. En nuestro Universo 
estelar en la Vía Láctea, no toda la materia se encuentra reunida en las estrellas y en los planetas. 
La ciencia moderna nos ha probado que el espacio interestelar no está vacío, sino que en él hay 
una substancia que permanece en estado gaseoso y pulverulento. En muchos casos, esta materia 
gáseo-pulverulenta interestelar se agrupa en formaciones relativamente densas, que forman 
nubes gigantescas. Esas nubes pueden verse a simple vista como manchas oscuras que se 
presentan sobre el fondo claro de la Vía Láctea. Ya en la antigüedad habían llamado la atención 
esas manchas, a las cuales se les dio entonces el nombre de “sacos de carbón”. En estos sitios de 
la Vía Láctea, las nubes de materia gáseo-pulverulenta fría no nos permiten ver la luz de las 
estrellas situadas detrás. 
Al estudiar la combinación de la materia gáseo pulverulenta interestelar se encontró que en 
ciertos sitios tiene un ordenamiento fibrilar. El académico IT Fesenkov descubrió que en esos 
filamentos o fibras de materia gáseo-pulverulenta es donde nacen las estrellas, que más tarde 
pasan por un determinado desarrollo. 
Al principio las estrellas jóvenes tienen un tamaño gigantesco. Durante el proceso de su 
desarrollo se hacen más densas y se manifiestan rodeadas de una nube gáseo-pulverulenta, que 
no es otra cosa que el resto de la materia que las originó. 
Pero lo que a nosotros nos interesa por ahora no es la formación de las estrellas, sino la de los 
planetas, y en especial, la del nuestro, la Tierra. Aquí cobra sin gular interés para nosotros la 
hipótesis formulada no hace mucho por e académico O. Shmidt.
Según esta hipótesis, la Tierra y los demás planetas de nuestro sistema solar no se formaron de 
masas gaseosas separadas del Sol (como se creía hasta ahora), sino a causa de que el Sol, en su 
movimiento en torno al centro de nuestra Galaxia, se habría encontrado con una enorme nube 
de materia pulverulenta fría, llevándosela a su órbita. En esta materia se habrían formado 
paulatinamente varios núcleos o aglomeraciones, alrededor de los cuales se habrían ido 
condensando las partículas gáseo-pulverulentas hasta constituir planetas. 
Claro está que aquí aparece un poco confusa la cuestión de cómo pudo el Sol atraer a su órbita la 
materia pulverulenta al atravesar la nube gáseo-pulverulenta, No obstante, ahora, a la luz de los 
trabajos realizados acerca de la formación de las estrellas, ya podemos preguntarnos: ¿Es 
necesaria la hipó tesis del arrastre o atracción? ¿No pudo suceder muy bien que el material que 
sirvió para que se formaran los planetas de nuestro sistema solar fuera justamente esa materia 
gáseo-pulverulenta que rodea a las estrellas jóvenes que se hallan en formación, y que la edad de 
la Tierra fuese muy cercana a la del Sol? ¿Quizá éste, lo mismo que las otras estrellas, estuviera 
circundado al nacer por una gigantesca nube gáseo-pulverulenta, de donde provino el material 
que habría de dar origen a la Tierra y a los demás planetas de nuestro sistema solar? 
Estas teorías de gran sentido lógico y profunda mente asentadas en datos obtenidos por la 
observación, nos proporcionan valiosísimos elementos de juicio para aclarar el problema del 
origen primario de los elementos orgánicos existentes al formarse nuestro planeta. 
El estudio de la composición química de la materia gáseo-pulverulenta, llevado a cabo en estos 
últimos tiempos, denota la presencia en ella de hidrógeno, metano (y, tal vez, de hidrocarburos 
más complejos), amoniaco y agua; esta última en forma de pequeñísimos cristales de hielo. De 
esta manera, en el origen mismo de nuestro planeta coincidieron en su composición a partir de 
la materia gáseo-pulverulenta, los hidrocarburos más sencillos; el agua y el amoniaco; es decir, 
todo lo precisamente necesario para formar las substancias orgánicas primitivas. Por tanto, cual 
quiera que haya sido el proceso que dio origen a la Tierra, al irse formando forzosamente 
debieron aflorar en su superficie las substancias orgánicas. 
Según han constatado las investigaciones de muchos químicos, y especialmente los trabajos del 
académico A. Favor ski y de su escuela, los hidrocarburos tienen la particularidad de hidratarse 
con suma facilidad, es decir, de incorporar a su molécula una molécula de agua. No hay lugar a 
dudas de que también los hidrocarburos que se formaron primitivamente en la superficie de la 
Tierra también se combina ron, en su masa fundamental con el agua. Mediante esto, en la 
atmósfera primitiva de la Tierra se originaron nuevas substancias por medio de la oxidación de 
los hidrocarburos por el oxígeno del agua. No cabe duda que de esta manera surgieron diversos 
alcoholes, aldehídos, cetonas, ácidos y otras substancias orgánicas muy simples, en cuyas 
moléculas encontramos mezclados esos tres elementos: el carbono, el hidrógeno y el oxígeno. 
Este último se integra como elemento constituyente de la molécula de agua. Con frecuencia, a 
estos tres elementos se agrega otro: el nitrógeno, que como amoniaco llegó a ser un elemento 
constitutivo de la Tierra en formación. 
De ahí que como resultado de las reacciones de las hidrocarburos y sus derivados oxigenados 
más simples con el amoniaco, surgieron cuerpos cuyas moléculas contenían diferentes 
combinaciones de átomos de carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno. De esta manera se 
formaron las numerosas sales amoniacas, las amidas, las aminas, etcétera. 
Por esta razón, en él mismo momento en que se formó en la superficie terrestre la hidrosfera, en 
las aguas del océano primitivo debieron formarse las diversas substancias que se derivaron del 
carbono y a las que con todo fundamento podemos nombrar como substancias orgánicas 
primitivas, aun cuando su aparición es muy anterior a la de los primeros seres vivientes.
No cabe duda que eran cuerpos más bien simples, de moléculas más o menos diminutas, pero, a 
pesar de todo, lograban una forma cualitativamente nueva en relación con la existencia de la 
materia. 
De suerte, que las características de estos sencillos cuerpos orgánicos primitivos y su destino 
posterior en el proceso de la evolución quedaron determinados por nuevas leyes provenientes de 
su formación elemental y de la distribución de los átomos en sus moléculas.. 
De este modo la idea, expuesta por mí hace 30 años, relativa a que las substancias orgánicas se 
habían formado en nuestro planeta antes de la aparición de los organismos se confirma ahora 
totalmente gracias a las nuevas teorías cosmogónicas de los astrónomos soviéticos. Cuando se 
formo la Tierra, en su superficie —en su atmósfera húmeda y en las aguas del océano primitivo— 
también se formaron los hidrocarburos y sus derivados oxigenados y nitrogenados. Y si antes 
esta etapa del paso de la materia hacia el origen de la vida estaba rodeada de gran misterio, en 
nuestros días el origen primitivo de las substancias orgánicas más simples no presentan ninguna 
duda para la gran mayoría de los natura listas. 
Con esto hemos visto la primera etapa, quizá más larga de la evolución de la materia. Etapa que 
seña la el traslado de los átomos dispersos de las ardientes atmósferas estelares a las substanc ias 
orgánicas más simples, disueltas en la primitiva capa acuosa de la Tierra. 
La siguiente etapa de suma y trascendental importancia en el sendero hacia la aparición de la 
vida, es la formación de las substancias proteínicas. 
CAPITULO III 
ORIGEN DE LAS PROTEÍNAS 
PRIMITIVAS 
En los inicios del siglo XIX imperaba la idea errónea de que las complejas substancias orgánicas 
que integran los animales y las plan tas —los azúcares, las proteínas, las grasas, etc. —sólo podían 
obtenerse de los seres vivos, y que era de todo punto imposible juntar esas substancias en un 
laboratorio, quizá porque se pensaba que sólo podían originarse en los organismos vivos con la 
ayuda de una fuerza especial, a la que se denominaba “fuerza vital”. Pero los innumerables 
trabajos efectuados en los siglos XIX y XX por los investiga dores dedicados a la química orgánica 
acabaron con ese prejuicio. De suerte que hoy día, utilizando los hidrocarburos y sus derivados 
más simples como material básico podemos obtener por vía química substancias tan propias de 
los organismos, como son los diversos azúcares y grasas, innumerables pigmentos vegetales, 
como la alizarina y el índigo, substancias que dan a las flores ya los frutos, o aquellas otras de las 
cuales se deriva su sabor y aroma, los diferentes terpenos, las substancias curtientes, los 
alcaloides, el caucho, etcétera. Actualmente ya se ha logrado sintetizar incluso cuerpos tan 
complejos y de tan alta actividad biológica como las vitaminas, los antibióticos y algunas 
hormonas. Debido a eso sabemos que la “fuerza vital” ha sido totalmente des alojada del campo 
científico, quedando totalmente aclarado que todas las substancias que pasan a formar parte de 
los animales y de los vegetales pueden, en principio, ser obtenidas también al margen de lo s 
organismos vivos, independientemente de la vida. 
Cierto también que en la tierra no se observa la formación de substancias orgánicas en 
condiciones naturales más que en los organismos vivos, pero esto sólo está ocurriendo en el 
actual período de la evolución de la materia en la Tierra. Como queda dicho en el capítulo 
anterior las substancias orgánicas más simples —los hidrocarb9ros y sus derivados más 
inmediatos— se forman en los cuerpos celestes que nos rodean sin ninguna relación con la vida;
es decir, en condiciones tales, que se excluye por completo la idea de vida en ellos. `Ihmbién en 
nuestro planeta esas substancias se formaron al principio a consecuencia de las reacciones que 
se produjeron entre las substancias inorgánicas, mucho antes de la aparición de vida. 
Los hidrocarburos y sus derivados más simples contienen inmensas posibilidades químicas. 
Ellos son, justamente, los que forman parte de la materia prima utilizada por los químicos 
modernos para obtener en sus laboratorios las variadas substancias orgánicas que se hallan en 
los organismos vivos y las que ya nos referimos más arriba. 
Cabe hacer notar el hecho de que los químicos usan para sus trabajos de síntesis reacciones 
diferentes las que observamos en los seres vivos. Para obligar a las substancias orgánicas a 
reaccionar entre ellas con rapidez y e la forma necesaria, los químicos emplean frecuentemente 
la acción de ácidos y álcalis fuertes, altas temperaturas, grandes presiones otros muchos recursos 
análogos. Los químicos disponen de múltiples y variados procedimientos que les permiten 
realizar las reacciones más disímiles. 
En los organismos vivos, en condiciones natura les, la síntesis de las diversas substancias 
orgánicas se hace de un modo totalmente diferente. Aquí no existen substancias de fuerte acción 
ni altas temperaturas como las del arsenal de los químicos. La re acción del medio es casi siempre 
neutral, y a pesar de eso en los organismos vivos se da un gran número de cuerpos químicos de 
naturaleza muy distinta y a veces muy complejos. 
Esta misma diversidad de substancias producidas por los organismos animales y vegetales era lo 
que hacia pensar a los investigadores de otros tiempos que en la célula viva se producían 
numerosísimas reacciones de los tipos más variados. Pero un estudio más profundo nos 
demuestra que realmente no ocurre así. A pesar de la enorme cantidad de substancias que 
integran los organismos vivos, no cabe duda que la totalidad de ellas se formaron por me dio de 
reacciones relativamente simples y muy parecidas. Las transformaciones químicas que sufrieron 
las substancias orgánicas en la célula viva tienen por base fundamental tres tipos de reacciones: 
El primero: la condensación o alargamiento de la cadena de átomos de carbono ye' proceso 
inverso, la ruptura de los enlaces entre dos átomos de carbono. El segundo: la polimerización o 
combinación de dos moléculas orgánicas por medio de un puente de oxígeno o nitrógeno, y por 
otra parte, el proceso inverso o hidrólisis. Finalmente, la oxidación y, ligada a ella, la reducción 
(reacciones de óxido Además, en la célula viva son bastante frecuentes las reacciones, mediante 
las cuales el ácido fosfórico, el nitrógeno amínico, el metilo y otros grupos químicos se trasladan 
de una molécula a otra. 
Todos los procesos químicos que se llevan a cabo en e! organismo vivo, todas las mutaciones de 
las substancias, que conducen a la formación de cuerpos muy distintos, pueden, en último caso, 
reducirse a estas reacciones simples o a todas ellas juntas. El estudio del quinismo de la 
respiración, de la fermentación, de la asimilación, de la síntesis y de la desintegración de las 
diversas substancias indica que todos estos fenómenos se apoyan en largas cadenas de 
transformaciones químicas, cuyos diferentes eslabones están representados por las reacciones 
que acabamos de enumerar. Todo depende, únicamente, del orden en que se vayan sucediendo 
las reacciones de distinto tipo. Si la primera reacción es, por ejemplo, de condensación, y a ella 
le sigue un proceso de oxidación y, luego, otra condensac ión, entonces resulta un cuerpo 
químico, o sea, un producto de la transformación: por el contrario si a la condensación se aúna 
una polimerización y a ésta una oxidación o una reducción, no cabe duda que se obtendrá otra 
substancia. 
Sucede, entonces, que la complejidad y la diversidad de las substancias que se forman en los 
organismos vivos dependen exclusivamente de la complejidad y diversidad con que se combinan
las reacciones simples de los tipos que hemos expuesto más arriba. Ahora bien, sí observamos 
acuciosamente estas reacciones, notaremos que muchas de ellas poseen un rasgo característico 
común, una particularidad común, lo cual se produce con la participación inmediata de los 
elementos del agua. Estos elementos se combinan con los átomos de carbono de la molécula de 
la substancia orgánica, o bien se desprenden, separándose de ella. Esta reacción entre los 
elementos del agua y los cuerpos orgánicos constituye la base fundamental de todo el proceso 
vital. Gracias a ellas tienen lugar las numerosas transformaciones de las substancias orgánicas 
que se forman actualmente en condiciones naturales, dentro de los organismos. Aquí, estas 
reacciones se efectúan con gran rapidez y en un orden de sucesión muy estricto; todo ello gracias 
a ciertas condiciones especiales, a las que nos referiremos un poco más adelante. Pues bien, 
aparte de estas condiciones, fuera de los organismos vivos también encontramos esta reacción 
entre el agua y las substancias orgánicas, aunque su desarrollo sea mucho más lento. 
Los químicos habían logrado ya, hace tiempo, numerosas síntesis obtenidas por esta reacción al 
guardar simplemente por más o menos tiempo soluciones acuosas de distintas substancias 
orgánicas. En es tos casos, las sencillas y diminutas moléculas de los hidrocarburos y de sus 
derivados, formadas por un pequeño número de átomos, se combinan entre ellas mediante los 
más variados procedimientos, forman do así moléculas de mayor tamaño y de estructura más 
compleja. En 1861, nuestro eminente compatriota A. Bútleroy demostró ya que si se diluye 
formalina (cuya molécula está formada por un átomo de carbono, un átomo de oxígeno y dos 
átomos de hidrógeno) en agua calcárea y se guarda esta solución en un lugar templado, pasado 
cierto tiempo se comprueba que la solución adquiere sabor dulce. Después también se demostró 
que en esas condiciones seis moléculas de formalina se combinan entre ellas para formar una 
molécula de azúcar de mayor tamaño y de estructura más compleja. 
El académico A. Baj, padre de la bioquímica soviética, retuvo durante mucho tiempo una mezcla 
de soluciones acuosas de formalina y de cianuro potásico, verificando posteriormente que de esta 
mezcla se podía aislar una substancia nitrogenada de gran peso molecular y que daba algunas 
reacciones distintivas de las proteínas. 
Se podrían enumerar centenares de ejemplos análogos, pero lo dicho ya es suficiente para tener 
idea de esa capacidad tan notable de las substancias orgánicas más sencillas para transformarse 
en cuerpos más complejos y de elevado peso molecular cuan do se guardan simplemente sus 
soluciones acuosas. 
Las condiciones existentes en las aguas del océano primitivo en el tiempo que nos ocupa o eran 
muy diferentes de las condiciones que reproducimos en nuestros laboratorios. Por eso pensamos 
que en cualquier parte de aquel océano, en cualquier laguna o charco en proceso de desecación, 
debieron surgir las mismas substancias orgánicas complejas que se produjeron en el matraz de 
Bútlerov, en la vasija de Baj y en otros experimentos análogos. 
Demás está decir que en esa solución de substancias orgánicas tan simples, como eran las aguas 
del océano primitivo, las reacciones no se realizaban en determinada escala, no seguían ningún 
orden. Por el contrario poseían un carácter desordenado y caótico. Las substancias orgánicas 
podían sufrir al mismo tiempo diferentes transformaciones químicas, seguir distintos caminos 
químicos, originan do innumerables y variados productos. Pero desde el primer instante se pone 
en evidencia determina da tendencia general a la síntesis de substancias cada vez más complejas 
y de peso molecular más y más elevado. Así se explica que en las aguas tibias del océano primitivo 
de la Tierra se formaran substancias orgánicas de elevado peso molecular, parecidas a las que 
ahora encontramos en los animales y vegetales.
Si estudiamos la formación de las diversas substancias orgánicas complejas en la capa acuosa de 
la Tierra, debemos preocuparnos especialmente de la formación de las substancias proteínicas 
en esas condiciones. Las proteínas desempeñan una función de extraordinaria importancia, un 
papel realmente decisivo, en la formación de la “substancia viva”. El protoplasma, substrato 
material de la constitución del cuerpo de los animales, de las plantas y de los microbios, siempre 
contiene una importante cantidad de proteínas. Engels había señalado ya que “siempre que nos 
encontramos con la vida, la vemos ligada a algún cuerpo albuminoideo (proteínico), y siempre 
que nos encontramos con algún cuerpo al buminoideo que no esté en descomposición, hallamos 
sin excepción fenómenos de vida.” 
Estas palabras de Engels tuvieron una total confirmación en los trabajos realizados por los 
investigadores modernos. Y es que se ha demostrado que las proteínas no son, como antes se 
creía, simples elementos pasivos de la estructura del protoplasma, sino que, por el contrario, 
participan directa y activamente en el recambio de substancias y en otros fenómenos de la vida. 
Por lo tanto, el origen de las proteínas significa un importantísimo eslabón del proceso evolutivo 
seguido por la materia, de ese proceso que ha dado origen a los seres vivos. 
En los finales del siglo pasado y comienzos de éste, cuando la química de las proteínas aún estaba 
por desarrollarse, algunos hombres de ciencia creían que las proteínas entrañaban un principio 
misterioso especial, unas agrupaciones atómicas específicas y que eran las generadoras de la 
vida. Visto desde ese ángulo, el origen primitivo de las proteínas parecía enigmático y hasta se 
creía poco probable que tal origen hubiese tenido lugar. Pero si ahora examinamos este problema 
desde el punto de vista de las ideas actuales referente a la naturaleza química de la molécula 
proteínica, todo él adquiere un aspecto absolutamente opuesto. 
Sintetizando esquemáticamente los últimos adelantos obtenidos por la química de las proteínas, 
debemos señalar ante todo la circunstancia de que en nuestros días conocemos muy bien las 
distintas partes —los “ladrillos”, pudiéramos decir— que forman la molécula de cualquier 
proteína. Porque esos “ladrillos” son precisamente los aminoácidos, substancias bien conocidas 
por los químicos actualmente. 
En la molécula proteínica, los aminoácidos están ligados entre sí mediante enlaces químicos 
especiales, formando así una larga cadena. El número de moléculas de aminoácidos que integran 
esta cadena cambia, según las distintas proteínas, de algunos centenares a varios miles. Es por 
eso que dicha cadena suele ser muy larga. Tanto, que en la mayoría de los casos, la cadena 
aparece enrollada, formando un enredado ovillo, cuya estructura sigue, no obstante eso, un 
determinado orden. Este ovillo es lo que, en realidad, constituye la molécula proteínica. 
Por consiguiente, tiene vital importancia el hecho de que cada substancia proteínica esté 
constituida por aminoácidos muy diferentes. De suerte que podemos afirmar que la molécula 
proteínica está integrada por “ladrillos” de distintas clases. En la actualidad se conocen cerca de 
treinta aminoácidos distintos que forman parte de la constitución de las proteínas naturales. Se 
sabe también que algunas proteínas llevan en su molécula todos los aminoácidos conocidos; 
otras, por el contrario, son menos favorecidas en aminoácidos. Las propiedades químicas y 
físicas de cualquiera de las proteínas conocidas dependen cardinalmente de los aminoácidos que 
la componen. 
No obstante, debemos tener presente que las moléculas de aminoácidos que constituyen la 
cadena proteínico no están unidas entre sí en cualquier forma, al azar, sino en estricto orden, 
propio y exclusivo de esa proteína. Por lo tanto, las propiedades físicas y químicas de cualquier 
proteína; su capacidad de reaccionar químicamente con otras substancias; su solubilidad en el 
agua, etc., no sólo dependen de la cantidad y de la variedad de los aminoácidos que componen
su molécula, sino también del orden en que estos aminoácidos están ligados uno tras otro en la 
cadena proteínica. 
Dicha estructura hace posible la existencia de una variedad infinita de proteínas. La albúmina 
del huevo que todos conocemos, no es sino una proteína, y, además —por añadidura— 
relativamente sencilla. En cambio son mucho más complejas las proteínas de nuestra sangre, de 
nuestros músculos y del cerebro. En todo ser vivo, en cada uno de sus órganos hay centenares, 
miles de proteínas distintas, y cada especie animal o vegetal tiene sus proteínas propias, 
exclusivas de esa especie. Como ejemplo natural, hay que señalar que las proteínas de la sangre 
humana son algo diferentes a las de la sangre de un caballo, de una vaca o de un conejo. 
De ahí que por esa extraordinaria variedad de pro teínas se presente la dificultad de lograrlas por 
vía artificial en nuestros laboratorios. Sin embargo, hoy día ya podemos obtener fácilmente 
cualquier aminoácido a partir de los hidrocarburos y el amoniaco. Y, naturalmente, tampoco 
ofrece para nosotros gran des dificultades la unión de estos aminoácidos para formar largas 
cadenas, parecidas a las que forman la base de las moléculas proteínicas, consiguiendo así 
substancias realmente parecidas a las proteínas (substancias proteinoides). Empero, esto no 
basta para reproducir artificialmente cualquiera de las proteínas que ya conocemos, como, por 
ejemplo, la albúmina de nuestra sangre o la de la semilla del guisante. Para eso es necesario unir 
en cada cadena centenares de miles de aminoácidos diferentes, y además, en un orden muy 
especial, justamente en el orden en que se encuentran en esa proteína concreta. 
Mas si tomamos una cadena compuesta solamente por cincuenta eslabones, con la particularidad 
de que estos eslabones son de veinte clases distintas, al combinarlos en diversas formas podemos 
lograr una gran variedad de cadenas. El número de esas cadenas, diferenciadas por la distinta 
disposición de sus eslabones, puede expresarse por la unidad seguida de cuarenta y ocho ceros, 
o sea, por una cifra que se puede obtener si multiplicamos un millón por un millón, el resultado 
otra vez por un millón, y así hasta siete veces. Y si tomásemos esa cantidad de moléculas de 
proteínas y formásemos con ellas un cordón de un dedo de grueso, podríamos estirarlo alrededor 
de todo nuestro sistema estelar, de un ex tremo a otro de la Vía Láctea. 
Pues bien, la cadena de aminoácidos de una molécula proteínica de tamaño mediano, no está 
formada por cincuenta, sino por varios centenares de eslabones, y no contiene veinte tipos de 
aminoácidos, sino treinta. De ahí que e número de combinaciones aumenta aquí en muchos 
cuatrillones de veces. 
Para obtener artificialmente una proteína natural, hay que escoger de entre esas múltiples 
combinaciones la que nos dé justamente una disposición de los aminoácidos en la cadena 
proteínica que coincida exactamente con la de la proteína natural que queremos lograr. Es 
natural, pues, que si vamos uniendo de cualquier modo los aminoácidos para constituir la cadena 
proteínica, jamás llegaremos a lograr nuestro propósito. Esto es lo mismo que si re volviendo y 
agitando un montón de tipos de imprenta en el que hubiese veinticinco letras distintas, 
esperásemos que en un momento determinado pudieran agruparse para formar una poesía 
conocida. 
Solamente podremos reproducir esa poesía si sabemos bien la disposición de las letras y de las 
palabras que la componen. De la misma manera, sólo conociendo la distribución exacta de los 
aminoácidos en la cadena proteínica en cuestión podremos estar seguros de la posibilidad de 
reproducirla artificialmente en nuestro laboratorio. Desgraciadamente, hasta este momento sólo 
se ha podido determinar el orden de colocación de los aminoácidos en algunas de las substancias 
proteínicas más simples. Es por eso que aún no se han podido obtener artificialmente las
complejas proteínas naturales; pero esto será solamente cosa de tiempo porque, en principio, 
nadie duda ya de la posibilidad de lograr proteínas por vía artificial. 
Pero lo que en este caso nos importa, no es admitir en principio la posibilidad de sintetizar las 
proteínas olas substancias proteinoides. Para nosotros, lo interesante es tener idea muy clara y 
concreta de cómo han surgido por vía natural estas substancias orgánicas: las más complejas de 
todas, en las condiciones en que en cierto tiempo surgieron en la superficie de nuestro planeta. 
Hasta hace poco no se podía dar a esta pregunta una respuesta con base experimental; pero en 
la primavera de 1953, en un experimento realizado con este fin, de una mezcla de metano, 
amoniaco, vapor de agua e hidrógeno, se obtuvieron varios aminoácidos en unas condiciones, 
que reproducían en forma muy parecida a las que existieron en la atmósfera de la Tierra en sus 
comienzos. 
Muchas más dificultades presenta la unión de es tos aminoácidos para formar moléculas de 
substancias proteinoides; dificultades debidas a que, en condiciones naturales, ante la síntesis 
de estas substancias, se levanta una gran barrera energética. Así es que, para obtener la unión de 
las moléculas de aminoácidos y formar polipéptidos, se precisa un enorme gasto de energía (unas 
3,000 calorías). 
En las síntesis que se obtienen en los laboratorios, esta dificultad puede evitarse mediante 
procedimientos especiales; pero con la simple conservación de soluciones acuosas de 
aminoácidos, esa reacción no se produce, a diferencia de lo que sucede en el caso citado de la 
formalina y el azúcar. 
A pesar de estos tropiezos, en los últimos años se han obtenido en este sentido resultados 
halagado res. Sobre todo, se ha podido demostrar que cuando se seleccionan acertadamente los 
aminoácidos, la energía necesaria pera realizar la síntesis se puede reducir en forma 
considerable; de suerte que hay ocasiones en que es posible recuperarla mediante determinadas 
reacciones concomitantes. 
Para nosotros son de sumo interés los experimentos realizados recientemente en Leningrado por 
el profesor S. Brésler. Teniendo presente que el consumo de energía suficiente para lograr la 
formación de polipéptidos a partir de una solución acuosa de aminoácidos, puede ser 
compensado por el gasto de la energía liberada mediante la acción de la presión exterior, Brésler 
efectuó la síntesis bajo presiones de varios miles de atmósferas. Así pues, trabajando en estas 
condiciones con aminoácidos y otros productos de la desintegración proteínica, pudo sintetizar 
cuerpos proteinoides de muy considerable peso molecular; en los que diferentes aminoácidos 
aparecían unidos entre sí, formando polipéptidos. Estos experimentos nos demuestran la gran 
posibilidad de sintetizar proteínas o substancias proteinoides mediante el concurso de las altas 
presiones que pueden producirse fácilmente en condiciones naturales en la Tierra, como sucede 
en las grandes profundidades de los océanos. 
Por lo tanto la química moderna de las proteínas nos está revelando que en una época remota de 
la Tierra, en su capa acuosa, pudieron y debieron formarse substancias proteinoides. Desde luego 
estas proteínas primitivas” no podían ser exactamente iguales a ninguna de las proteínas que 
existen ahora, pero si se parecían a las proteínas que conocemos. En sus moléculas, los 
aminoácidos estaban unidos por los mismos enlaces que en las proteínas actuales. Lo distinto 
aparecía solamente en que la disposición de los aminoácidos en las cadenas proteínicas era 
diferente, es decir, menos ordenada. 
Mas esas “proteínas primitivas” ya tenían, tal como las actuales, unas moléculas enormes e 
innumerables posibilidades químicas. Y fueron justamente esas posibilidades las que
determinaron el papel de excepcional importancia efectuado por las proteínas en el proceso 
ulterior de la materia orgánica. 
Naturalmente que el átomo de carbono de la atmósfera estelar no era todavía una substancia 
orgánica, pero su extraordinaria facilidad para combinarse con el hidrógeno, el oxígeno y el 
nitrógeno llevaba implícita la posibilidad, en determinadas condiciones de existencia, de poder 
formar substancias orgánicas. Exactamente lo mismo ocurrió con las proteínas primitivas, pues 
en sus grandes propiedades encerraban posibilidades que habrían de conducir forzosamente, en 
determinadas condiciones del desarrollo de la materia, a la formación de seres vivos. Así es como 
en las fases del desarrollo de nuestro planeta, en las aguas de su océano primitivo, debieron 
constituirse numerosos cuerpos proteinoides y otras substancias orgánicas complejas, 
seguramente parecidas a las que en la actualidad integran los seres vivos. Pues bien, como es 
natural, se trataba solamente de materiales de construcción. No eran, valga la frase, sino ladrillos 
y cemento, materiales con los que se podía construir el edificio, pero éste, como tal, no existía 
todavía. Las substancias orgánicas se encontraban únicamente, y en forma simple, disueltas en 
las aguas del océano, con sus moléculas dispersas en ellas sin orden ni concierto. Naturalmente, 
faltaba aún la estructura, es decir, la organización que distingue a todos los seres vivos. 
Publicado 14th March 2012 por Jefferson Andres Cruz Derecho Romano 
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9. 
FEB 
8 
Corporacion Universitaria Ideas,Derecho Romano y Derecho y su 
clasificación 
Reseña Histórica . 
En 1978, mes de enero, se inició el diseño del Proyecto Educativo Institucional - PEI, su 
Planeación, Organización y Montaje, por parte de su fundador principal y pionero. En este año 
se empezó la elaboración del Estudio de Factibilidad, el diseño de las ocho carreras que hoy 
ofrecemos y la estructuración, definición y reafirmación de la Misión en sus ocho elementos o 
conceptos.
En 1980, se inició el ensayo y comprobación del Proyecto Educativo, además de los trámites 
básicos para su puesta en marcha definitiva. Fue el año en el que se concluyó el Estudio de 
Factibilidad y otros documentos fundamentales para la creación de la Universidad. 
En 1982, se creó el Ente Educativo, mediante Acta de Constitución y se iniciaron los trámites 
oficiales 
ante el ICFES. En este año se inauguró su primera sede académica en la ciudad de Santafé de 
Bogotá, con un sofisticado montaje, el cual incluía lo más avanzado en modernidad, ciencia y 
tecnología, en cuanto al momento que vivía el país. 
Se reafirmó la prueba del Proyecto Educativo a través de la continuación de actividades de 
capacitación y entrenamiento a nivel de Educación No Formal. Se integró además el grupo de 
líderes quienes constituirían el primer Consejo Superior, con personalidades de primer orden de 
la vida nacional. 
En 1984, se le otorgó a la Institución Universitaria su Personería Jurídica, por parte del 
Ministerio de Educación Nacional. Así quedó oficialmente creada la entidad y se inició su 
funcionamiento con el primer programa y su carrera bandera, Administración Informática. 
En 1986, se efectuó el mayor desarrollo, en cuanto a instalaciones, actividades y equipamiento, 
produciéndose así el avance institucional más representativo en toda la historia de la 
CORPORACIÓN UNIVERSITARIA DE COLOMBIA IDEAS. 
En 1988, se graduó la primera promoción a nivel de Tecnólogos, dentro de la primera etapa de 
educación profesional, con base en la Formación Universitaria por Ciclos que se aplica en una de 
las ocho carreras que tenemos actualmente, la de Administración Informática, la cual fue la 
primera en iniciar su funcionamiento y con la que empezó labores nuestra Institución 
Universitaria.
En 1990, se graduó la primera promoción a nivel profesional universitario, precisamente la de 
los Tecnólogos graduados dos años atrás. Además se logró otra gran expansión y un importante 
crecimiento. 
En 1992, con la promulgación de la ley 30 de la Educación Superior, se notificó al ICFES la 
creación e iniciación de tres carreras fundamentales para el desarrollo del país, las cuales tenían 
casi nueve años de tramitación en dicho Instituto donde en esa época era muy complejo el poder 
lograr una aprobación, debido a las políticas imperantes. En este año notificamos las tres 
siguientes carreras: Ingeniería Telemática, Traducción Simultánea y Ciencias Ecológicas. En este 
mismo año, se aprobaron los nuevos estatutos, en los que se incluían los ajustes a la ley 30. 
En 1994, nació la gran subsede o extensión en Medellín-Itaguí. Con ello empezaron las carreras 
de Derecho, Contaduría Pública y Publicidad y Mercadeo, tres nuevas carreras en las dos 
principales ciudades del país. 
En 1996, se gestó otro importante crecimiento, con la realización de múltiples convenios 
internacionales. Además la aprobación por parte del ICFES para abrir varias carreras en Arauca 
y Chocó. 
En 1998, se graduó la primera promoción de la carrera Administración de Empresas, teniendo 
como base los demás programas similares y complementarios de la Universidad. Otro 
acontecimiento importante fue la iniciación de contactos y trámites con el fin de abrir una sede 
de la Institución en la República de Panamá. 
En el 2000, se gradúa en Medellín-Itaguí, la Primera Promoción en Administración Informática 
a nivel Profesional y la Tercera Promoción a nivel Tecnológico. En Santafé de Bogotá se gradúa 
la Primera Promoción de la carrera Traducción Simultánea, la Primera Promoción de Contaduría 
Pública, la Segunda Promoción de Ingeniería Telemática, la Quinta promoción de 
Administración de Empresas, la Vigésima Tercera Promoción de Tecnólogos en Administración 
Informática y la Décima Séptima Promoción de Profesionales en Administración Informática. 
Además la apertura de nuestra sede en Medellín en el Barrio el Poblado. 
A mediados de este año, terminó en Bogotá y en Medellín-Itaguí, la Primera Promoción de 
Derecho y en ambas ciudades, la Primera de Ecólogos, como también la Primera de Publicidad y 
Mercadeo.
En el 2002, se inician trámites para la apertura de nuestra Sede en Cartagena. Se inaugura una 
nueva sede en Bogotá, destinada a la Biblioteca de la institución y con proyección comunitaria 
para servicio adicional a todos los vecinos del barrio Chapinero, al cual pertenece la institución 
universitaria. 
En el 2004, por convenios con Alcaldías y Gobernaciones se culminaron todos los trámites para 
extensiónde programas universitarios y consecuentemente abrir las sedes en: Cartagena, 
Villavicencio y La Estrella Antioquia. Se elaboró el Plan de Desarrollo. Al mismo tiempo se 
realizaron las respectivas investigaciones para diseñar y presentar los estudios que permiten el 
logro de los Registros Calificados de todos los programas en las diferentes ciudades del país, 
donde se cuenta con sedes académicas, incluyendo a Arauca y Quibdó. 
Misión. 
SER UNA INSTITUCIÓN UNIVERSITARIA CONSAGRADA A : 
FORMAR INTEGRALMENTE CON ENFOQUE INTERNACIONAL LIDERES Empresariales - 
Informáticos - Bilingües. Con mentalidad Ecológica, Capacidad Creativa y Habilidad 
Comunicadora. 
Son los nueve elementos y conceptos fundamentales de nuestra Misión. 
Todo lo anterior, describe nuestras nueve fortalezas, primordialmente, las relacionadas con los 
tres temas básicos citados dentro de la palabra IDEAS, los cuales se desarrollan a través de las 
ocho CARRERAS y los cuatro POSTGRADOS, ofrecidos actualmente a la comunidad nacional e 
internacional, siendo estos tres temas los siguientes: 
Inglés – Desarrollo Empresarial – Administración de Sistemas 
Visión.
Llegar a ser, al finalizar el año 2006, reconocida IDEAS, como la entidad universitaria de mayor 
desarrollo, dentro del ámbito de la Educación Superior Colombiana, en cuanto al Proyecto 
Educativo Institucional, basado en los tres temas fundamentales, a saber: 
0. Idioma Inglés y Enfoque Internacional. 
1. Desarrollo Empresarial, Creación de Empresas y Liderazgo. 
2. Administración de Sistemas, Informática , Telemática y Computación. 
Y serlo también en los aspectos complementarios : 
 Mentalidad Ecológica. 
 Capacidad Creativa. 
 Habilidad Comunicadora. 
Derecho Romano. 
La expresión «Derecho romano» designa el ordenamiento jurídico que rigió a los ciudadanos 
de Roma y, con posterioridad, de aquellos instalados en distintos sectores de su Imperio, en un 
espectro histórico cuyo punto de partida se sitúa a la par de la fundación de Roma (c. 753 a. C.) 
y que se extiende hasta mediados del siglo VI d. C., época en que tiene lugar la labor compiladora 
del emperador Justiniano I el conocido desde el Renacimiento como Corpus Iuris Civilis. 
El redescubrimiento de los textos justinianos en época bajomedieval ha permitido a algunos 
autores hablar también de «Derecho romano postclásico». 
Si bien la expresión «Derecho romano» hace referencia fundamentalmente al derecho privado, 
lo cierto es que otros aspectos, tales como el derecho penal, el público, el administrativo, caben 
dentro de la denominación. 
Fuentes de derecho desde la fundación de Roma hasta las XII tablas: 
La primera de estas fuentes la constituyen las costumbres de los antepasados o mores maiorum. 
Se trata de un derecho consuetudinario, que progresivamente se distingue de las normas morales 
y religiosas, con las cuales comparte idéntico origen. 
Fuentes del conocimiento:
A) Justinianeas, que constituyen el Corpus Iuris Civilis. Con este nombre 
se conoce desde la Edad Media la obra compilatoria llevada a cabo por el 
emperador Justiniano. En la primera mitad del siglo VI d. C. se 
adicionan, además, las constituciones imperiales de este emperador 
posterior a la compilación, las que dan origen a una cuarta parte 
del Corpus Iuris Civilis, llamada Novellæ. 
 Las Instituciones, síntesis de preceptos y doctrinas en cuatro libros de reducida 
extensión. Escrita para el estudio del derecho. 
 El Digesto, reunión de fragmentos de obras de treinta y cuatro grandes jurisconsultos 
romanos, formando cincuenta libros. Es la parte más voluminosa del Corpus. 
 El Código, colección de rescriptos imperiales dictados por varios emperadores. 
 Las Novelas (de la expresión novellæ leges = nuevas leyes), constituciones promulgadas 
por Justiniano después de publicar la compilación integrada por las tres partes 
anteriores. 
B) Extrajustinianeas. 
a) Fragmentos de obras de juristas de la época clásica, conservados en general merced a 
las refundiciones hechas en el periodo posclásico. 
 Las Instituciones de Gayo; manual elemental de este jurisconsulto de la época de Antonio 
Pío. 
 Fragmentos de la obra Sententiæ o Sententiarium libri V ad filium, atribuida a Paulo. 
Conocimiento que, especialmente para el Derecho Penal, completa un manuscrito parcial 
de la obra adquirido y publicado por la universidad de Leiden en 1954. 
 Los Tituli ex corpore Ulpiani, denominación que se suele dar a los fragmentos de una 
obra jurídica, la identificación de cuyo autor es poco segura. Esta fuente es también 
conocida como Epitome Ulpiani y como Regulæ Ulpiani. 
 La parte, muy escasa, de la obra Responsa, de Papiniano; descubierta en un pergamino 
hallado en Egipto. 
 Un apéndice de Ars gramática, de Dositheus; consiste en trozos de una obra jurídica 
clásica, utilizada para ejercicios. 
 Los Scholia Sinaītica, llamados así por haber sido descubiertos en un convento del monte 
SINAB. Corresponde a un comentario griego sobre una obra del jurisconsulto Ulpiano. 
b) Colección que contienen también constituciones imperiales. 
Derecho Penal: Es el conjunto de normas que determinan los delitos, las penas que el 
estado impone a los delincuentes y a las medidas de seguridad que el mismo establece 
para la prevención de la criminalidad.
 Fragmenta Vaticana, restos de una colección privada de pasajes de juristas clásicos 
y leyes imperiales, que debió hacerse en los últimos años del siglo IV y primeros del 
V, y fueron hallados en un palimpsesto de la biblioteca del Vaticano. 
DERECHO: 
El Derecho es el orden normativo e institucional de 
la conducta humana en sociedad inspirado en postulados de justicia, cuya base son las 
relaciones sociales existentes que determinan su contenido y carácter. En otras palabras, 
son conductas dirigidas a la observancia de normas que regulan la convivencia social y 
permiten resolver los conflictos inter subjetivos. Cada individuo de una sociedad posee 
el derecho de realizar todo lo que quiera siempre y cuando no invada el derecho de otro 
individuo. 
La definición final da cuenta del Derecho positivo, pero no su fundamento; por 
ello juristas, filósofos y teóricos del Derecho han propuesto a lo largo de la historia 
diversas definiciones alternativas, y distintas teorías jurídicas sin que exista, hasta la 
fecha,consenso sobre su validez. El estudio del concepto del Derecho lo realiza una de 
sus ramas, la Filosofía del Derecho. Con todo, la definición propuesta inicialmente 
resuelve airosamente el problema de "validez" del fundamento del Derecho, al integrar 
el valor Justicia en su concepto. La validez los conceptos jurídicos y metajurídicos son 
estudiadas por la teoría del Derecho. 
Los conceptos de Derecho positivo y el Derecho vigente se pueden reducir a que el 
primero es el que se aplica y el segundo es el que el órgano legislativo publica para ser 
obedecido en tanto dure su vigencia, mientras no sea sustituido por medio de la 
abrogación o derogación. Por lo tanto no todo Derecho vigente es positivo, es decir hay 
normas jurídicas que tienen poca aplicación práctica; es decir, no es Derecho positivo 
pero si es Derecho vigente. 
Desde el punto de vista objetivo, dícese del conjunto de leyes, reglamentos y demás 
resoluciones, de carácter permanente y obligatorio, creadas por el Estado para la 
conservación del orden social. Esto es, teniendo en cuenta la validez; es decir que si se ha 
llevado a cabo el procedimiento adecuado para su creación, independientemente de su 
eficacia (si es acatada o no) y de su ideal axiológico (si busca concretar un valor como la 
justicia, paz, orden, etc).
Funciones del Derecho 
Función proviene de la palabra latina "FONS" y en sentido figurado se emplea para 
significar el principio, fundamento u origen de las cosas materiales o intramateriales, en 
otras palabras es el lugar donde nace, surge o se origina algo, como si nos remontamos 
al nacimiento de las fuentes de un Río en el. 
En este sentido entendemos por fuente del derecho como todo aquello, objeto, actos o 
hechos que producen, crean u originan el surgimiento, colacimiento del derecho, es 
decir, de las entrañas o profundidades de la propia sociedad. Ahora bien las fuentes de 
derecho se clasifican por su estudio en: 
 Fuente Histórica: Son el conjunto de documentos o textos antiguos entre libros, 
textos o papiros que encierran el contenido de una ley, ejemplo: Código de 
Hammurabi 
 Fuente Real: Conjunto de factores y elementos que determinan el contenido de una 
ley, ejemplo: Código penal y civil de un estado. 
 Fuente Formal: Conjunto de actos o hechos que realiza el estado, la sociedad, el 
individuo para creación de una ley, ejemplo: El poder legislativo federal; esta fuente 
contiene: 
 Costumbre. 
 Doctrina. 
 Jurisprudencia. 
 Principios generales de estudio. 
 Tratados internacionales. 
 Legislación o Ley. 
Divisiones del derecho: 
Derecho Público 
Derecho Constitucional: Es una rama del Derecho público cuyo campo de estudio 
incluye el análisis de las leyes fundamentales que definen un Estado. De esta manera, es 
materia de estudio todo lo relativo a la forma de Estado, forma de gobierno, derechos 
fundamentales y la regulación de los poderes públicos, como las relaciones entre los 
poderes públicos y ciudadanos. 
Derecho Procesal: rama del derecho público que contiene un conjunto de reglas de 
derecho destinadas a la aplicación de las normas de derecho a casos particulares y 
concretos, ya sea con el fin de esclarecer una situación jurídica dudosa, con el propósito
de que los jurisdiccionales declaren existencia de una determinada obligación y, en caso 
necesario ordene que se haga efectiva. 
Derecho Internacional Público: Regula la conducta de los estados los cuales para 
mejor desarrollo de la comunidad mundial a creado organismos bilaterales, así como 
tratados y organismos multilaterales. Los distintivo de esta disciplina jurídica es que sus 
normas y todos los ordenamientos están dirigidos a regular la conducta de los estados, 
relaciones y administración y conducción de los organismos internacionales, como 
la: ONU. 
Derecho Administrativo: Rama del derecho público que tiene por objeto específico 
la administración publica, a través del cual el estado y sus órganos auxiliares tienen a la 
satisfacción de los intereses colectivos. 
Derecho Privado 
Son las normas que regulan las relaciones jurídicas entre personas legalmente 
consideradas y encontradas en situación de igualdad, en virtud de que ninguna de ellas 
actúa de autoridad estatal. 
Derecho Civil: Primera rama del derecho privado, constituida por un conjunto de 
normas que se refieren a las relaciones jurídicas de la vida ordinaria del ser humano en 
su categoría: personas. El derecho civil abarca distintos aspectos de nuestra actividad 
cotidiana, como las relaciones familiares incluidos el matrimonio y su disolución; la 
paternidad in patria protestad, la custodia y derechos de los conyugues e hijos, registro 
civil, propiedad, el usufructo, sucesiones y testamentos; documento fundamental donde 
se consigna la principal característica jurídicamente obtenida es el "acta de nacimiento". 
Derecho Mercantil: Es una rama del derecho privado que regula los actos del 
comercio, a los comerciantes, a las cosas mercantiles, organización y explotación de la 
empresa comercial. Por comercio entendemos una actividad de carácter lucrativo, es 
decir que se hace con la intención de obtener un beneficio económico mediante el 
intercambio directo o indirecto de bienes, servicios entre productores y consumidores; 
el derecho mercantil se define precisamente a los participantes de los actos del comercio 
con la finalidad de atribuir derecho y deslindar responsabilidades. 
Derecho Internacional Privado: Se compone de reglas tramitales a los individuos 
en sus relaciones internacionales. También se ha definido como el derecho cuya función 
es reglamentar las relaciones privadas de los individuos en el ámbito nacional. 
Consideremos 3 los aspectos que abarca el estudio del derecho internacional privado: 
Conflicto de leyes entre 2 o más países, el conflicto de la jurisdicción y la nacionalidad. 
Derecho Social 
Conjunto de normas jurídicas que establece y se desarrollan diferentes principios y 
diferentes procedimientos a favor de la sociedad integrado por individuos socialmente 
débiles, para lograr su convivencia en otras clases sociales, dentro de un orden jurídico.
Derecho Del trabajo o Derecho Laboral: Es el conjunto de principios que pretende 
realizar la justicia social dentro del equilibrio de las relaciones laborales de carácter 
sindical e individual. Se dice que el derecho del trabajo abarca las siguientes disciplinas: 
Derecho Individual del Trabajo. 
Prevención Social. 
Derecho Sindical. 
Administración Laboral. 
Derecho Procesal del Trabajo. 
Derecho Colectivo del Trabajo. 
Juntas regulan las relaciones entre patrones y sus trabajadores representados por un 
sindicato y a través de un contrato colectivo del trabajo. Gracias a las luchas de los 
obreros, actualmente México cuenta con una legislación laboral cuya finalidad principal 
es mejorar las condiciones de los trabajadores. 
Derecho Agrario: Rama del derecho social que constituye el orden jurídico que regula 
los problemas de la tenencia de las tierra, haci como diversas formas de propiedad y la 
actividad agraria. 
Derecho Ecológico: Rama del derecho social constituida por un conjunto de normas 
jurídicas que tratan de prevenir y proteger el medio ambiente y los recursos naturales 
mediante el control de la actividad humana para lograr un uso y aprovechamiento 
racional de dichos recursos. El propósito fundamental del derecho ecológico es la 
prevención de la contaminación y desilusión del medio ambiente, pero también 
contempla normas que establece las sanciones aplicadas a quienes no respeten las 
obligaciones de cuidado y conservación del medio ambiente. Dentro de las principales 
leyes vigentes relacionadas con el derecho ecológico son: Ley general del equilibrio 
ecológico y protección del medio ambiente, ley de aguas nacionales. 
Derecho Económico: Rama del derecho social que consiste en el conjunto de normas 
jurídicas que establecen la participación del estado en la actividad económica, para 
promoverla, supervisarla, controlarla, orientarla o intervenir directamente en ella 
procurando brindar certeza jurídica a todos los particulares de la cadena productiva y de 
consumo de un país. 
Publicado 8th February 
2012 por Jefferson Andres Cruz Derecho 
Romano 
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Derecho romano propiedad

  • 1.
    , Derecho Romano  Classic  Flipcard  Magazine  Mosaic  Sidebar  Snapshot  Timeslide 1. MAY 24 Objeto del contrato, Requisitos de los contratos Y Clasificación de contrato en Roma Objeto del contrato: Era esencial en Roma el objeto era de entregar un bien para el disfrute. Requisitos de los contratos: 1. Que sea posible. 2. El contrato debe ser licito. 3. Debe estar totalmente determinado. Clasificación de los contratos: Los contratos pueden clasificarse de la siguiente manera:
  • 2.
    Contratos unilaterales ybilaterales, según nazca obligación para una de las partes, como en el mutuo; o que engendraban obligaciones para ambas partes , como ocurre en la compra venta. Los contratos bilaterales son también llamados sinalagmáticos, y entre estos, se distinguen los perfectos o aequales de los imperfectos o inaequales. Los primeros eran los que desde el momento mismo de su conclusión, engendraban obligaciones para todas las partes contratantes. Los segundos eran aquellos que al concluirse el contrato, solo nacían obligaciones para una de las partes contratantes, pero que luego, por circunstancias posteriores y eventuales, podían engendrarlas también para la otra parte, por ejemplo: el comodato: el contrato al concluírse no engendraba obligaciones sino para el comodatario (cuidar la cosa prestada y devolverla al vencimiento del término); pero si él realizaba gastos extraordinarios para su conservación, nacía a cargo del comodante la obligación de reembolsarlos. En los contratos bilaterales, no se admite que una de las partes pueda exigir la prestación de la otra mientras esta no haya satisfecho la propia. Contratos iuris civilis y iuris gentium, según sean celebrados entre romanos o sean tenidos por partes romanas o extranjeras, o solamente extra 1. Objeto del contrato, Requisitos de los contratos Y Clasificación de contrato en Roma Objeto del contrato: Era esencial en Roma el objeto era de entregar un bien para el disfrute. Requisitos de los contratos: 1. Que sea posible. 2. El contrato debe ser licito. 3. Debe estar totalmente determinado. Clasificación de los contratos: Los contratos pueden clasificarse de la siguiente manera: Contratos unilaterales y bilaterales, según nazca obligación para una de las partes, como en el mutuo; o que engendraban obligaciones para ambas partes , como ocurre en la compra venta. Los contratos bilaterales son también llamados sinalagmáticos, y entre estos, se distinguen los perfectos o aequales de los imperfectos o inaequales. Los primeros eran los que desde el momento mismo de su conclusión, engendraban obligaciones para todas las partes contratantes. Los segundos eran aquellos que al concluirse el contrato, solo nacían obligaciones para una de las partes contratantes, pero que luego, por circunstancias posteriores y eventuales, podían engendrarlas también para la otra parte, por ejemplo: el comodato: el contrato al concluírse no
  • 3.
    engendraba obligaciones sinopara el comodatario (cuidar la cosa prestada y devolverla al vencimiento del término); pero si él realizaba gastos extraordinarios para su conservación, nacía a cargo del comodante la obligación de reembolsarlos. En los contratos bilaterales, no se admite que una de las partes pueda exigir la prestación de la otra mientras esta no haya satisfecho la propia. Contratos iuris civilis y iuris gentium, según sean celebrados entre romanos o sean tenidos por partes romanas o extranjeras, o solamente extranjeras. Su origen surge del ius gentium, como por ejemplo los contratos consensuales, reales, la stipulatio. Contratos de buena fe y de derecho estricto, según den o no lugar a un iudicium bonae fidei. En los stricti iuris, la misión del juez es decidir con un sencillo si o no sobre la existencia o inexistencia, desde el punto de vista jurídico, de la pretención del actor en la fórmula. En los bonae fidei, el juez debe valorar las particulares circunstancias del caso, teniendo en cuenta aquello que es dable exigir entre personas justas y leales, el juez tiene en cuenta la equidad para el caso concreto. Son contratos de buena fe, la compre vente, la locación, la sociedad, la prenda, el depósito y el comodato, entre otros. Contratos gratuitos y onerosos, según que dieran a uno de los otorgantes alguna ventaja no contra prestada, como el mutuo, y onerosos cuando las partes hicieran sacrificios o desembolsos recíprocos, como en la compraventa. Los contratos onerosos se podían dividir a su vez en conmutativos, cuando contenían prestaciones ciertas, y aleatorios, cuando aquellas quedaban supeditadas al azar. Contratos principales y accesorios, los primeros tenían existencia propia con independencia de toda otra convención, como la locación; los segundos, dependían de uno principal al que estaban vinculados. Contratos nominados e innominados, según estuvieran o no dotados de un nombre. Los nominados, estaban provistos de una acción designada con un nombre especial según la figura contractual que se tratara; los innominados, caracían de acción propia, solo se valían de una acción comun a todas las relaciones de este tipo, la actio praescriptis verbis. Publicado 24th May 2012 por Jefferson Andres Cruz Derecho Romano 0 Añadir un comentario 2. MAY 22 Servidumbre, Obligaciones, Consentimiento SERVIDUMBRES:
  • 4.
    En el derecho,servidumbre es la denominación de un tipo de derecho real que limita el dominio de un predio denominado fundo sirviente en favor de las necesidades de otro llamado fundo dominante perteneciente a otra persona. CLASES DE SERVIDUMBRES:  Continuas: Continuas son aquellas cuyo uso es y puede ser continuo sin que exista un hecho actual del hombre. Ej.: Electroducto - Vistas  Discontinuas: Son aquellas que requieren del hecho actual del hombre para ser ejercidas. Ej.: Paso - Tránsito  Prediales o personales: Prediales son aquellas que se hacen en beneficio de otro inmueble. Personales son las constituidas en beneficio de una o más personas o de una comunidad.  Aparentes o no aparentes: Aparentes son las que se anuncian y están continuamente a la vista por signos exteriores, que revelan el uso y aprovechamiento de las mismas. No aparentes son las que no presentan indicio alguno exterior de su existencia.  Positivas o negativas: Se llama positiva la servidumbre que impone al dueño del predio sirviente la obligación de dejar hacer alguna cosa o de hacerla por sí mismo, y negativa la que prohíbe al dueño del predio sirviente hacer algo que le seria lícito sin la servidumbre.  Legales o voluntarias: Las servidumbres pueden establecerse por la ley(u otras normas del ordenamiento jurídico) o por la voluntad de los propietarios OBLIGACIONES CONTRACTUALES: La celebración del contrato. La ley aplicable al fondo de la relación jurídica. La ejecución de las prestaciones contractuales. Tratados de cobertura y actividad económica. Las inversiones de capital extranjero. Funciones notariales y funciones de asistencia en el ámbito del comercio internacional. RESPONSABILIDAD CIVIL EXTRA CONTRACTUALES: Es la obligación que recae sobre una persona de reparar el daño que ha causado a otro, sea en naturaleza o bien por un equivalente monetario, habitualmente mediante el pago de una indemnización de perjuicios. Díez-Picazo define la responsabilidad como «la sujeción de una persona que vulnera un deber de conducta impuesto en interés de otro sujeto a la obligación de reparar el daño producido». Aunque la persona que responde suele ser la causante del daño, es posible que se haga responsable a una persona distinta del autor del daño, caso en el que se habla
  • 5.
    de «responsabilidad porhechos ajenos», como ocurre, por ejemplo, cuando a los padres se les hace responder de los daños causados por sus hijos o al propietario del vehículo de los daños causados por el conductor con motivo de la circulación.es decir móvil. La responsabilidad civil puede ser contractual o extracontractual. Cuando la norma jurídica violada es una ley (en sentido amplio), se habla de responsabilidad extracontractual, la cual a su vez puede ser o bien delictual o penal (si el daño causado fue debido a una acción tipificada como delito) o cuasi-delictual o no dolosa (si el perjuicio se originó en una falta involuntaria). Cuando la norma jurídica transgredida es una obligación establecida en una declaración de voluntad particular (contrato, oferta unilateral, etcétera), se habla entonces de responsabilidad contractual. ELEMENTOS CONSTITUTIVOS DE LAS OBLIGACIONES: 1. Vinculo jurídico entre las dos personas: pactar algo. 2. Sujeto activo: para iniciar la acción. 3.Sujeto pasivo: la obligación de pagar o cumplir. 4. Objetos del contrato 5. Una acción. OBLIGACIONES CIVILES: Son aquellas que se pueden ejercer judicial y civil mente OBLIGACIONES NATURALES: Cuando el acreedor no cuenta con una accion juridica para hacer efectivo el cumplimiento de la obligación. EL CONSENTIMIENTO: es un concepto jurídico que hace referencia a la exteriorización de la voluntad entre dos o varias personas para aceptar derechos y obligaciones. Su principal marco de actuación es el Derecho civil y, en especial, el Derecho de obligaciones y de contratos, en dónde el consentimiento juega un papel fundamental en el marco de la autonomía de la voluntad.
  • 6.
    REQUISITOS DEL CONSENTIMIENTO: Para poder prestar un consentimiento que sea jurídicamente válido es necesario cumplir determinados requisitos: En general, es necesario tener suficiente capacidad de obrar. En general, se puede decir que no pueden prestar su consentimiento los menores de edad o incapacitados. Sin embargo, puede darse el caso de que la incapacidad de prestar consentimiento sólo abarque a una serie de actos jurídicos, y no a otros. VICIOS DEL CONSENTIMIENTO:  Error: Error grave en la apreciación de los hechos de forma que sin que se hubiera producido ese error no se hubiera producido el consentimiento.  Violencia o intimidación: Cuando se arranca el consentimiento mediante el empleo de la fuerza o la intimidación.  Dolo: Cuando la contra parte ha inducido a error al otro contratante con el fin de arrancar el consentimiento. INCAPACIDAD DE LOS CONTRATANTES: 1. EDAD. 2.PROBLEMAS MENTALES. 3.POR SER PRODIGO. 4. POR SEXO. 5. POR LA ESCLAVITUD. Publicado 22nd May 2012 por Jefferson Andres Cruz Derecho Romano 0 Añadir un comentario 3. MAY
  • 7.
    19 Persona PERSONA: Ser que puede adquirir derechos y contraer obligaciones civiles. Todo individuo de la especie humana. ESTADOS FUNDAMENTALES D ELA PERSONA 1. ESTADO DE LIBERTAD:Atributo esencial de la persona humana. Base de toso derecho, constituía el elemento esencial de la personalidad humana. El hombre que no era libre no era persona. HOMBRE: libres y esclavos El hombre libre era el que podía tener estado de ciudadanía y de familia Libres: Facultad natural que cada uno tiene de hacer lo que le plazca a no ser que la ley se lo impida. Esclavos: La condición jurídica del esclavo era la del bien patrimonial sujeto absoluto de su amo o dueño (DOMINUS) no era potestad, sino un derecho real de una persona sobre un bien patrimonial. (POTESTAD DOMINICAL). A. No podía contraer matrimonio, uniones sexuales de hecho, no de derecho(CONTUBERNIUM). B. No podía adquirir ni enajenar por cuanto no tenía un patrimonio propio a la manera de ser libre. Sus actividades económicas eran de hecho no de derecho y aprovechaban al dueño. El dueño adquiría por medio del esclavo, era instrumento de adquisición para su dueño, contrario no podía obligar al dueño en esas actividades de hecho.
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    C. El esclavono podía ser sujeto activo ni pasivo de acciones judiciales, por cuanto no podía serlo de derecho. MANUMISION: acto jurídico por el cual el amo o dueño del esclavo le daba libertad, lo convertía en hombre libre. Así recibía el nombre de LIBERTO(libertus o libertinus) antes era MANUMITIDO. El amo que le habíaMANUMITIDO se llamaba PATRONUES respecto de su liberto, este quedaba con determinadas obligaciones a favor de aquel. El hombre libre que jamás había sido esclavo se llamaba INGENUO (ingennus) con condición jurídica y social superior a la del liberto. Los libertos con múltiples divisiones eran de condición jurídica y social inferior. 2. ESTADO DE CIUDADANÍA: (satatus civitatis) facultad para ejercer cargos. Los hombres libres se dividen en ciudadanos y no ciudadanos, los ciudadanos estaban sometidos al IUS CIVILE: reservado a los ciudadanos romanos. LOS NO CIUDADANOS Los que no tenían la calidad de ciudadanos estaban excluidos del IUS CIVITATIS, estaban sometidos al IUS GENTIUN derecho común y no al ius civile. PEREGRINOS:extranjeros residentes en Roma. LATINOS:quienes provenían del LATINO pueblo vecino de ROMA. CLASIFICACIÓN: LATIN VETERES: habitantes del antiguo LATIUM sujetos al poder de roma. Publicado 19th May 2012 por Jefferson Andres Cruz Derecho Romano 0 Añadir un comentario 4.
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    MAY 12 Laley de las xll tablas LA LEY DE LAS XII TABLAS Tablas I, II, III Contendrían derecho procesal privado. El procedimiento que regulan es el de las acciones de la ley, acciones judiciales en que en virtud de la Ley de las XII Tablas podrían ejercer los ciudadanos romanos para la defensa de sus derechos. El proceso se caracterizaba por su excesivo formalismo, las partes debían pronunciar determinadas palabras, a veces muy complicadas, obligatoriamente si querían tener posibilidades de ganar el litigio o debían realizar ritos. Detrás de este formulismo estaba el sentimiento religioso. Las acciones de la ley a saber eran cinco: tres declarativas y dos ejecutivas. Las primeras: acción por apuesta (sacramentum), acción por petición de un juez o de un árbitro (postulatio iudicis) y la acción por requerimiento (condictio). Estas se caracterizaban por contemplar el mismo proceso, iniciado antes los pontífices (quienes indicaban la fórmula solemne) más tarde ante un magistrado (quien se encargaba de mediar la contienda entre las partes ayudando a determinar un juez privado) y por último ante un juez (quien recibe la fórmula solemne y las pruebas preparadas). Las dos restantes o ejecutivas: acción por aprehensión corporal (manus iniectio) y la acción de toma de prenda o embargo (pignoris capio). Ambas guardaban resagos pertenecientes a la venganza privada, ya que en ellas podíase aplicar la fuerza o violencia para recuperar lo debido. La intervención del poder público era escaso. El pretor era el magistrado que presidía el proceso, encauzándolo y fijando la controversia, pero el juez que dictaba sentencia era un ciudadano elegido de común acuerdo por las partes. La ejecución de la sentencia condenatoria de un deudor se regulaba muy detalladamente. Aunque resulta morbosa por ser personal y cruel, es fruto del consenso que tuvo la elaboración de las XII Tablas por parte de patricios y plebeyos; como los deudores solían ser los plebeyos, esta regulación constituía un principio de seguridad jurídica, el plebeyo podía saber lo que le esperaba en el caso de ser insolvente. Tablas IV, V Contendrían derecho de familia y de sucesiones. Regulan normas relativas a la tutela de menores de edad no sujetos a patria potestad al haber fallecido su padre. Por igual contenian normas relativas a la curatela a fin de administrar los bienes de aquellas personas pródigas, enfermos mentales o discapacitados. También había
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    normas para tutelara las mujeres solteras una vez fallecido el padre, de ellas se harían cargo familiares próximos. En estas Tablas por primera vez se limita legalmente el poder absoluto del paterfamilias sobre su familia. En relación con la mujer, se estableció el divorcio a favor de la mujer, la mujer se divorciaba ausentándose durante tres días del domicilio conyugal con ese propósito. En relación con los hijos, el paterfamilias perdía la patria potestad de sus hijos si los explotaba comercialmente en tres ocasiones, ya que el hijo quedaba emancipado. En materia de sucesiones, se da preferencia a la sucesión testada en relación con la intestada. Si la sucesión era intestada la ley establecía como primeros herederos a los herederos sui, de derecho propio, esto es los hijos y la mujer como una hija más. Si no había herederos sui, heredaba el agnado más próximo al fallecido; aquellos parientes que estuvieron sujetos con el fallecido a la potestad de un ascendiente común. Si tampoco existían herederos agnados, heredaban los gentiles, aquellas personas con el mismo gentilicio o apellido que derivaban de la misma gens que el fallecido. "Uti Legassit Suae Rei Ita Ius Esto." Así como dispusiera de sus cosas, tal será el Ius. Gayo, Inst. II, 224 Tablas VI, VII Contendrían derecho de obligaciones (negocios jurídicos de la época) y derechos reales. Regulan el negocio jurídico del nexum, en la que el deudor asume la obligación de hacer la prestación al acreedor, en caso de incumplir quedaría sometido a la potestad del acreedor sin necesidad desentencia judicial. El nexum fue derogado por la Lex Poeteliae-Papiliae. También regulan la stipulatio o sponsi, en la que el deudor asume la obligación de hacer la prestación al acreedor y en caso de incumplimiento el acreedor podía ejercitar una acción judicial para obtener una sentencia tras el juicio. En el campo de los derechos reales se regularían la mancipatio y la en iure cessio, negocios jurídicos que hacían posible la transmisión de la propiedad de la res mancipi (medios de producción; capital, trabajo, fincas, edificios, esclavos, animales de tiro y carga...). Estos negocios estaban rodeados de solemnidades. El mero contrato de compraventa no bastaba para transmitir la propiedad de cosas importantes, por lo que había que realizar uno de estos dos negocios para que la propiedad se transmitiera de modo pleno. La mancipatio consistía en realizar el negocio jurídico ante 6 testigos, ciudadanos romanos varones y mayores de edad. La en iure cessio se realizaba ante el pretor, que actuaba como el actual notario, dando fe pública del negocio. La usucapio consistía en la adquisición de la propiedad de buena fe por el paso del tiempo y con justo título (dos años para bienes inmuebles; un año para bienes muebles). En la Tabla VII además se contendrían normas relativas a relaciones de vecindad entre fincas colindantes. Contiene disposiciones referidas a las siguientes cuestiones: solares y vías de comunicación; anchura mínima de las vías en las rectas y en las curvas; límites entre fundos (terrenos); obligación de cortar las ramas del fundo colindante; posibilidad de recoger frutos, etc.
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    "...Si alguien fijaraun seto cavando junto a un fundo ajeno, no trapase el lindero; si una cerca deje un pie; si un edificio dos pies; si cavase un foso o un hoyo deje tanto espacio como profundidad; si un pozo, un paso; plante el olivo o la higuera a nueve pies de lo ajeno; los demás árboles a cinco pies..." Digesto 10,1,13 Tablas VIII, IX Contendrían el derecho penal de la época. Se caracterizan porque contienen tanto normas muy arcaicas como normas modernas, lo que refleja un periodo de transición. En estas Tablas aparece implícitamente la distinción entre dos ámbitos del derecho penal, el derecho público y el derecho privado. "... Nuestras leyes de las Doce Tablas, tan parcas en imponer la pena capital, castigaron con esa pena al autor y al recitador de versos que atrajera sobre otro la infamia. Esta disposición fue sabia, porque debemos tener sometida nuestra vida a los fallos legítimos de los jueces y de los magistrados, más no al ingenio de los poetas, y no debemos oír cargos sino allí donde la contestación es lícita y podemos defendernos judicialmente." Cicerón. De República IV, 10, 12. El público se ocuparía de los crimina o ilícitos penales que eran atentados contra el pueblo romano, como el perduelio o traición al pueblo romano y de los ilícitos más graves como el parricidium. Loscrimina eran perseguibles de oficio y sancionados con la pena capital o en su caso el exilio. El privado se ocuparía de los delicta, ilícitos privados, de menos gravedad y de persecución a instancia de la víctima o de sus familiares. Estos ilícitos eran castigados con pena pecuniaria a favor de la víctima, siempre dependiendo de la gravedad de mismo. Delicta serían delitos de daños a bienes de terceros, el furtum y la iniuria o delito de lesiones. En la Tabla IX se establece la prohibición de concesión de privilegios por lo que todos los ciudadanos son iguales ante la ley. Tabla X Derecho sacro Recoge una serie de normas que se refieren al orden de la vida interna de la ciudad. Se prohíbe la incineración e inhumación de los cadáveres en la ciudad, se intenta así evitar incendios, o que la presencia de un cadáver atente contra la salubridad pública. Se prohibía también el excesivo lujo en los funerales. Tablas XI, XII Son las Tabulae Iniquae (Tablas de los injustos)
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    Lo que contieneeste "cajón de sastre" entre otras cosas, es la prohibición del connubium (matrimonio desde el punto de vista jurídico, entre patricios y plebeyos). Posteriormente con la Lex Canuleia esta prohibición queda derogada. Los cónsules eran magistrados. Estas dos tablas no llegaron a presentarse a los comicios. Las tablas XI y XII no se las puede agrupar bajo el mismo derecho. La tabla XI se relaciona con el derecho penal, con especial hincapié en lo criminal, y la tabla XII con el derecho privado. Publicado 12th May 2012 por Jefferson Andres Cruz Derecho Romano 0 Añadir un comentario 5. MAY 12 Propiedad y Posesion PROPIEDAD: es el poder directo e inmediato sobre un objeto o bien, por la que se atribuye a su titular la capacidad de disponer del mismo, sin más limitaciones que las que imponga la ley. Es el derecho real que implica el ejercicio de las facultades jurídicas más amplias que el ordenamiento jurídico concede sobre un bien. El objeto del derecho de propiedad esta constituido por todos los bienes susceptibles de apropiación. Para que se cumpla tal condición, en general, se requieren tres condiciones: que el bien sea útil, ya que si no lo fuera, carecería de fin la apropiación; que el bien exista en cantidad limitada, y que sea susceptible de ocupación, porque de otro modo no podrá actuarse. CARACTERES DEL DERECHO DE PROPIEDAD: El derecho de propiedad es un moral, exclusivo y perfecto poder, pero con carácter de limitación y subordinación, así como también perpetuo.  Es un poder moral porque la apropiación que se hace del bien es reflexiva y no instintiva, es decir, la destinación al fin se hace previo el conocimiento del fin que se acepta libremente.  Es un derecho exclusivo, derivado de la limitación esencial de la utilidad en muchos objetos, que no puede aplicarse a remediar las necesidades de muchos individuos a la vez. Por esta razón, no son bienes apropiables los llamados de uso inagotable o bienes libres, que existen en cantidades sobrantes para todos, como el aire atmosférico, el mar o la luz solar.  Es un derecho perfecto. El derecho de propiedad puede recaer sobre la sustancia misma de la cosa sobre su utilidad o sobre sus frutos: de aquí deriva el concepto de dominio imperfecto según que el dominio se ejerza sobre la sustancia (dominio radical) o sobre la utilidad (dominio de uso o sobre los frutos, dominio de usufructo). Estas tres clases de dominio, al hallarse en un solo sujeto, constituyen el dominio pleno o perfecto. El derecho de propiedad es un derecho perfecto, pues por él, todo propietario puede reclamar o defender la posesión de la cosa, incluso mediante
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    un uso proporcionadode la fuerza, y disponer plenamente de su utilidad y aún de su substancia, con la posibilidad en determinados supuestos de destruir la cosa.  Es un derecho limitado o restringido por las exigencias del bien común, por la necesidad ajena y por la ley, y subordinado, en todo caso, al deber moral.  Es perpetuo, porque no existe un término establecido para dejar de ser propietario. MEDIOS DE ADQUIRIR EL DOMINIO: La propiedad podía adquirirse de dos maneras: per universitatem (a titulo universal) y a titulo singular. Se realizaba la adquisición en la primera forma cuando el adquiriente sucedía al transmisor en una universalidad patrimonial, con todos sus elementos activos y pasivos, derechos reales, créditos y obligaciones. Los medios de adquirir el dominio singular se dividían en dos clases: medios del derecho civil ( ius civile ) y medios del ius gentium. POSESIÓN: En las comunidades primitivas, posesión y propiedad se confundían, hasta que el derecho romano comenzó a regular la propiedad de forma separada remarcando sus diferencias. Según esta doctrina, la posesión era un estado protegible. Posteriormente el derecho canónico le dará una mayor ampliación de protección a la mera detentación del bien o derecho. El derecho germánico le otorgó aún más importancia. De tal manera que no fuese presumible sino más bien detentable Es una situación de hecho, mas no de derecho como lo es la propiedad (derecho real por excelencia y consecuencia de la posesión a través de la prescripción). La posesión requiere o necesita dos elementos para configurarse y ellos son el corpus, que es la cosa en si y el animus rem sibi habendi que es la intención de comportarse como su dueño, es decir la posesión requiere la intención y la conducta de un dueño. De esta manera distinguimos de la tenencia en la cual el tenedor reconoce en otro la propiedad de la cosa en su poder. Así mismo es valido recordar que la posesión se presume siempre de buena fe, posee porque posee. ELEMENTOS ESENCIALES DE LA POSESIÓN: EL CORPUS: Tener materialmente la cosa o cuerpo. EL ANIMUS: Animo de señor y dueño. CLASES DE POSESIÓN: Según la mayoría de la doctrina se puede diferenciar entre: 6. Posesión regular u ordinaria es aquella que aúna el justo título y la buena fe.
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    7. Posesión irregulares aquella donde faltan uno o los dos requisitos anteriores, es decir, el justo título y la buena fe. 8. Posesión legal es la estipulada por la ley. Por ejemplo, la del heredero o la especificada en materia de vivienda de interés social. 9. Posesión efectiva es la que declara el juez que lleva la sucesión para efectos de una posesión por parte de uno de los delegatarios de la herencia. 10. Posesión definitiva es la que se deriva de una sentencia de adjudicación por el proceso de repartición 11. Posesión de buena fe la buena fe de la que hablamos en la posesión es calificada y se probará según las estipulaciones del código de derecho civil. 12. Posesión presunta es aquella que se tiene por imperio de la ley, con independencia de la voluntad y el conocimiento del poseedor, pero solo se aplica a la vivienda de interés social, cuando el arrendatario de un bien inmueble deja de pagar el canon de arrendamiento por 1 año. EL DOMINIO SE PODÍA EXTINGUIR EN TRES CASOS:  Por la destrucción total de la cosa.  Porque la cosa dejara de ser susceptible de propiedad particular, y  Porque un animal salvaje que había sido apropiado por el hombre cobrara su libertad. Publicado 12th May 2012 por Jefferson Andres Cruz Derecho Romano 0 Añadir un comentario 6.
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    MAR 14 Resumendel libro de La ciudad Antigua o La ciudad Antigua o Denis Fustel De Coulanges. LIBRO PRIMERO CREENCIAS ANTIGUAS CAPITULO I Hasta los últimos tiempos de la historia de Grecia y Roma se vio persistir entre el vulgo un conjunto de pensamientos, y usos, que indudablemente, procedían de una época remotísima. De ellos podemos inferir las opiniones que el hombre se formo al principio sobre su propia naturaleza, sobre su alma y sobre el misterio de su muerte. Las generaciones antiguas, mucho antes que hubiera filósofos, creyeron en una segunda existencia después de la actual, consideraron la muerte, no como una disolución del ser, sino como un mero cambio de vida. Según las más antiguas creencias de los griegos y de los italianos, no era en un mundo extraño el presente a donde el alma iba a pasar su segunda existencia, permanecía cerca de los hombres y continuaba viviendo bajo la tierra (sub terra censabant reliqium vitam agi mortorum). También se creyó durante mucho tiempo que en esa segunda existencia el alma permanecía asociada al cuerpo. Nacida con el, la muerte no los separaba y con el se encerraba en la tumba; cuando se colocaba un cuerpo en el sepulcro, se creía que era algo viviente lo que ahí se colocaba. Era costumbre, al fin de la ceremonia fúnebre, llamar tres veces al alma del muerto por el nombre que había llevado. Se le deseaba vivir feliz bajo tierra; se escribía en la tumba que él reposaba allí. Jamas se prescindía de enterrar con el los objetos de que, según se suponía, tenia necesidad. De esta creencia primitiva se derivo la necesidad de la sepultura. Para que el alma permaneciera en esta morada subterránea, que le convenía para su segunda vida, era necesario a que el cuerpo al que estaba ligada quedase recubierto de tierra. El alma que carecía de tumba no tenia morada, vivía errante, se convertía pronto en malhechora. La antigüedad entera estaba persuadida de que sin la sepultura el alma era miserable, y que por la sepultura adquiría la eterna felicidad. Las formulas de la ceremonia fúnebre, puesto que sin ellas las almas permanecían errantes y se aparecían a los vivos, es que por ellos se fijaban y encerraban en las tumbas, y así como habían formulas que poseían esta virtud, los antiguos tenían otra con la virtud contraria: la de evocar a las almas y hacerlas salir momentáneamente del sepulcro. Se temía menos a la muerte que a la privación de la sepultura, ya que se trataba del reposo y la felicidad eterna.
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    En las ciudadesantiguas la ley infligía a los grandes culpables un castigo reputado como terrible: la privación de la sepultura. Hay que observar entre los antiguos se estableció otra opinión sobre la mansión de los muerto, se figuraron una región, también subterránea pero infinitamente mayor que la tumba, donde todas las almas lejos de su cuerpo, vivían juntas y donde se les aplicaban penas y recompensas. Se rodeaba a la tumba de grandes guirnaldas de hierba y flores, que se depositaban tortas, frutas, sal, se derramaba leche, vino, y a veces la sangre de alguna víctima. CAPITULO II EL CULTO DE LOS MUERTOS Entre los griegos había entre cada tumba un emplazamiento destinado a la inmolación de las víctimas y a la cocción de su carne. La tumba romana también tenia su culina, especie de cocina de un genero particular, y para el exclusivo uso de los muertos. Estas creencias dieron pronto a lugar las reglas de conducta. Puesto que el muerto tenia necesidad de alimento y bebida, se concibió un deber de los vivos satisfacer esta necesidad, fue obligatorio. Los muertos pasaban por seres sagrados, los antiguos les otorgaban los más respetuosos epítetos que podían encontrar: llamándoles bienaventurados, buenos, santos. Para ellos tenían toda la veneración que el hombre pueda sentir por la divinidad que ama o teme; en su pensamiento cada muerto era un dios. No se daba distinción entre los muertos. Los griegos daban de buen grado el nombre de dioses subterráneos, los romanos les daban el nombre de dioses “manes”. Las tumbas eran los templos de estas divinidades. Si el muerto al que se olvidaba era un malhechor, aquel al que se honraba era un dios tutelar, que amaba a los que ofrecían el sustento. Estas almas humanas divinizadas por la muerte, eran lo que los griegos llamaban demonios o héroe, los romanos le dieron el nombre de lares y manes. CAPITULO III EL FUEGO SAGRADO La casa de un griego o romano encerraba un alta, en este altar tenia que haber un poco de ceniza y carbones encendidos, era una obligación sagrada para el jefe de la casa el conservar el fuego de día y noche. No era licito alimentar ese fuego con cualquier clase de madera, este fuego debía conservarse siempre puro. Había un día del año, que para los romanos era el 1 de mayo en que cada familia tenia que extender su fuego sagrado y encender otro inmediatamente, pero para obtener el nuevo fuego era preciso observar escrupulosamente algunos ritos. El fuego tenia algo de divino, se le adoraba, se le rendía un verdadero culto. Jamas salía el hombre sin dirigir una oración a su hogar; al regreso antes de ver a su mujer y de abrazar a sus hijos debía inclinarse ante el hogar e invocarlo, el fuego del hogar era pues la providencia de la familia. El culto del fuego sagrado no solo pertenecía Grecia y Roma, sino que también se encontraba en oriente, entre los indos suele llamarse agni. El hombre culpable no podía acercarse a su hogar, hasta que se purificara de la mancha.
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    El nombre delfuego sagrado fue personificado con el nombre de Vesta. Se represento a esta divinidad con rasgos de mujer, porque la palabra con que se designo al altar era de genero femenino. Vesta fue la diosa virgen, que no representaba en el mundo la fecundidad ni el poder, fue el orden, pero no el orden rigurosos, abstracto, la ley imperiosa y fatal, que se advirtió muy pronto en los fenómenos de naturaleza física. Lares o héroes no eran otra cosa que el alma de los muertos, a la que el hombre imponía un poder sobrehumano y divino. El recuerdo de uno de estos muertos sagrados estaba ligado siempre al hogar. Dorando a uno no podía olvidarse al otro. Era costumbre muy antigua enterrar a los muertos en las casas. Se puede pensar que el hogar domestico solo fue, en su origen, el símbolo del culto de los muertos, que bajo la piedra del hogar descansaba un antepasado, que el fuego se encendía allí para honrarle y, que este fuego parecía conservar en el la vida o representaba a su alma siempre vigilante. Esto solo es una conjetura. CAPITULO IV LA RELIGIÓN DOMESTICA Desde hace muchos años el hombre solo admite una doctrina religiosa mediante dos condiciones: que le anuncie un dios único, y que se dirigía a todos los hombres y a todos sea accesible sin rechazar sistemáticamente ninguna clase ni raza. En esta religión primitiva cada dios solo podía ser adorado por una familia. La religión era puramente domestica. Una de las reglas de aquel culto, era que cada familia solo podía rendir culto a los muertos que le pertenecían por la sangre, por eso la ley prohibía que un extranjero se acercase a una tumba, tocar con el pie, aun por descuido una sepultura era un acto impío. En Grecia y Roma así como en la India, el hijo tenia el deber de hacer las libaciones y sacrificio a los manes de sus padres y de todos los abuelos. Entre los vivos y los muertos de cada familia existía un cambio perpetuo de buenos oficios. El muerto no podía prescindir del vivo, ni este del muerto. Cada familia tenia su tumba, donde los muertos descansaban en su tumba unos al lado de otros, siempre juntos. El culto no era publico, al contrario las ceremonias solo se celebraban por los miembros de la familia. Para esta religión domestica, no había reglas uniforme, ni ritual común. Cada familia poseía la mas completa independencia. Ningún poder exterior tenia el poder de regular su culto o su creencia. No existía otro sacerdote que el padre. Esta religión solo podía propagarse por la generación. La religión domestica solo se propasaba de varón en varón. LIBRO II LA FAMILIA CAPITULO I La religión ha sido el principio constitutivo de la familia antigua. En ciertos días, cada cual determinado por su religión domestica. Los vivos se reúnen cerca de los antepasados. Les llevan la comida fúnebre, les vierten la leche y el vino, depositan las tortas y frutas o queman en su
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    obsequio la carnede una víctima. A cambio de estas ofrendas, solicitan su protección, les llaman sus dioses y les piden que den fertilidad al campo, prosperidad a la casa, virtud a los corazones. El principio de la familia antigua no radica en la generación exclusivamente. El principio de la familia tampoco consiste en el afecto natural, pues el derecho romano y el griego no tienen para nada en cuenta ese sentimiento. El fundamento de la familia romana, han creído que ese fundamento debía encontrarse en el poder paternal o marital. Lo que une a los miembros de la familia antigua, es la religión del hogar y los antepasados. Una familia era un grupo de personas al que la religión permitía invocar al mismo hogar y ofrecer la comida fúnebre a los mismos antepasados. CAPITULO II EL MATRIMONIO El matrimonio es pues, un acto grave para la joven, y no menos grave para el esposo, pues esta religión exige que se haya nacido cerca del hogar para tener el derecho de sacrificarle, y sin embargo va introducir cerca de su hogar a una extraña. El matrimonio era la ceremonia santa que había de producir esos grandes efectos. La religión con que se consumaba el matrimonio no era la de Júpiter o la de Juno, o la de otros dioses del olimpo. La ceremonia no se realizaba en el templo, sino en la casa, y la presidía el dios domestico. La ceremonia entre los griegos se componía, por decirlo así de tres actos: ante el hogar del padre, en el hogar del marido y en el transito de uno a otro. El matrimonio romano se parece mucho al griego y como este comprendía tres actos: traditio, deductio in domun, confarreatio. La joven abandona el hogar paterno, se conduce a esta a la casa del esposo, se canta en torno a ella un antiguo himno religioso, el cortejo se detiene ante la casa del marido, allí se presenta a la joven el agua y el fuego; luego se conduce a la esposa ante el hogar donde se encuentran las imágenes de los antepasados. Comen juntos una torta de flor de harina, es lo que realiza la unión santa entre los esposos. El matrimonio ha sido para ella como un segundo nacimiento. Esta religión no acepta la poligamia, haciéndolo indisoluble y el divorcio casi imposible. El derecho romano permitía fácilmente disolver el matrimonio por coemptio pero el religioso era muy difícil. El efecto de la conferatio solo podía ser destruido por la differratio. CAPITULO III DE LA CONTINUIDAD DE LA FAMILIA; CELIBATO PROHIBIDO; DIVORCIO EN CASO DE ESTERILIDAD; DESIGUALDAD ENTRE HIJO Y LA HIJA Las creencias referentes a los muertos y al culto que se les debía han constituido la familia antigua y le han dado la mayoría de sus reglas. La regla de que cada familia debía de perpetuarse siempre, los muertos necesitaban que su familia nunca se extinguiese. La extinción de la una familia produce la ruina en la religión de esta. La ley encargaba en Atenas al primer magistrado de que ninguna familia se extinguiese, también la ley romana se mostraba atenta a no dejar caer ningún culto domestico. Una familia que se extingue es un culto que muere. El gran interés de la vida humana era continuar la descendencia para continuar el culto, en virtud de estas opiniones, el celibato era una grave impiedad y una desgracia. Apenas hubo leyes y declararon que el celibato era cosa mala y punible. Cuando las leyes dejaron de prohibir el celibato, no por eso dejo de estarlo por las costumbres.
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    El hijo quehabía de perpetuar la religión domestica debía ser el fruto de un matrimonio religioso. El matrimonio era pues obligatorio El efecto del matrimonio a los ojos de la religión y de las leyes era unir a dos seres en un mismo culto domestico para hacer nacer un tercero que fuese apto para continuar ese culto. Si el matrimonio solo había sido efectuado para perpetuar la familia, parecería justo que pudiera disolverse si la mujer era estéril. Si un matrimonio resultaba estéril por causa del marido, no era menos necesario que la familia continuase, entonces su hermano o algún pariente del marido debía de sustituirlo. El nacimiento de una hija no realizaba el objeto del matrimonio, En efecto la hija no podía continuar el culto, pues el día que se casaba renunciaba a la familia y al culto de su padre. Era pues el hijo a quien esperaba el que era necesario. El ingreso de este hijo a la familia se señalaba con un acto religioso. CAPITULO IV DE LA ADOPCIÓN Y LA EMANCIPACIÓN El deber de perpetuar el culto ha sido el principio del derecho de adopción entre los amigos. “A aquel a quien la naturaleza no ha concebido hijos puede adoptar uno para que no cesen las ceremonias fúnebres”. T eniendo su razón de ser la adopción solo en la necesidad de prevenir que el culto se extinguiese siguiese que nada, estaba permitida al que no tuviese hijos. Cuando se adoptaba a un hijo era preciso, ante todo, iniciarlo en el culto, por eso se realizaba la adopción con una ceremonia sagrada que parece ser muy semejante a la que marcaba el nacimiento de un hijo. A la adopción correspondía como correlativo la emancipación. Para que un hijo pudiera entrar a una nueva familia, era de todo punto preciso haber salido de la antigua. CAPITULO V DEL PARENTESCO QUE LOS ROMANOS LLAMABAN AGNACIÓN Platón dice que el parentesco es la comunidad de los mismos dioses domésticos. No se podía ser pariente por línea de las mujeres, la mujer no trasmitía la existencia ni el culto. El principio del parentesco no radicaba en el acto material del nacimiento, sino del mismo culto. Así como la religión solo se trasmitía de varón en varón, así esta atestiguado por todos los jurisconsultos antiguos que dos hombres no podían ser agnados entre sí, a menos que, remontándose siempre de varón en varón, resultase que tuviese antepasados comunes. La regla para la agnación era pues la misma que para el culto. El lazo de sangre no basta para establecer este parentesco, se necesita el lazo de culto, la religión determinaba el parentesco. A medida que esta antigua religión se debilitaba, la voz de la sangre comenzó a hablar mas alto, y el parentesco por el derecho fue reconocido por el derecho. Los romanos lo llamaron cognatio. CAPITULO VI EL DERECHO DE LA PROPIEDAD Se sabe que algunas razas nunca llegaron a establecer la propiedad privada, que otras lo lograron después de mucho tiempo y trabajo. Entre los antiguos germanos - según algunos autores - la tierra no pertenecía a nadie.
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    Al contrario, laspoblaciones de Grecia e Italia, desde la más remota antigüedad han practicado la propiedad privada. Ningún recuerdo histórico ha quedado de que la tierra haya sido común. Parece ser que entre los griegos, el concepto del derecho de propiedad siguió una marcha completamente opuesta a la que parece natura. No se aplico a la cosecha primero, y al suelo después, se siguió el orden inverso. La idea de la propiedad privada estaba implicada en la religión misma. Cada familia tenia su hogar y sus antepasados, esos dioses solo podían ser adorados por ella, solo a ella protegían, era su propiedad. Un mismo muro no puede ser común a dos familias, pues entonces habría desaparecido el recinto sagrado de los dioses domésticos. En roma la ley fija en dos pies y medio la anchura del espacio libre que debe separar siempre a dos casas, y este espacio queda consagrado al dios del recinto. La familia poseía pues, una tumba común, donde sus miembros, uno tras otro, habían de reposar. La regla era la misma para esa tumba que para el hogar. Así como las casas no debían estar contiguas, las tumbas tampoco, sino que cada una tenia un cerco aislante. He aquí, pues, una parte de la tierra que, en nombre de la religión, se convierte en un objeto de propiedad perpetuo para cada familia. La sepultura había establecido la unión indisoluble de la familia con la tierra, es decir, la propiedad. En la mayoría de las sociedades primitivas, la propiedad había sido establecida por la religión. Resulta bastante evidente que la propiedad privada era una institución que no podía prescindir la religión domestica. No fueron las leyes las que garantizaron al comienzo el derecho de la propiedad, fue la religión. Cada dominio se encontraba bajo las miradas de los dioses domésticos que velaban por él. Para usurpar el campo de una familia era preciso derribar o trasladar el limite, ahora bien, este limite era un dios. EL sacrilegio era horrendo y el castigo severo. De todas estas creencias, de todos estos usos, de todas estas leyes, resulta claramente que es la religión domestica la que ha enseñado al hombre a apropiarse de la tierra y le ha garantizado su derecho sobre de ella. Compréndese sin gran trabajo que el derecho de propiedad, así concebido y establecido, haya sido mucho más completo y absoluto en sus efectos a lo que el presente pueda serlo en nuestras sociedades modernas, que lo fundan en otros principios. Solo conocemos el derecho romano a contar de las doce tablas, es evidente que en esta época estaba permitida la venta de la propiedad, pero hay razones para creer que en la primera etapa de Roma la tierra era inalienable como en Grecia. En fin se permitió vender el dominio, pero también para eso se necesitaban las formalidades de la religión. CAPITULO VII EL DERECHO DE SUCESIÓN Habiéndose establecido el derecho de propiedad para la realización de un culto hereditario no era posible que ese derecho se extinguiese por la corta existencia del individuo. El hombre muere, el culto permanece, el hogar no debe extinguirse ni la tumba abandonarse. Prosiguiendo la religión domestica, el derecho de propiedad debe continuar con ella. Dos cosas están ligada estrechamente en las creencias como en las leyes de los antiguos: el culto de una familia y la propiedad de la misma. La persona que hereda, sea quien sea, esta encargada de hacer las ofrendas sobre la tumba.
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    Siendo la religióndomestica como ya hemos visto, hereditaria de varón en varón, la propiedad también lo es. El hijo hereda, pero la hija no, en el derecho romano, la hija no hereda del padre si se casa, en el griego de ninguna manera. La hija no es apta para continuar la religión paterna, pues que se casa, y al casarse renuncia al culto del padre para adoptar el del esposo. Si un padre dejase sus bienes a la hija, las propiedades se separarían del culto, y esto es inadmisible. La religión le prohibe heredar de su padre. Si no en las leyes, había al menos en la practica y en las costumbres una serie de dificultades opuestas a que la hija fuese tan completamente propietaria de su parte de patrimonio como el hijo lo era de la suya. Si era heredera, solo provisionalmente lo era, con ciertas condiciones, casi con mero usufructo. Es verdad que los hombres encontraron muy pronto un giro para conciliar la prescripción religiosa, que prohibía heredar a la hija, con el sentimiento natural, que aconsejaba que pudiera gozar de la fortuna paterna. Esto es notable en el derecho griego. La legislación ateniense propendía manifiestamente a que la hija imposibilitada de ser heredera, se casase al menos con el heredero. Si el padre solo tenia una hija, podía adoptar a un hijo y darlo a la hija como esposo. También podía instituir por testamento un heredero que se casase con su hija. La necesidad de satisfacer a la religión, combinada con el deseo de salvar los intereses de una hija única, fue causa de que encontrase otro giro. Si un hombre moría sin hijos, para saber cual era el heredero de sus bienes, no había mas que buscar al continuador del culto. Estos principios regulaban el orden de sucesión. Si un hombre perdía a su hijo ya su hija, y solo dejaba nietos, el hijo de su hijo heredaba, pero no el hijo de su hija. A falta de descendientes, tenían por heredero a su hermano, no a su hermana; al hijo de su hermano, no al hijo de su hermana. A falta de hermanos y sobrinos, era necesario remontarse en la serie de los ascendientes del difunto, siempre en línea masculina, hasta que se encontrase una rama que se hubiese desprendido de la familia por un varón, luego se descendía por esta rama de varón en varón, hasta encontrar a un hombre vivo, este era el heredero. He aquí la ley de Atenas, “si un hermano muere sin un hijo, hereda el hermano del difunto, con tal que sea hermano consanguíneo, en su defecto el hijo del hermano, pues la descendencia pasa siempre a los varones y a los descendientes de los varones. Las doce tablas también decidían que si un hombre moría sin heredero de si mismo, la sucesión pertenecía al más próximo agnado. Ya hemos visto que nunca podía ser agnado por las mujeres. El antiguo derecho romano aun especificaba que el sobrino heredaba del patruus, es decir del hermano de su padre, y no del avunculus, el hermano de su madre. Respecto a los efectos de la emancipación y de la adopción, estos representaban en el hombre un cambio de culto, también en esto el derecho antiguo se conformaba a las reglas religiosas. El hijo excluido del culto paterno por la emancipación también estaba excluido de la herencia, el extraño asociado al culto de la familia por la adopción se trocaba hijo, y continuaba el culto y heredaba los bienes. Como era contrario en la religión que un mismo hombre profesase dos cultos domésticos, tampoco podía heredar de dos familias, así que el hijo adoptivo que heredaba de la familia adoptante no heredaba de su familia natural.
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    Al principio eltestamento no era conocido. El derecho de testar, es decir, de disponer de sus bienes tras la muerte para transferirlos a otro distinto del heredero natural, estaba en oposición con las creencias religiosas, que eran el fundamento del derecho de propiedad y del derecho de sucesión. El antiguo derecho indio no conocía el testamento. El derecho ateniense lo prohibió de un modo absoluto hasta Solón, y aun este solo lo permitió a los que no dejaban hijos. Las doce tablas autorizan el testamento, pero el fragmento referente a este particular es muy corto y a todas luces incompleto para que podamos felicitarnos de conocer las verdaderas disposiciones del legislador en esta materia. Respecto a la antigua indivisión del patrimonio, en esas remotas épocas se advierte una institución que ha debido reinar mucho tiempo, que ha ejercido considerable influencia en la constitución futura de las sociedades, y sin la cual no podría explicarse esta constitución. Tal es la indivisión del patrimonio con una especie de derecho de primogenitura. El primogénito tenia el privilegio, después de la muerte del padre, de presidir todas las ceremonias del culto domestico. Solo el primogénito heredaba los bienes. El primogénito toma posesión del patrimonio entero, y los demás hermanos viven bajo su autoridad como vivían bajo la del padre. El primogénito satisface la deuda con los antepasados, debe pues, tenerlo todo. Por lo que a Roma respecta, ninguna ley encontramos que se refiera al derecho de primogenitura. Pero no debe concluirse de esto que haya sido desconocido en la antigua Italia. El derecho de primogenitura no consistía en la expoliación de los segundones para favorecer al hermano mayor. CAPITULO VIII LA AUTORIDAD EN LA FAMILIA La familia no ha recibido sus leyes de la ciudad. El derecho antiguo no es obra de un legislador, al contraigo se ha impuesto al legislador. Es en la familia en donde se ha encontrado su origen. El padre es el primero junto al hogar, él lo enciende, y él es el pontífice. La religión no coloca a la mujer en tan elevado rango. El derecho griego, el derecho romano, el derecho indio, que proceden de estas creencias religiosas, están acordes en considerar a la mujer siempre como una menor. La autoridad del marido sobre la mujer no resultaba de ningún modo de la mayor fuerza del primero. Como todo el derecho privado, se deriva de las creencias religiosas que colocaban al hombre en superior condición que a la mujer. En el rigor del derecho primitivo, los hijos permanecen ligados al hogar del padre y, por consecuencia, sometidos a su autoridad mientras vive, son menores. Gracias a la religión domestica, la familia era un pequeño cuerpo organizado, una pequeña sociedad con su jefe y su gobierno. Los derechos que componían al poder paternal, eran numerosisimos y podan clasificarse en tres categoría, según se considera al padre de familia como jefe religioso, como dueño de la propiedad o como juez: 1)El padre es el jefe supremo de la religion domestica, el regula todas las ceremonias del culto, de aquí se deriva toda una serie de derechos: derecho de reconocer o rechazar al hijo cuando nace, derecho de repudiar a la mujer, derecho de casar a la hija, derecho de casar al hijo, derecho
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    de emancipar, derechode adoptar, derecho de designar en visperas de morir un tutora la mujer y a los hijos. 2) Solo podía haber un propietario en cada familia, que era la familia misma, y un usufructuario (el padre); la propiedad no podía dividirse, y, descansando integra en el padre, ni la mujer ni el hijo poseían nada como propio. En el derecho romano se ve y también se encuentra en las leyes de Atenas, que el padre podía vender a su propio hijo. 3) La mujer y el hijo no podían ser demandantes, ni defensores, ni acusadores, ni acusados, ni testigos. Entre toda la familia, solo el padre podía comparecer ante el tribunal de la ciudad, la justicia publica solo para el existía, por eso era responsable por los delitos cometidos por los suyos. Este derecho de justicia que el jefe de familia ejercía en su casa era completo y sin apelación. CAPITULO IX LA ANTIGUA MORAL DE LA FAMILIA La historia no estudia solamente los hechos materiales y las instituciones, su verdadero objeto de estudio es el alma humana, debe aspirar a conocer lo que esta alma ha creído, ha pensado, ha sentido, en las diferentes edades del genero humano. La religión de estas primeras edades era exclusivamente domestica, la moral también lo era. En esta religión del hogar, el hombre jamas implora a la divinidad a favor de otros hombres, solo lo invoca por si y por los suyos. Esta religión conoce la misericordia, pose ritos para borrar las manchas del alma por estrecha y grosera que sea, sabe consolar al hombre hasta de sus propias faltas. Esta misma religión vela cuidadosamente por la pureza de la familia. Considera que la más grave falta que puede cometerse es el adulterio. Otra regla es que la tumba solo contenga a los miembros de la familia. Esta moral domestica aun prescribe otros deberes. Dice a la esposa que debe obedecer, al marido que debe mandar. Enseña a ambos que deben respetarse mutuamente. Entre los romanos la presencia de la mujer es tan necesaria en el sacrificio, que el sacerdote pierde el sacerdocio en cuanto queda viudo. Pero el hijo también desempeña su papel en el culto, realiza una función en las ceremonias religiosas, su presencia es tan necesaria en ciertos días, que el romano sin hijos se ve obligado a aceptar a uno ficticiamente para esos días, a fin de que los ritos puedan celebrarse. Puede suponerse lo que estas creencias inspiraban de respeto y afecto recíprocos en la familia. La antigua moral regulada por las antiguas creencias, ignoraba la caridad, pero enseñaba cuando menos las virtudes domesticas. El aislamiento de la familia fue en esta raza el principio de la moral. CAPITULO X LA "GENS" EN ROMA Y GRECIA La gens formaba un cuerpo cuya constitución era perfectamente aristocrática, gracias a su organización interior, los patricios de Roma y los eupatrides de Atenas perpetuaron por mucho tiempo sus privilegios.Los plebeyos de Roma idearon la formación de gentes a imitación de los patricios; en Atenas se intento trastornar a los eupatrides, de fundirlos entre sí y de remplazarlos por los demos, establecidos estos a la imagen de aquellos.En Roma como en Atenas había gentes, cada gens tenia un culto especial. En Grecia se reconocía a los miembros de una misma gens en que realizaban sacrificios en común desde una época muy remota.También en Roma cada gens
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    tenia que realizaralgunos actos religiosos, este culto tenia que perpetuarse de generación en generación, y era un deber dejar tras de sí hijos que lo continuasen.Los dioses de la gens, solo la protegían a ella y solo por ella querían ser invocados. Ningún extraño podía ser admitido en las ceremonias religiosas, así cada gens tenia su culto y sus fiestas religiosas, también tenían su tumba común.El antiguo derecho de Roma considera a los miembros de una misma gens como aptos para heredarse mutuamente. No había lazo mas estrecho que el que ligaba a los miembros de una gens. También en Grecia cada gens tenia su jefe.La gens no es otra cosa que la similitud del nombre. Según otros, la gens solo es la expresión de una relación entre una familia que ejerce el patronato y otras familias que son clientes. El carácter de mas relieve y mejor constatado de la gens es que tienen un culto propio. Si la gens adoraba en común a un antepasado, es que sinceramente creía descender de el. Todo nos presenta a la gens como unida por un lazo de nacimiento.Se puede, pues, entrever un largo periodo durante el cual los hombres no han conocido otra forma de sociedad que la familia. Entonces se produjo la religión domestica, que no hubiese podido nacer en una sociedad de otro modo constituida, y que aun han debido ser, durante mucho tiempo, un obstáculo para el desarrollo social. También entonces se estableció el antiguo derecho privado, que más tarde se encontró en desacuerdo con los intereses de una sociedad ya algo extensa, pero que estaba en perfecta armonía con el estado de la sociedad en que nació.Hay otro elemento que entro en la composición de esa familia antigua, la reciproca necesidad que el pobre tiene del rico y el rico del pobre creó a los servidores. Es necesario que el servidor se convierta por cualquier medio en integrante de esa familia. A esto se llega por una especie de iniciación del recién venido al culto domestico.Mas, por lo mismo que el servidor adquiría el culto y el derecho de orar, perdía su libertad. Su amo podía hacerlo salir de la baja servidumbre y tratarlo como hombre libre. Pero el servidor no salía por eso de la familia. Como a ella estaba ligada por el culto, no podía separarse por impiedad. Con el nombre de liberto o el de cliente, seguía reconociendo la autoridad del jefe o patrono y no cesaba de tener relaciones con deber a el.La clientela es un lazo sagrado que la religión ha formado y que nada puede romper, una vez cliente de una familia, ya no es posible desligarse de ella.De todo esto se deduce que la familia de los más remotos tiempos con su rama principal y sus ramas secundaria, con sus servidores y sus clientes, podía formar un grupo de hombres muy numeroso. LIBRO II LA FRATRIA Y LA CURIA CAPITULO I LA TRIBU La religión doméstica prohibía que dos se mezclaran y se identificaran. Pero era posible que varias familias, sin sacrificar nada de su religión particular, se uniesen al menos para la celebración de otro culto que les fuese común. Esto es lo que ocurrió. Cierto número de familias formaron un grupo que la lengua griega llamó fratría y la lengua latina curia. En el momento de unirse, estas familias concibieron una divinidad superior a sus divinidades domésticas, divinidad común a todas y que velaba sobre el grupo entero. No había curia ni fratría sin altar y sin dios protector. La tribu, tenía un tribunal y un derecho de Justicia sobre sus miembros. Por lo que nos queda de las instituciones de la tribu, se ve que en su origen estuvo constituida para ser una sociedad independiente, y como si no hubiese tenido ningún poder social superior. CAPITULO II NUEVAS CREENCIAS RELIGIOSAS
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    La religión delos muertos permaneció siempre inmutable en sus prácticas, mientras que sus dogmas se extinguían poco a poco, la otra, la de la naturaleza física, fue más progresiva y se desarrollo libremente a través de las edades, cada hombre solo adoraba a un número muy restringido de divinidades. La primera aparición de estas creencias pertenece a una época en que os hombres aún vivían en el estado de familia, estos nuevos dioses tuvieron al principio como los demonios, los héroes y los lares, el carácter de divinidades domésticas. Se necesito mucho tiempo antes de que esos dioses salieren del seno de las familias que los habían concebido y los consideraban como su patrimonio. A medida que esta nueva religión iba en progreso, la sociedad debió agrandarse. CAPITULO III LA CIUDAD SE FORMA Varias fratrías se habían unido en una tribu, varias tribus pudieron asociarse entre si, a condición de respetarse el culto de cada cual. El día en que se celebró esta alianza, existió la ciudad. Cuando un jefe salía de una ciudad ya constituida para fundar otra, ordinariamente sólo llevaba un pequeño número de conciudadanos, a los que se incorporaban muchos otros que procedían de diversos lugares y aun podían pertenecer a ciertas razas. Pero este jefe siempre constituía el nuevo Estado a imagen y semejanza del que acababa de dejar. En consecuencia, dividía su pueblo en tribus y fratrías. CAPITULO IV LA URBE Ciudad y Urbe, no eran palabras sinónimos entre los antiguos. La ciudad era la asociación religiosa y política de las familias y de las tribus; la urbe era el lugar de reunión, domicilio y sobre todo, el santuario de esta asociación. Fundábase la urbe de un solo golpe; totalmente terminada en un día. Pero era preciso que antes estuviese constituida la ciudad, que era la obra más difícil y ordinariamente la mas larga. La fundación de una urbe era siempre un acto religioso. CAPITULO V EL CULTO FUNDADOR; LA LEYENDA DE ENEAS Cada ciudad adoraba al que la había fundado. El fundador se recordaba cada año en las ceremonias sagradas. Eneas había fundado a Lavinio, de donde procedían los albanos y los romanos, y que por consecuencia, era considerado como el primer fundador de Roma. Sobre el se estableció un conjunto de tradiciones y recuerdos. Virgilio se apoderó de ese tema y escribió el poema nacional de la ciudad de romana. La llegada de Eneas, o mejor, el traslado de los dioses de Troya a Italia, es el tema de la Eneida. El poeta canta a ese hombre que surca los mares para fundar una ciudad y llevar sus dioses al Lacio. CAPITULO VI LOS DIOSES DE LA CIUDAD Una ciudad era como una pequeña iglesia, con sus dioses, sus dogmas y su culto. Tenían su cuerpo de sacerdotes que no dependía de ninguna autoridad extraña, tenían libros litúrgicos, y cada ciudad tenía su colección de oraciones y de prácticas. Así la religión era completamente local y civil, tomando este ultimo nombre en su antiguo sentido, es decir, especial a cada ciudad. En general, el hombre sólo conocía a los dioses de su ciudad y sólo a ellos honraba y respetaba.
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    CAPITULO VII LARELIGIÓN DE LA CIUDAD LAS COMIDAS PUBLICAS. La principal ceremonia de culto doméstico era una comida, que se denominaba sacrificio. La principal ceremonia del culto de la ciudad también era una comida de esta naturaleza, que había de realizarse en común, por todos los ciudadanos, en honor a las divinidades protectoras. Esto estaba tan vigente tanto en Grecia como en Italia. LAS FIESTAS Y EL CALENDRIO. Todo lo que era sagrado daba lugar a una fiesta, existía la fiesta del recinto de la ciudad, amburbalia; la de los límites del territorio ambarvalia. Lo que caracterizaba estas fiestas religiosas era la prohibición de trabajar, y la prohibición de hacer el mal, la obligación de estar alegres, el canto y los juegos públicos. El calendario estaba regulado por las leyes de la religión. Que únicamente los sacerdotes conocían. Cada ciudad contaba sus años de una forma diferente. CAPITULO VIII LOS RITUALES Y LOS ANALES A veces , el ritual estaba escrito en tabletas de madera; a veces, en tela,, Roma tenía sus libros de pontífices, sus libros de augures, su libro de ceremonias, y su colección de Indigitamenta. La historia de la ciudad decía al ciudadano todo lo que debía creer y todo lo que debía adorar. Por eso la historia era escrita por los sacerdotes. Roma tenía los anales de los pontífices. Al lado de los anales había también documentos escritos y auténticos, una tradición oral que se perpetuaba en el pueblo de cada ciudad. CAPITULO IX GOBIERNO DE LA CIUDAD. EL REY El sacerdote del hogar público ostentaba el nombre del rey. En ocasiones le daban otros títulos, este es principalmente el jefe del culto: el conserva el hogar, hace el sacrificio y pronuncia la oración, preside las comidas religiosas. La tradición siempre los representa como sacerdotes, a estos reyes-sacerdotes se les entronizaba con un ceremonial religioso. CAPITULO X EL MAGISTRADO El magistrado remplazó al rey, fue como él, un sacerdote al mismo tiempo que un jefe político. No había ningún magistrado que no tuviese que realizar algún acto sagrado. Los tribunos de la plebe eran los únicos que no tenían que realizar ningún sacrificio. Las magistraturas romanas, que cierto sentido fueron miembros sucesivamente desgajados del consu8lado, reunieron como éste atribuciones sacerdotales y atribuciones políticas. CAPITULO XI LA LEY
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    Entre los griegosy los romanos, como entre los indos, la ley fue al principio una parte de la religión. En Roma era una verdad reconocida que no se podía ser buen pontífice si se desconocía el derecho. A la ley antigua no se le discute, se impone; es una obra de autoridad: los hombres la obedecen porque tienen fe en ella. El derecho sólo era un aspecto de la religión. Sin religión común, no había ley común. DE LA OMNIPOTENCIA DEL ESTADO; LOS ANTIGUOS NO CONOCIERON LA LIBERTAD INDIVIDUAL. La ciudad se había fundado sobre una religión y se había constituido como una iglesia. De ahí su fuerza, su omnipotencia y el imperio absoluto que ejercía sobre sus miembros. El ciudadano estaba sometido en todas las cosas y sin ninguna reserva a la ciudad: le pertenecía todo entero. Nada había en el hombre que fuese independiente. Su cuerpo pertenecía al estaba y estaba consagrado a la defensa del mismo. En roma, el servicio militar estaba obligado hasta los cuarenta y seis años; En Atenas y Esparta, toda la vida. LIBRO IV LAS REVOLUCIONES CAPITULO I PATRICIOS Y CLIENTES La ciudad antigua, como cualquier sociedad humana, presentaba rangos, diferencias y desigualdades. La historia de Roma esta llena de lucha entre los patricios y el pueblo, lucha que se encuentra en todas las ciudades sabinas, latinas y etruscas. La autoridad del padre marca el principio de la desigualdad. En la familia después de varias generaciones se forman ramas segundonas, y se encuentran, en un estado de inferioridad con respecto a la rama primogénita. El cliente esta por debajo de las ramas segundonas. La distinción entre estas dos clases es manifiesta en lo que concierne a los intereses materiales. La distinción es todavía más manifiesta en la religión. Solo el descendiente de un pater puede practicar las ceremonias del culto de la familia. CAPITULO II LOS PLEBEYOS Es necesario indicar ahora otro elemento de población que estaba por debajo de los mismos clientes, y que, intimó en su origen, adquirió insensiblemente la fuerza suficiente para romper la antigua organización social, esta clase se hizo en roma más numerosa que en cualquier otra ciudad, recibía allí el nombre de la plebe, no formaba parte de lo que se llamaba el pueblo romano. Estos no tienen culto, el matrimonio sagrado no existía para ellos, no hay familia, ni autoridad paterna, no tienen derecho de propiedad, no tienen derechos políticos, etc. CAPITULO III PRIMERA REVOLUCIÓN
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    El poder enel estado se reunía en manos del rey, los jefes de las familias, los paters, y por encima de ellos, los jefes de las fratrías y de las tribus, formaron al lado del rey una aristocracia fortísima. El rey no era el único rey; cada pater lo era en su gens. Los reyes querían ser poderosos , y los padres no querían que lo fueran, La lucha se entabló pues, en todas las ciudades entre la aristocracia y los reyes. En todas partes fue idéntico el resultado de la lucha: la realeza quedo vencida. Pero no se debe olvidar que esta realeza primitiva era sagrada. Por lo que se conservó, pero despojada de su poder, ya no fue más que un sacerdocio. CAPITULO IV LA ARISTOCRACIA GOBIERNA LAS CIUDADES La misma revolución, bajo formas ligeramente variadas, se realizo en Atenas, en Esparta, en Roma, en todas partes fue obra de la aristocracia; en todas tuvo por efecto suprimir la realeza política, dejando subsistir la realeza religiosa. El gobierno de la ciudad perteneció a la aristocracia. La aristocracia estaba fundada en el nacimiento y , al mismo tiempo, en la religión. Tenía su principio en la constitución religiosa de las familias. CAPITULO V SEGUNDA REVOLUCIÓN;CAMBIOS EN LA CONSTITUCIÓN DE LA FAMILIA; DESAPARECE EL DERECHO DE PRIMOGENITURA; SE DESMIEMBRA LA "GENS" La revolución que derribó a la raleza, más que cambiar la constitución de la sociedad, modificó la forma exterior del gobierno. Esa revolución, fue obra de la aristocracia, que deseaba su conservación. La aristocracia hizo una revolución política sólo para evitar una revolución social y doméstica. La regla de indivisión que dio fuerza a la familia antigua fue abandonad paulatinamente. El derecho de primogenitura, condición de su unidad, desapareció. Considerable revolución que empezó a transformar a la sociedad. Esta desmembración de la gens tuvo grandes consecuencias. La antigua familia sacerdotal, que había formado un grupo compacto, fuertemente constituido, poderoso, quedo por siempre relajada. Esta revolución preparó e hizo más fáciles otros cambios. CAPITULO VI LOS CLIENTES SE EMANCIPAN He aquí otra revolución cuya fecha no puede indicarse , pero que con toda seguridad ha modificado la constitución de la familia y de la sociedad misma. Los servidores o clientes aspiran a emanciparse. En los orígenes de roma hubo clientes. Hay alguien que se parece más al antiguo cliente: el liberto., no de otra manera que en los primeros tiempos de roma, hacia el final de la república, cuando alguno salía de la servidumbre, no se convierte inmediatamente en hombre libre y ciudadano. Queda sometido al amo. Antes se le denominaba cliente ahora liberto, solo el nombre ha cambiado. El liberto queda incorporado a la familia, depende de su patrono, el cual tiene el derecho de justicia sobre su liberto. CAPITULO VII TERCERA REVOLUCIÓN; LA PLEBE INGRESA A LA CIUDAD ATENAS:
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    Los eupatridas, despuésde derribar a la realeza, gobernaron en Atenas durante cuatro siglos. La historia permanece muda acerca de esta larga dominación: solo una cosa se sabe, y es que fue odiosa a las clases inferiores, y que el pueblo se esforzó por librarse de ese régimen, Sólon hizo una reforma que consumo Clístenes, en la cual remplazaba las 4 antiguas tribus por otras 10 (nuevas), el molde de la antigua sociedad estaba roto y se formaba un nuevo cuerpo social. CAPITULO VIII CAMBIOS EN EL DERECHO PRIVADO; EL CÓDIGO DE LAS XII TABLAS; EL CÓDIGO DE SOLÓN No pertenece a la naturaleza del derecho ser absoluto e inmutable; se modifica y se transforma como toda obra humana. Cada sociedad tiene su derecho, que se forma y se desenvuelve con ella, que cambia como ella, y que, en fin, sigue siempre el movimiento de sus instituciones, de sus costumbres y de sus creencias. LIBRO V DESAPARECE EL RÉGIMEN MUNICIPAL CAPITULO I NUEVAS CREENCIAS; LA FILOSOFÍA CAMBIA LAS REGLAS DE LA POLÍTICA La Ruina del régimen político, que Grecia e Italia habían creado, puede referirse a dos causas principales. Unas pertenece al orden de los hechos morales e intelectuales; la otra, al orden de los hechos materiales; la primera es la transformación de las creencias; la segunda es la conquista romana. La religión primitiva, se alteró con el tiempo y envejeció. Se comenzó a tener la idea de la naturaleza inmaterial; la noción del alma humana se precisó, y casi al mismo tiempo en el espíritu la de una inteligencia divina. Enseñaban a los griegos que para gobernar, era necesario persuadir a los hombres y actuar sobre voluntades libres. Despierta así la reflexión, el hombre dudo de la justicia de sus antiguas leyes sociales, y aparecieron otros principios, fue entonces cuando empezó a comprenderse que existen otros deberes que los deberes que hacía el estado, y otras virtudes que la v irtudes cívicas. CAPITULO II LA CONQUISTA ROMANA En la obra de la conquista romana pueden distinguirse dos periodos. Uno pertenece al tiempo en que el viejo espíritu municipal aún tenía mucha fuerza; entonces fue cuando Roma hubo de superar los mayores obstáculos. El otro pertenece al tiempo en que el espíritu municipal andaba muy decaído: la conquista se realizo entonces fácil y rápidamente. Las instituciones de la ciudad antigua se debilitaron y agotaron en una serie de revoluciones. La dominación romana tuvo por primer resultado acabar de destruirlas y extinguir lo que de ellas quedaba. Al destruir Roma en todas partes el régimen de la ciudad, no lo sustituía con nada. A los pueblos que despojaba de sus instituciones no les daba en cambio las suyas propias. Ni siquiera pensaba en crear instituciones nuevas que fueran para su uso. Está pues averiguado que los pueblos, a medida que ingresaban en el imperio de Roma , perdían su religión municipal, su gobierno, su derecho privado. Puede creerse, sin dificultad, que Roma atenuaba en la práctica lo que la sumisión tenía de destructora.
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    Tal fue elefecto de la conquista romana sobre los pueblos que sucesivamente cayeron en su poder. De la ciudad todo pereció: primero, la religión, luego, el gobierno y, en fin el derecho privado. Todas las instituciones municipales, quebrantadas ya desde hacía mucho tiempo, fueron desarraigadas y aniquiladas. LOS PUEBLOS ENTRAN SUCESIVAMENTE EN LA CIUDAD ROMANA Esta lenta introducción de los pueblos en el Estado es el último acto de la larga historia de la transformación social de los antiguos. CAPITULO III EL CRISTIANISMO CAMBIA LAS FORMAS DE GOBIERNO La victoria del cristianismo marca el fin de la sociedad antigua. Con la nueva religión termina esta transformación social, que hemos visto comenzar seis o siete siglos antes de ella. Pero como ya hemos visto, la sociedad se modificó poco a poco. En gobierno y en el derecho se realizaron cambios al mismo tiempo que en las creencias. Ya en los cinco siglos que precedieron al cristianismo, no era tan íntima la alianza entre la religión de un lado, el derecho y la política de otro. Llegó un día en que el sentimiento religioso recobró vida y vigor, y la creencia, bajo la forma cristiana, reconquisto el imperio de las almas. No solo se reavivó con el cristianismo el sentimiento religioso; también adquirió expresión más alta y menos material. La religión ya no ordeno el odio entre los pueblos, ni impuso al ciudadano el deber de detestar al extranjero; al contrario, estaba en su esencia enseñarle que tenía deberes de justicia y hasta de benevolencia para con el extranjero y para con el enemigo. Jesucristo rompe la alianza que el paganismo y el imperio querían reanudar, proclama que la religión ya no es el estado, y que obedecer al Cesar no es lo mismo que obedecer a dios. El estoicismo ya había señalado esta separación. El cristianismo hizo lo que solo era el esfuerzo energético de una secta valerosa, la regla universal, e inquebrantable de las siguientes generaciones; de lo que sólo era consuelo de algunos, Hizo el patrimonio común de la humanidad. Los sentimientos y las costumbres se transforman entonces los mismo que la política. Se debilitó la idea que e hombre se había forjado sobre los deberes de ciudadano. El deber por excelencia ya no consistió en ofrecer su tiempo, su fuerza y su vida al estado. La política y la guerra ya no fueron el todo del hombre; el patriotismo ya no fue las síntesis de todas las virtudes, pues el alma no tenía patria. El hombre sintió que existían otros deberes que el de vivir y morir por la ciudad. El cristianismo distinguió las virtudes privadas de las virtudes públicas. Rebajando a éstas, realzó a aquellas; coloco a dios, a la familia, a la persona humana por encima de la patria; al prójimo sobre el ciudadano. Publicado 14th March 2012 por Jefferson Andres Cruz Derecho Romano
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    0 Añadir uncomentario 7. MAR 14 Leyes Y Codigo de Hammurabi Ius: Derecho romano. ROMA:  Costumbre Ley:  Poetelia papiria: Acabo la esclavitud. Dispuso la prohibición del encadenamiento, la venta y el derecho de dar muerte a los nexi.  Aquilia de damno: Daño al bien ajeno.  Cincia: Donaciones.  Plaetoria: Validez de los negocios jurídicos de los menores  Furia: Prohibición a los testadores  Falcidia: Propuso las reglas de la sucesión.  Silia y lex calpurnio: Acciones de las fundaciones.  Iulia y papia papea: Habla sobre el matrimonio, hijos y sucesiones  Atilia de tuture dando: Derecho tutelar. COLOMBIA:  Constitución Política Colombiana. Ley:  Mandar, permitir, prohibir o castigar  Decretos nacionales.  Resoluciones nacionales.  Circulares nacionales.  Ordenanzas departamentales.  Decretos departamentales.  Resoluciones departamentales.  Acuerdos municipales.  Decretos municipales.  Resoluciones municipales.  Costumbre.  Jurisprudencia.
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     Doctrina. CODIGODE HAMMURABI: El Código de Hammurabi, creado en el año 1760 a. C. (según la cronología media), es uno de los conjuntos de leyes más antiguos que se han encontrado y uno de los ejemplares mejor conservados de este tipo de documento creados en la antigua Mesopotamia y en breves términos se basa en la aplicación de la ley del Talión a casos concretos. Entre otras recopilaciones de leyes se encuentran el Códice de Ur-Nammu, rey de Ur (ca. 2050 a. C.), el Códice de Eshnunna (ca. 1930 a. C.) y el Códice de Lipit- Ishtar de Isín (ca. 1870 a. C.). Ellos también crearon leyes como la 205 que se trataba de que si el esclavo de un hombre golpea en la mejilla al hijo de un hombre, que le corten una oreja. A menudo se lo señala como el primer ejemplo del concepto jurídico de que algunas leyes son tan fundamentales que ni un rey tiene la capacidad de cambiarlas. Las leyes, escritas en piedra, eran inmutables. Este concepto pervive en la mayoría de los sistemas jurídicos modernos. Estas leyes, al igual que sucede con casi todos los códigos en la Antigüedad, son consideradas de origen divino, como representa la imagen tallada en lo alto de la estela, donde el dios Shamash, el dios de la Justicia, entrega las leyes al rey Hammurabi. De hecho, anteriormente la administración de justicia recaía en los sacerdotes, que a partir de Hammurabi pierden este poder. Por otra parte, conseguía unificar criterios, evitando la excesiva subjetividad de cada juez. Escrito en acadio, su prólogo y el epílogo están redactados en un lenguaje más cuidado y con la finalidad de glorificar al dios babilonio Marduk y, a través de él, a su rey. El rey ordenó que se pusieran copias de este Código en las plazas de cada ciudad para que todo el pueblo conociera la ley y sus castigos, para lo cual el cuerpo de la ley se expresa en lenguaje claro, del pueblo. Comienza con la partícula si (o proposición condicional), describe la conducta delictiva y luego indica el castigo correspondiente. Una de sus leyes establece la Ley del Talión ("ojo por ojo"). Redactado en primera persona, relata como los dioses eligen a Hammurabi para que ilumine al país para asegurar el bienestar de las gentes. Proclama a Marduk como dios supremo, alejando al panteón sumerio. ASPECTO: El Código de Hammurabi está grabado en una estela de diorita de 2,25 metros de altura. En la zona superior está representado Hammurabi en bajorrelieve, de pie, delante del dios del Sol de Mesopotamia, Shamash, el principal de la ciudad sumeria de Larsa. Debajo aparecen, inscritos en caracteres cuneiformes acadios, las leyes que regían la vida cotidiana.
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    CONTENIDO: Las leyesdel Código de Hammurabi (numeradas del 1 al 282, aunque faltan los números 13, 66– 99 y 110–111) están escritas en babilonio antiguo y fijan diversas reglas de la vida cotidiana. Norman particularmente:  La jerarquización de la sociedad: existen tres grupos, los hombres libres o "awilum", los "mushkenum" (quienes se especula podrían ser siervos o subalternos) y los esclavos o "wardum".  Los precios: los honorarios de los médicos varían según se atienda a un hombre libre o a un esclavo.  Los salarios: varían según la naturaleza de los trabajos realizados.  La responsabilidad profesional: un arquitecto que haya construido una casa que se desplome sobre sus ocupantes y les haya causado la muerte es condenado a la pena de muerte.  El funcionamiento judicial: la justicia la imparten los tribunales y se puede apelar al rey; los fallos se deben plasmar por escrito.  Las penas: aparece inscrita una escala de penas según los delitos y crímenes cometidos. La base de esta escala es la Ley del Talión. Se tratan también el robo, la actividad agrícola (o pecuaria), el daño a la propiedad, los derechos de la mujer, los derechos en el matrimonio, los derechos de los menores, los derechos de los esclavos, homicidio, muerte y lesiones. El castigo varía según el tipo de delincuente y de víctima. Las leyes no admiten excusas ni explicaciones en caso de errores o faltas; el Código se ponía a la vista de todos, de modo que nadie pudiera alegar ignorancia de la ley como pretexto. Cabe recordar, sin embargo, que eran pocos (escribas en su mayoría) los que sabían leer y escribir en aquella época. Publicado 14th March 2012 por Jefferson Andres Cruz Derecho Romano 0 Añadir un comentario 8. MAR 14 Curatela, Tutela y Resumen del libro de Alexander Oparin CURATELA:
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    La curatela esun sistema de protección y guarda de las siguientes personas: 0. Los emancipados cuyos padres fallecieren o quedaren impedidos para el ejercicio de la asistencia prevenida en la ley. 1. Los que obtuvieren el beneficio de la mayoría de edad. 2. Los declarados pródigos. 3. Las personas a quienes la sentencia de incapacitación coloquen bajo esta forma de protección en atención a su grado de discernimiento. La curatela no tendrá otro objeto que la intervención del curador en los actos que los menores o pródigos no puedan realizar por sí solos. Los actos jurídicos realizados sin la intervención del curador, cuando ésta sea necesaria, serán anulables. TUTELA: La tutela es una institución jurídica que tiene por objeto la guarda de la persona y sus bienes, o solamente de los bienes o de la persona, de quien, no estando bajo la patria potestad, es incapaz de gobernarse por sí mismo por ser menor de edad o estar declarado como incapacitado. Según la legislación de cada país, la tutela puede ir o no acompañada de las siguientes figuras: 4. Consejo de Familia, integrado por ascendientes directos del menor que ejercen las funciones de tutelaje o de defensores del menor. En otros países estas funciones las realiza el defensor judicial o el juez. 5. El defensor judicial que, con independencia de a quién se encomiende la tutela, vigila el cumplimiento de las obligaciones del tutor en beneficio del tutelado. 6. Tutela compartida por dos o más tutores. Ésta se permite en algunas legislaciones y se aconseja que uno de ellos gestione la tutoría de la persona y otro la del patrimonio. Libro de Alexander Oparin: EL ORIGEN DE LA VIDA: CAPITULO I LA LUCHA DEL MATERIALISMO CONTRA EL IDEALISMO Y LA RELIGION EN TORNO AL APASIONANTE Y DISCUTIDO PROBLEMA DEL ORIGEN DE LA VIDA ¿Qué es la vida? ¿Cuál es su origen? ¿Cómo han surgido los seres vivos que nos rodean? La respuesta a estas preguntas entraña uno de los problemas más grandes y difíciles de explicar que
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    tienen planteado lasCiencias Naturales. De ahí que, consciente o inconscientemente, todos los hombres, no importa cuál sea e nivel de su desarrollo, se plantean estas mismas preguntas y; mal o bien, de una u otra forma, les dan una respuesta. He aquí, pues, que sin responder a estas preguntas no puede haber ninguna concepción del mundo, ni aun la más primitiva. El problema que plantea el conocimiento del origen de la vida, viene desde tiempos inmemoriales, preocupando al pensamiento humano. No existe sistema filosófico ni pensador de merecido renombre que no haya dado a este problema la mayor atención. En las diferentes épocas y distintos niveles del desarrollo cultural, al problema del origen de la vida se aplicaban soluciones diversas, pero siempre se ha originado en torno a él una encarnizada lucha ideológica entre los dos campos filosóficos irreconciliables: el materialismo y el idealismo. De ahí que, al observar la naturaleza que nos rodea, tratamos de dividirla en mundo de los seres vivos y mundo inanimado, o lo que es lo mismo, inorgánico. Sabido es que el mundo de los seres vivos está representado por una enorme variedad de especies animales y vegetales. Pero, no obstante ya pesar de esa variedad, todos los seres vivos, a partir del hombre hasta e más insignificante microbio, tienen algo de común, algo que los hace afines pero que, a la vez, distingue hasta a la bacteria más elemental de los objetos del mundo inorgánico. Ese algo es lo que llamamos vida, en el sentido más simple y elemental de esta palabra. Pero, ¿qué es la vida? ¿Es de naturaleza material, como todo el resto del mundo, o su esencia se halla en un principio espiritual sin acceso al conocimiento con base en la experiencia? Si la vida es de naturaleza material, estudiando las leyes que la rigen podemos y debemos hacer lo posible por modificar o transformar conscientemente y en el sentido anhelado a los seres vivos. Ahora bien, si todo lo que sabemos vivo ha sido creado por un principio espiritual, cuya esencia no nos es dable conocer, deberemos limitarnos a contemplar pasivamente la naturaleza viva, incapaz ante fenómenos que se estiman no accesibles a nuestros conocimientos, a los cuales se atribuye un origen sobrenatural. Sabido es que los idealistas siempre han considerado y continúan considerando la vida como revelación de un principio espiritual supremo, inmaterial, al que denominan alma, espíritu universal, fuerza vital, razón divina, etc. Racionalmente considerada desde este punto de vista, la materia en si es algo exánime, inerte; es decir, inanimado. Por lo tanto no sirve más que de materia para la formación de los seres vivos, pero éstos no pueden nacer ni existir más que cuando el alma introduce vida en ese material y le da a la estructura, forma y armonía. Este concepto idealista de la vida constituye el fundamento básico de cuantas religiones hay en el mundo. A pesar de su gran diversidad todas ellas concuerdan en afirmar que un ser supremo (Dios) dio un alma viva a la carne inanimada y perecedera, y que esa partícula eterna del ser divino es precisamente lo vivo, lo que mueve y mantiene a los seres vivos. Cuando el alma se desprende, entonces no queda más que la envoltura material vacía, un cadáver que se pudre y descompone. La vida, pues, es una manifestación del ser divino, y por eso el hombre no puede llegar a conocer la esencia de la vida, ni, mucho menos, aprender a regalarla. Tal es la conclusión funda mental de todas las religiones respecto de la naturaleza de la vida, y no se concibe ni se sabe de ninguna doctrina religiosa que no llegue a esa conclusión. Sin embargo, el problema de la esencia de la vida siempre ha sido abordado de manera totalmente diferente por el materialismo, según el cual la vida, como todo lo demás en el mundo, es de naturaleza material y no necesita para ser perfectamente explicado, el reconocimiento de ningún principio espiritual supramaterial. La vida no es más que la estructuración de una forma especial de existencia de la materia, que lo mismo se origina que se destruye siempre de acuerdo con determinadas leyes. La práctica, la
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    experiencia objetiva yla observación de la naturaleza viva señalan el camino seguro que nos lleva al conocimiento de la vida. Toda la historia de la ciencia de la vida -la biología- nos muestra de diversas maneras lo fecundo que es el camino materialista en la investigación analítica de la naturaleza viva sobre la base del estudio objetivo, de la experiencia y de la práctica social histórica; de qué forma tan completa nos abre ese camino correspondiente a la esencia de la vida y cómo nos permite dominar la naturaleza viva, modificar la conscientemente en el sentido anhelado y transformarla en beneficio de los hombres que construyen el comunismo. La historia de la biología nos brinda una cadena ininterrumpida de éxitos de la ciencia, que demuestran a plenitud la base cognoscitiva de la vida, y una sucesión ininterrumpida de fracasos del idealismo. Sin embargo, durante mucho tiempo ha habido un problema al que no había sido posible darle una so lución materialista, constituyendo por esa razón, un buen asidero para las lucubraciones idealistas de todo género. Ese problema era el origen de la vida. A diario nos damos cuenta de cómo los seres vivos nacen de otros seres semejantes. El ser humano proviene de otro ser humano; la ternera, nace de una vaca; el polluelo sale del huevo puesto por una gallina; los peces proceden de las huevas puestas por otros peces semejantes; las plantas brotan de semillas que han madurado en plantas análogas. Empero, no siempre ha debido ser así. Nuestro planeta, la Tierra, tiene un origen, y, por lo tanto, tiene que haber se formado en cierto período. ¿Cómo aparecieron en ella los primeros ancestros de todos los animales y de todas las plantas? De acuerdo con las ideas religiosas, no cabe duda de que todos los seres vivos habrían sido creados originalmente por Dios. Esta acción creadora del ser divino habría hecho aparecer en la Tierra, de golpe y en forma acabada, los primeros ascendientes de todos los animales y de todas las plantas que existen actualmente en nuestro planeta. Un hecho creador especial habría originado el nacimiento del primer hombre, del que descenderían seguidamente todos los seres humanos de la tierra. Así, según la Biblia, el libro sagrado de los judíos y de los cristianos, Dios habría fabricado el mundo en seis días, con la particularidad de que al tercer día dio forma a las plantas, al quinto creó los peces y las aves, y al sexto las fieras y, finalmente, los seres humanos, en primer lugar al hombre y después a la mujer. El primer hombre, o sea Adán, habría sido creado por Dios, de un material inanimado, es decir, de barro; después lo habría dotado de un alma convirtiéndolo así en un ser vivo. Pero el estudio de a historia de la religión demuestra palmariamente que estos cuentos ingenuos acerca del origen repentino de los animales y de las plantas, que, de suerte, aparecen hechos y derechos, cual seres organizados, se apoyan en la ignorancia y en una suposición simplista de la observación somera y superficial de la naturaleza que nos rodea. Esta fue la razón fundamental de que por espacio de muchos siglos se creyese que la tierra era plana y se mantenía inmóvil, que el Sol giraba alrededor de ella apareciendo por el Oriente y ocultándose tras el mar o las montañas, por el Occidente. Esa misma observación superficial y simplista hacia creer muchas veces a los hombres que diferentes seres vivos, como por ejemplo, los insectos, los gusanos y también los peces, las aves y los ratones, no sólo podían nacer de otros animales semejantes, sino que también brotar directamente, generarse y nacer de un modo espontáneo a partir del lodo, del estiércol, de la tierra y de otros materiales inanimados, inertes. Siempre que el hombre tropezaba con la generación masiva y repentina de seres vivos consideraba el caso como una prueba irrefutable de la generación espontánea de la vida.
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    Y aún ahora,existen ciertas gentes incultas que están convencidas de que los gusanos se generan en el estiércol y en la carne podrida, y que diversos parásitos caseros nacen espontáneamente como consecuencia de los desperdicios, las basuras y toda clase de suciedades e inmundicias. Su observación superficial no advierte que los desperdicios y las basuras sólo son el lugar, el nido donde los parásitos colocan sus huevos, que más tarde dan origen al nacimiento de nuevas generaciones de seres vivos. En efecto, muy antiguas teorías de [ India, Babilonia y Egipto, nos advierten de esa generación espontánea de gusanos, moscas y escarabajos que surgen del estiércol y de la basura; de piojos que se generan en el sudor humano; de ranas, serpientes, ratones y cocodrilos engendrados por el lodo del río Nilo, de luciérnagas que se consumen. Todas estas fantasías relativas a la generación espontánea correspondían en dichas teorías con las leyendas, mitos vulgares y tradiciones religiosas. Todas las apariciones repentinas de seres vivos, como caídos del cielo, eran interpretadas exclusivamente como manifestaciones parciales de la voluntad creadora de los dioses o de los demonios. En la antigua Grecia, muchos filósofos materia listas refutaban ya esa definición religiosa del origen de los seres vivos. Sin embargo, el transcurso de la historia facilitó que en los siglos siguientes se des envolviera y llegase a preponderar una especulación teórica enemiga del materialismo: la concepción idea lista de Platón, filósofo de la antigua Grecia. De acuerdo con las ideas de Platón tanto la materia vegetal como la animal, por sí solas, carecen de vida y sólo pueden vivificarse cuando el alma inmortal, la “psique”, penetra en ellas. Esta idea de Platón representó un gran papel contra Victorio y, por tanto, negativo en el desenvolvimiento posterior del problema que estamos examinando. Diríase que, hasta cierto punto, la teoría de Platón se reflejó también en la doctrina de otro filósofo de la antigua Grecia, Aristóteles, más tarde convertida en fundamento básico de la cultura medieval y que predominó ene1 pensamiento de los pueblos por espacio de casi dos mil años. En sus obras, Aristóteles no se circunscribió a de tallar numerosos casos de seres vivos que, según su creencia, aparecían espontáneamente, sino que, además, dotó a este fenómeno de una cierta base teórica. Aristóteles consideraba que los seres vivos, al igual que todos los demás objetos concretos, se formaban mediante la conjugación de determinado principio pasivo: la materia; con un principio activo: la forma. Esta última sería para los seres vivos la “entelequia del cuerpo”, es decir, el alma. Ella era la que daba forma al cuerpo y la que lo movía. En consecuencia, resulta que la materia carece de vida, pero es abarcada por ésta, adquiere forma armónicamente y se organiza con ayuda de la fuerza anímica, que infiltra vida a la materia y la mantiene viva. Las ideas aristotélicas tuvieron gran influencia sobre toda la historia posterior del problema del origen de la vida. Todas las escuelas filosóficas ulteriores, lo mismo las griegas que las romanas, participaron plenamente de la idea de Aristóteles respecto de la gene ración espontánea de los seres vivos, Ala vez, con el transcurso del tiempo, la base teórica de la generación espontánea y repentina fue tomando un carácter cada vez más idealista y hasta místico. Este último carácter lo adquirió, muy particular mente, a principios de nuestra era, especialmente entre los neoplatónicos. Plotino, jefe de esta escuela filosófica, muy divulgada en aquella época, afirmaba que los seres vivos habían surgido en el pasado y surgían todavía cuando la materia era animada por el espíritu vivificador. Se supone, pues, que fue Plotino el primero que formuló la idea de la “fuerza vital”, la cual pervive aún hoy día en las doctrinas reaccionarias de los vitalistas contemporáneos.
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    Para describir endetalle e origen de la vida, el cristianismo de la antigüedad se basaba en la Biblia, la cual a su vez había copiado de las leyendas religiosas de Egipto y Babilonia. Los interpretes de la teología de fines del siglo IV y principios del y, o sea los llama dos padres de la iglesia, mezclaron estas leyendas con las doctrinas de los neoplatónicos, fincando sobre esta base su propia elaboración mística del origen de la vida, totalmente mantenida hasta nuestros días por todas las doctrinas cristianas. Basilio de Cesárea, obispo de mediados del siglo IV de nuestra era, en sus prédicas respecto de que el mundo había sido formado en seis cijas, decía que, por voluntad divina, la Tierra había concebido de su propio seno las distintas hierbas, raíces y árboles, así como también las langostas, los insectos, las ranas y las serpientes, los ratones, las aves y las anguilas. “Esta voluntad divina —dice Basilio continúa manifestándose hoy día con fuerza indeclinable. El “beato” Agustín, que fuera contemporáneo de Basilio y una de las autoridades más conspicuas e influyentes de la Iglesia católica, intentó justificar en sus obras, desde el punto de vista de la concepción cristiana del mundo, el surgimiento de la generación espontánea de los seres vivos. Agustín aseveraba que la generación espontánea de los seres vivos era una manifestación de la voluntad divina, un acto mediante el cual “el espíritu vivificador”, las “invisibles simientes” infiltraban vida propia a la materia inanimada. Así fue como Agustín fundamentó la plena concordancia de la teoría de la generación espontánea con los principios dog máticos de la Iglesia cristiana. La Edad Media agregó muy poco a esta teoría anticientífica. En el medioevo, las ideas filosóficas, no importa cuál fuese su carácter, sólo podían sostener se si iban envueltas en una capa teológica, si se cobijaban con e manto de tal o cual doctrina de la Iglesia. Los problemas de las Ciencias Naturales fueron postergados a segundo plano. Para opinar acerca de la naturaleza circundante, no se practicaba la observación ni la experiencia, sino que se recurría a la Biblia y a las escrituras teológicas. Únicamente noticias muy escasas acerca de problemas de las matemáticas, de la astronomía y de la medicina arribaban a Europa procedentes del Oriente. Del mismo modo, y a través de traducciones frecuentemente muy tergiversadas, llegaron a los pueblos europeos las obras de Aristóteles. Al principio su doctrina se estimó peligrosa, pero luego, cuando la Iglesia se dio cuenta de que podía utilizarla con gran provecho para muchos de sus fines, embarneció a Aristóteles elevándolo a la categoría de “precursor de Cristo en los problemas de las Ciencias Naturales”. Y según la acertada expresión de Lenin, “la escolástica y e clericalismo no tomaron de Aristóteles lo vivo, sino lo muerto...” Por lo que respecta en particular al problema del origen de la vida, se había expandido muy ampliamente la teoría de la generación espontánea de los organismos, cuya esencia consistía, ajuicio de los teólogos cristianos, en la vivificación de la materia inanimada por el “eterno espíritu divino”. En calidad (le ejemplo, podríamos citar a Tomás de Aquino, por ser éste uno de los teólogos más afamados de la Edad Media, cuyas doctrinas continúan siendo hoy día, para la Iglesia católica, la única filosofía verdadera. En sus obras, Tomás de Aquino manifiesta que los seres vivos aparecen al ser animada la materia inerte. Así se originan de modo muy particular, al pudrirse ci lodo marino y la tierra abonada con estiércol, las ranas, las serpientes y los peces. Incluso los gusanos que en el infierno martirizan a los pecadores, surgen allí según Tomás de Aquino, como consecuencia natural de la putrefacción de los pecados. Tomás de Aquino fue siempre un gran defensor y un constante propagandista de la demonología militante. Para él, el diablo existe en la realidad y es, además, jefe de todo un tropel de demonios. Por eso aseguraba que la aparición de parásitos malignos para el hombre, no sólo puede surgir obedeciendo a la voluntad divina,
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    sino también porlas argucias del diablo y de las fuerzas del mal a él sometidas. La expresión práctica de estas concepciones proviene de los numerosos procesos incoados en la Edad Media, contra las “brujas”, a las que se acusaba de lanzar contra los campos ratones y otros animales dañinos que destruían las cosechas. La Iglesia cristiana occidental adoptó de la doctrina reaccionaria de Tomas de Aquino, hasta convertirla en severo dogma, la teoría de la generación espontánea y repentina de los organismos. Según la cual los seres vivos se originarían de la materia inerte, al ser animada ésta por un principio espiritual. Este era también el punto de vista sostenido por las que fue obispo de Rostov y vivió en tiempos de Pedro 1, también sostenía en sus obras el principio de la generación jerarquías teológicas de la Iglesia oriental. Así, Demetrio, espontánea, de manera por demás bastante curiosa para nuestras ideas actuales. Según él, durante el diluvio universal, Noé no había acogido en su arca ratones, sapos, escorpiones, cucarachas ni mosquitos, es decir, ninguno de esos animales que `nacen del cieno y de la podredumbre... y que se engendran en el rocío”, T odos estos seres vivos murieron con el diluvio y `después del diluvio renacen engendrados de esas mismas substancias.” La religión cristiana al igual que todas las demás religiones del mundo, continúa sosteniendo hoy día que los seres vivos han surgido y surgen de pronto y enteramente constituidos por generación espontánea, a consecuencia de un hecho creador del ser di vino y sin ninguna relación con el desarrollo o evolución de la materia. Sin embargo, al ahondar en e estudio de la naturaleza viva, los hombres de ciencia han llegado a demostrar que esa generación espontánea y repentina de seres vivos no surge en ninguna parte del mundo que nos rodea. Esto quedó establecido y de mostrado a mediados del siglo XVII para los organismos con un cierto grado de desarrollo, especialmente para los gusanos, los insectos, los reptiles y los animales anfibios. Investigaciones posteriores patentizaron este aserto, también por lo que respecta a seres vivos de formación más simple; de suerte que incluso los microorganismos más sencillos, que aun no siendo perceptibles a simple vista, nos rodean por todas partes, poblando la tierra, el agua y e aire. Vemos, pues, que el “hecho” de la generación espontánea de seres vivos, que teólogos de diferentes religiones querían explicar corno un hecho en que el espíritu vivificador infiltraba vida a la materia inerte y que implicaba la base de todas las teorías religiosas del origen de la vida, vino a ser un “hecho” inexistente, ilusorio, basado en observaciones falsas y en la ignorancia de sus interpretadores. En el siglo XIX se aplicó otro golpe demoledor a las ideas religiosas, respecto del origen de la vida. C. Darwiny, posteriormente, otros muchos hombres de ciencia, entre los cuales están los investigadores rusos K. Timiriázev, los hermanos A. y Y. Kovalevski, 1. Mécnikiv y otros, demostraron que, a diferencia de lo que afirman las Sagradas Escrituras, nuestro planeta no había estado poblado siempre por los animales y las plantas que nos rodean en la actualidad. Por el contrario, las plantas y los animales superiores, comprendido e hombre, no surgieron de pronto, a] mismo tiempo que la Tierra, sino en épocas posteriores de nuestro planeta y a consecuencia del desarrollo progresivo de otros seres vivos más simples. Estos, a su vez, tuvieron su origen en otros organismos todavía más simples y que vivieron en épocas anteriores. Y así, sucesivamente, hasta llegar a los seres vivos más sencillos. Estudiando los organismos fósiles de los animales y de las plantas que poblaron la Tierra hace muchos millones de años, podemos llegar a convencernos, en forma tangible, de que en aquellas lejanas épocas la población viviente de la Tierra era diferente a la actual, y de que cuanto más
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    avanzamos en lainmensa profundidad de los siglos comprobamos que esa población es cada vez más simple y menos variada. Descendiendo gradualmente, de peldaño en peldaño, y estudiando la vida en formas cada vez más antiguas, llegamos a concluir cómo fueron los seres vivos más simples, muy semejantes a los microorganismos de nuestros días, y que en pasados tiempos eran los únicos que poblaban la Tierra. Pero, a la vez, también surge inevitablemente la cuestión del punto de origen de las manifestaciones más simples y más primitivas de la naturaleza viva, las cuales constituy en e punto de arranque de todos los seres vivos que pueblan la Tierra. Las Ciencias Naturales, u] mismo tiempo que rechazan la posibilidad de que lo vivo se engendrase al margen de las condiciones concretas del desarrollo del mundo material, debían explicar el paso de la materia inanimada a la vida, es decir, explicar, por tanto, la transmutación de la materia y el origen de la vida. En los notables trabajos de F. Engels —Anti-Dühring y Dialéctica de ¿a naturaleza—, en sus geniales generalizaciones de los avances de las Ciencias Naturales, se presenta el único planteamiento correcto y científico acerca del problema del origen de la vida. Engels indicó también la ruta que habían de llevar en lo sucesivo las investigaciones en este terreno, camino por el que transita y avanza con lodo éxito la biología soviética. Engels refutó por anticientífico e criterio de que lo vivo puede originarse al margen de las condiciones en que se desarrolla la naturaleza e hizo patente el lazo de unidad existente entre la naturaleza viva y la naturaleza inanimada. Basándose en fehacientes pruebas científicas, Engels consideraba la vida como una consecuencia del desarrollo, como una transmutación cualitativa de la materia, condicionada en el período anterior a la aparición de la vida por una cadena de cambios graduales sucedidos en la naturaleza y condicionados por el desarrollo histórico. La meritoria importancia de la teoría darwiniana, consistió en haber aportado una explicación cien tífica, una explicación materialista al surgimiento de los animales y plantas trascendentes mediante el conocimiento progresivo del mundo vivo yen haber se servido del método histórico para resolver los problemas biológicos. Sin embargo, en el problema mismo del origen de la vida, muchos naturalistas continúan sosteniendo, aun después de Darwin, el anticuado método metafísico de atacar este problema. El mendelismo-organismo, muy usual en los medios científicos de América y de Europa occidental, mantiene la tesis de que los poseedores de la herencia, al igual que de todas las demás particularidades substanciales de la vida, son los genes, partículas de una sustancia especial acumulada en los cromosomas del núcleo celular, Estas partículas habrían aparecido repentinamente en la Tierra, en alguna época, conservando práctica e invariablemente su estructura definitiva de la vida, a lo largo de todo el desenvolvimiento de ésta. Vemos, por consiguiente, que desde el punto de vista mantenido por los mendelistas-morganistas, el problema del origen de la vida se constriñe a saber cómo pudo surgir repentinamente esta partícula de sustancia especial, poseedora de todas las propiedades de la vida. La mayoría de los autores extranjeros que se preocupan de esta cuestión (por ejemplo, Deviliers en Francia y Alexander en Norteamérica), lo hacen de un modo por demás simplista. Según ellos, la molécula del gene aparece en forma puramente casual, gracias a una “operante” y feliz conjunción de átomos de carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y fósforo, los cuales se conjugan “solos”, para constituir una molécula excepcionalmente compleja de esta sustancia especial que contiene desde el primer momento todas las propiedades de la vida. Ahora bien, esa “circunstancia feliz” es tan excepcional e insólita que únicamente podría haber sucedido una vez en toda la existencia de la Tierra. A partir de ese instante, sólo se produce una
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    incesante multiplicación delgene, de esa sustancia especial que ha aparecido una sola vez y que es eterna e in mutable. Está claro, pues, que esa “explicación” no explica en esencia absolutamente nada. Lo que diferencia a lodos los seres vivos sin excepción alguna, es que su organización interna está extraordinariamente adaptada; y podríamos decir que perfectamente adapta da a las necesidades de determinadas funciones vitales: la alimentación, la respiración, el crecimiento y la reproducción en las condiciones de existencia dadas. ¿Cómo ha podido suceder mediante un hecho puramente casual, esa adaptación interna, tan de terminativa para todas las formas vivas, incluso para las más elementales? Los que sostienen ese punto de vista, rechazan en forma anticientífica el orden regular del proceso que infiltra origen a la vida, pues consideran que esta realización, el más importante acontecimiento de la vida de nuestro planeta, es puramente casual y, por lo tanto, no pueden darnos ninguna respuesta a la pregunta formulada, cayendo inevitablemente en las creencias más idealistas y místicas que aseveran la existencia de una voluntad creadora primaria de origen divino y de un programa determinado para la creación de la vida. Así en el libro de Schroedinger ¿Qué es la vida des de el punto de vista físico?, publicado no hace mucho; en el libro del biólogo norteamericano Alexander: La vida, su naturaleza y su origen, y en otros autores extranjeros, se afirma muy clara y terminantemente que la vida sólo pudo surgir a consecuencia de la voluntad creadora de Dios. En cuanto al mendelismo organismo, éste se esfuerza por desarmar en plano ideológico a los biólogos que luchan contra el idealismo, esforzándose por demostrar que el problema del origen de la vida —el más importante de los problemas ideológicos— no puede ser resuelto manteniendo una posición materialista. Sin embargo, esa aserción es absolutamente falsa, y puede rebatirse fácilmente abordando el asunto que nos ocupa y sosteniendo el punto de vista de lo que constituye la única filosofía acertada y científica; es decir, el materialismo dialéctico. E] materialismo dialéctico enseña que la vida es de naturaleza material. Más, sin embargo, la vida no es, en realidad, una propiedad inseparable de toda la materia en general. Por el contrario, la vida sólo es inherente a los seres vivos, pues sabido es que carecen de ella todos los objetos y materiales riel mundo inorgánico. La vida es una manifestación especial del movimiento de la materia. Pero esta manifestación o forma especial no ha existido eternamente ni está desunida, de a materia inorgánica por un abismo insalvable, sino que, por el contrario, surgió de esa misma materia en el curso del desarrollo del mundo, como una nueva cualidad. El materialismo dialéctico nos enseña que la materia nunca está en reposo, sino que se halla en constante movimiento, se desarrolla y en su expansión se eleva a planos cada vez más altos, tomando formas de movimiento cada vez más complejas y más perfectas. Al elevarse de un plano inferior a otro superior, la materia va adquiriendo nuevas cualidades que antes no tenía, lo cual quiere decir que la vida es, por tanto, una nueva cualidad, que aflora como una etapa determinada, como determinado escalón del desarrollo histórico de la materia. Por lo expuesto se descubre claramente que el camino principal que nos lleva con seguridad y acierto a la solución del problema del origen de la vida es, sin duda alguna, el estudio del desarrollo histórico de la materia, es decir, de ese desarrollo que en otros tiempos condujo a la aparición de una nueva cualidad: a la aparición de la vida. Ahora bien, el surgimiento de la vida no tuvo efecto de golpe, como trataban de demostrar los sostenedores de la generación espontánea y repentina. Por lo contrario, hasta los seres vivos más simples poseen una estructura tan compleja que, de ninguna manera pudieron haber surgido de
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    golpe; pero sipudieron y debieron formarse mediante mutaciones continuadas y sumamente prolongadas de las substancias que los integran. Estas mutaciones, estos cambios, se produjeron hace mucho tiempo cuando la Tierra aún se estaba formando y en los períodos primarios de su existencia. De aquí, precisamente, que para resolver acertadamente el problema del origen de la vida haya que dedicarse ahincadamente al estudio de esas transformaciones, a la historia de la formación y del desarrollo de nuestro planeta. En las obras de y. Lenin, encontramos una idea muy profunda respecto del origen evolutivo de la vida. “Las Ciencias Naturales —decía Lenin— afirman positivamente que la Tierra existió en un esta do tal que ni el hombre ni ningún otro ser viviente habitaban ni podían habitarla. La materia orgánica es un fenómeno posterior, fruto de un desarrollo muy prolongado” A principios de siglo, al analizar en su obra ¿Anarquismo o socialismo?, fundamentos de la teoría materialista, V Stalin expresó muy concretamente que el origen de la vida había seguido un proceso evolutivo. “Nosotros sabemos, por ejemplo —decía Stalin—, que en un tiempo la Tierra era una masa ígnea incandescente después se fue enfriando poco a poco, más tarde surgieron los vegetales y los animales, al desarrollo del mundo animal siguió la aparición de una determinada variedad de simios y luego, a todo ello, sucedió la aparición del hombre”. “Así se ha producido, en líneas generales, e desarrollo de la naturaleza.” Merece mencionar el hecho de que el camino evolutivo fue señalado por y Stalin en una época en que aún no había sido publicada la Dialéctica de la naturaleza, de Engels, y cuando en e problema del origen de la vida preponderaba entre los naturalistas (incluso entre los avanzados) el principio mecanicista. Es únicamente en la segunda década del siglo XX cuando la aplicación del principio evolutivo al estudio del problema que nos ocupa empieza a alcanzar gran desarrollo en las Ciencias Naturales. Acerca de esto podemos señalar, de manera muy particular, la opinión de nuestro célebre compatriota K. Tirniriázev, pues en su artículo de los anales científicos de 1912, refiriéndose al asunto del origen de la vida dice: Nos vemos obligados a admitir que la materia viva ha seguido e mismo camino que los demás procesos materiales, es decir, el camino de la evolución”. “La hipótesis de la evolución, que ahora se expande no sólo a la biología sino también a las demás ciencias de la naturaleza, —a la astronomía, la geología, la química y la física—, nos convence de que esta evo lución también se produjo probablemente al realizar- se e paso del mundo inorgánico al orgánico.” Entre los trabajos publicados en la Unión Soviética, es digno de destacarse especialmente el libro del académico Y. Komarov: Origen de las plantas. Komarov analiza y refuta la teoría de la eternidad de la vida y la suposición de que los seres vivos vinieron a la tierra procedentes de los espacios interplanetarios, y añade: “La Única teoría científica es la teoría bioquímica del origen de la vida, el profundo convencimiento de que su aparición no fue sino una de las etapas sucesivas de la evolución general de la materia, de esa complicación cada vez mayor de la serie de compuestos carbonadas del nitrógeno.” Actualmente, el principio básico del desarrollo evolutivo de la materia es admitido ya por muchos naturalistas, no sólo en la Unión Soviética, sino también en otros países. Pero la mayoría de los investigadores de los países capitalistas solamente admiten este principio como aplicable al período de la evolución de la materia que antecede a la aparición de los seres vivos. Pero cuando se refiere a esta etapa, la más importante de la historia del desarrollo de la materia, es tos investigadores resbalan inevitablemente hacia las viejas posiciones mecanicistas, se acogen o invocan la “feliz casualidad” o buscan la explicación en incognoscibles o inescrutables fuerzas físicas.
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    En el problemadel origen de la vida, las modernas Ciencias Naturales tienen trazada la tarea de presentar un cuadro acertado de la evolución sucesiva de la materia que ha culminado en la aparición de los primitivos seres vivos, de estudiar, con base en los datos proporcionados por la ciencia, las diferentes etapas del desarrollo histórico de la materia y descubrir las leyes naturales que han ido apareciendo sucesivamente ene proceso de la evolución y que han producido el devenir de la vida. CAPITULO II ORIGEN PRIMITIVO DE LAS SUBSTANCIAS ORGÁNICAS MÁS SIMPLES: LOS HIDROCARBUROS Y SUS DERIVADOS En lo fundamental, todos los animales, las plantas y los microbios están constituidos por las denominadas substancias orgánicas. La vida sin ellas es inexplicable. Por lo tanto, la primera etapa del origen de la vida tuvo que ser la formación de esas substancias, el surgimiento del material básico que después habría de servir para la formación de todos los seres vivos. Lo primero que diferencia a las substancias orgánicas de todas las demás substancias de la naturaleza inorgánica, es que en su contenido se encuentra el carbono como elemento fundamental. Esto puede verificarse fácilmente calentando hasta una alta temperatura diversos materiales de origen animal o vegetal. Todos ellos pueden arder cuando se les calienta donde hay presencia de aire y se carbonizan cuando al calentarlos se impide la penetración del aire, mientras que los materiales de la naturaleza inorgánica —las piedras, el cristal, los metales, etc.— , jamás llegan a carbonizarse, por más que los calentemos. En las substancias orgánicas, el carbono se halla combinado con diversos elementos: con el hidrógeno y el oxígeno (estos dos elementos forman el agua), con e nitrógeno (éste está presente en el aire en gran des cantidades), con el azufre, el fósforo, etc. Las diferentes substancias orgánicas no son sino diversas combinaciones de esos elementos, pero en todas ellas se encuentra siempre el carbono como elemento básico. Las substancias orgánicas más elementales y simples son los hidrocarburos o composiciones de carbono e hidrógeno. El petróleo natural y otros varios productos obtenidos de él, como la gasolina, el keroseno, etc., son mezclas de diferentes hidrocarburos. Partiendo de todas estas substancias, los químicos consiguen obtener fácilmente, por síntesis, numerosos combinados orgánicos, a veces muy complicados y en muchas ocasiones idénticos a los que podemos tomar directamente los seres vivos, como son los azúcares, grasas, los aceites esenciales, etc. ¿Cómo han llegado a formarse primeramente en nuestro planeta las substancias orgánicas? Cuando acometí por vez primera el estudio del problema del origen de la vida —de ello hace exactamente 30 años—, el origen primario de las substancias orgánicas me pareció un problema bastante enigmático y hasta inaprensible al entendimiento y al estudio. Esta opinión era producto de la observación directa de la naturaleza, pues observaba que la inmensa mayoría de las substancias orgánicas inherentes al mundo de los seres vivos se producen actualmente en la Tierra por efecto de la función activa y vital de los organismos. Las plantas verdes atraen y absorben del aire el carbono inorgánico en calidad de anhídrido carbónico, y sirviéndose de la energía de la luz forman, a partir de él, las substancias orgánicas que necesitan. Los animales, los hongos, así como las bacterias y todos los demás organismos que no poseen color verde, se proveen de las substancias orgánicas necesarias nutriéndose de animales o vegetales vivos o descomponiéndolos una vez muertos. Así vemos cómo todo el mundo actual de los seres vivos se sostiene gracias a los dos hechos análogos de fotosíntesis y quimiosíntesis que acabamos de explicar. Más aún; incluso las substancias orgánicas que se hallan en las entrañas de la envoltura terrestre, como son la turba, los
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    yacimientos de hullay de petróleo, etc., todas ellas han surgido, en lo funda mental, por efecto de la actividad de numerosos organismos en tiempos lejanos vivieron en nuestro planeta y que más tarde quedaron sepultados en la macicez de la corteza terrestre. Por todo esto, muchos hombres de ciencia de fines del siglo pasado y de principios de éste, aseguraban que las substancias orgánicas no pueden producirse en la Tierra, en contextos naturales, más que mediante un proceso biogenética, es decir, solamente con la intervención de los organismos. Esta opinión, que prevalecía en la ciencia hace 30 años, obstaculizó considerablemente la solución del problema del origen de la vida. Parecía que había formado un círculo vicioso del que era imposible evadirse. Para abordar el origen de la vida era necesario entender cómo se constituían las substancias orgánicas; pero se daba el caso de que éstas únicamente podían ser sintetizadas por organismos vivos. Ahora bien, a esta síntesis sólo es dable llegar si nuestras observaciones no traspasan los límites de nuestro planeta. Si rebasamos esos límites veremos que en diversos cuerpos celestes de nuestro mundo estelar se están crean do substancias orgánicas biogenética mente, o sea, en un estado ambiental que excluye toda posibilidad de que allí haya seres orgánicos. El espectroscopio nos permite estudiar la fórmula o composición química de las atmósferas estelares, ya veces casi con la misma exactitud que si tuviéramos muestras de ellas en nuestro laboratorio. El carbono se manifiesta ya en la atmósfera de las estrellas tipo O, que son las más calientes, y se diferencian de los demás astros por su extraordinario brillo. Incluso en su superficie dichas estrellas con tienen una temperatura que fluctúa entre los 20,000 y los 28,000 grados. Se comprende, pues, que en esas situaciones no puede prevalecer todavía ninguna combinación química. La materia está aquí en forma relativamente simple, como átomos libres disgregados, sueltos como pequeñísimas partículas que forman la atmósfera incandescente de estas estrellas. La atmósfera de las estrellas tipo B, que destellan una luz brillante blanco-azulada y cuya corteza tiene una temperatura de 15,000 a 20,000 grados, también incluye vapores incandescentes de carbono. Pero este elemento tampoco alcanza a formar aquí cuerpos químicos compuestos, sino que existe en forma atómica, es decir, como minúsculas partículas su tas de materia que se mueven muy rápidamente. Únicamente la visión espectral de las estrellas blancas tipo A, en cuya superficie impera una temperatura de... 12,000°, nos deja ver por vez primera unas franjas tenues, que indican la existencia de hidrocarburos —las primeras combinaciones químicas— en la atmósfera de esas estrellas. Aquí, por vez primera, los átomos de dos elementos (el carbono y el hidrógeno) se han combinado y el resultado ha sido un cuerpo más complejo, una molécula química. En las visiones espectrales de las estrellas más frías, las franjas inherentes a los hidrocarburos se manifiestan más limpias a medida que baja la temperatura y adquieren su máxima claridad en las estrellas rojas, en cuya superficie la temperatura es de 4,000°. Nuestro Sol abarca una situación intermedia en ese sistema estelar. Pertenece a las estrellas ama ]las de tipo G. Se ha concluido que la temperatura de la atmósfera solar es de 5,800 a 6,300°. Pero en las capas superiores desciende a 5,0000, y en las más profundas al alcance aun de nuestras investigaciones suele elevarse hasta los 7,0000. Los análisis es; ectroscópicos han probado que parte del carbono permanece aquí combinado con el hidrógeno (CH metino). Al mi no tiempo, en la atmósfera solar se puede encontrarla combinación del carbono con el nitrógeno (CI-j-2ianógeno). Además, en la atmósfera solar se ha ene entrado por primera vez el llamado dicarbono (C t es una mezcla o combinación de dos átomos de carbono entre sí.
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    Vemos, pues, queen el curso de la evolución del Sol, el carbono, elemento que nos interesa en este momento, ya ha pasad de una forma de existencia a otra. En la atmósfera de las estrellas más calientes, el carbono se manifiesta en forma de átomos libres y disgregados. El Sol, ya lo vemos, en parte, haciendo combinaciones químicas, formando moléculas de hidrocarburo de cianógeno y de dicarbono. Para solucionar el problema que estamos examinando, promete un gran interés el estudio de la atmósfera de los grandes planetas de nuestro sistema solar. Las investigaciones han descubierto que la atmósfera de .Júpiter está formada en gran parte por amoniaco y metano. Esto da motivos para suponer que también existen otros hidrocarburos. Ahora bien, debido a la baja temperatura que hay en la superficie de Júpiter (135° bajo cero), la masa básica de es tos hidrocarburos permanece en estado líquido o sólido. Las mismas combinaciones se manifiestan en la atmósfera de todos los grandes planetas. Es de excepcional importancia el estudio de los meteoritos, esas “piedras celestes” que de tanto en tanto descienden sobre la tierra procedentes de los espacios interplanetarios. Estos son los únicos cuerpos extraterrestres que se pueden someter directamente al análisis químico y a un estudio mineralógico. Tanto por la índole de los elementos que los componen como por la razón en que se basa su estructura, los meteoritos son iguales a los materiales que hay en las partes más profundas de la corteza de la Tierra yen el núcleo central de nuestro planeta. Se en tiende fácilmente la gran importancia que tiene el estudio de la textura material de los meteoritos para aclarar el problema de las primitivas composiciones que se originaron al formarse la Tierra. Por lo general, se suele situar a los meteoritos en dos grupos principales: meteoritos de hierro (metálicos) y meteoritos de piedra. Los primeros están formados esencialmente por hierro (90%), níquel (8%) y cobalto (0.5%). Los meteoritos de piedra contienen una cantidad bastante menor de hierro (un 25% aproximadamente). En ellos se encuentra en gran cantidad óxido de diversos minerales magnesio, aluminio, calcio, sodio, manganeso y otros. En todos los meteoritos se halla carbono en diferentes proporciones. Se te encuentra sobre todo en forma natural, como carbón, grafito o diamante en bruto. Pero las formas más usuales para los meteoritos son las composiciones de carbono con diferentes metales, los llamados carburos. Es precisamente en los meteoritos donde se ha encontrado por primera vez la cogenita, mineral muy abundante en ellos y que es un carburo compuesto de hierro, níquel y cobalto. Entre las demás composiciones del carbono que se hallan en los meteoritos, deben señalarse los hidrocarburos. En 1857, se logró extraer de un meteorito de roca hallado en Hungría, cerca de Kabí, cierta porción de una substancia orgánica similar a la cera fósil u ozoquerita. El ensayo de esta substancia demostró que era un hidrocarburo de gran peso molecular Cuerpos parecidos, con moléculas forma das por muchos átomos de carbono e hidrógeno, y a veces de oxígeno y azufre, fueron encontrados en otros muchos meteoritos de diferentes clases. En las épocas en que se descubrió por vez primera la existencia de hidrocarburos en los meteoritos, imperaba todavía la falsa idea de que las substancias orgánicas (y, consecuentemente, también los hidrocarburos) únicamente podían formarse en condiciones naturales con la intervención de organismos vivos. De ahí que muchos hombres de ciencia adoptaron entonces la hipótesis de que los hidrocarburos de los meteoritos no se conformaron, originariamente, sino que eran productos de la desintegración de organismos que vivieron en otros tiempos en esos cuerpos celestes.
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    Sin embargo, investigacionesmuy meticulosas realizadas posteriormente, destruyeron esas hipótesis, y hoy día sabemos que `os hidrocarburos de los meteoritos, al igual que los de las atmósferas estelares, aparecieron por vía inorgánica, es decir, sin ninguna conexión con la vida. La resultante de esto, sin ningún lugar a dudas, es que las substancias orgánicas también pueden producirse al margen de los organismos, antes de que se produzca esa forma compleja del movimiento de la materia. Y, en efecto, conocemos substancias orgánicas que se han ido formando en numerosos cuerpos celestes en unas condiciones que no cabe ni hablar de la existencia de cualquier género de vida. Ahora bien, si esto es así para la mayoría de los cuerpos celestes más disímiles, ¿por qué nuestra Tierra ha de ser en este asunto una excepción? ¿No sería más concordante y acertado suponer que el proceso biológico de la formación de substancias orgánicas es sólo diferente al de la época actual de nuestro planeta; que ese proceso se inició solamente después de haberse originado la vida sobre la vía de haberse producido un cambio de substancias muy perfecto, pero que también en la Tierra se sintetizaron las substancias orgánicas por vía abiogénica, mediante la cual se formaron los hidrocarburos y sus deriva dos mucho antes de que se formaran los distintos organismos? Basándose en los datos obtenidos por el estudio del peso específico de la Tierra, la fuerza de la gran vedad y la expansión de las ondas producidas por los terremotos, todos los geoquímicas y geofísicos admiten como demostrado que en el centro de la Tierra existe un núcleo metálico de 3.470 kilómetros de radio, cuyo peso específico es aproximadamente diez. Este núcleo está revestido por diversas capas denominadas geosferas. Directamente adosada al núcleo se halla una grosfera intermedia llamada capa mineral, de 1,700 kilómetros de espesor. Sobre ella está situada la capa rocosa, la litosfera, de 1.200 kilómetros. Y en la superficie de la Tierra, hallamos la hidrosfera, o capa acuosa constituida por los mares y los océanos: y, por último, la capa gaseosa o atmósfera. Todas estas geosferas recubren al núcleo central de la Tierra formando una capa tan gruesa que no es posible llegar directamente a él. Sin embargo, actualmente se ha logrado especificar con bastante exactitud la composición química del núcleo, y se comprobado que coincide plenamente con la composición de los meteoritos de hierro. La proporción mayor corresponde al hierro, con el que se encuentran mezclados otros metales, como el níquel. El cobalto, el cromo, etcétera. El carbono se encuentra principalmente a manera de carburo de hierro. Una muestra de esos minerales de las profundidades de nuestro planeta la encontramos en las masas de hierro natural que aparecen en las rocas de basalto de las islas de la Groenlandia Occidental. Sobre todo en los basaltos de la isla de Disco muy cerca del poblado de Ovifag, se han encontrado gran des cantidades de hierro natural que asoman a la superficie. Por su composición química el “hierro de Ovifag” se semeja tanto a los meteoritos metálicos, que por espacio de cierto tiempo se le tuvo como de origen meteorítico, pero actualmente se ha probado su procedencia terrestre. En él se encuentra una cantidad bastante importante de carbono como par te integrante de la cogenita. Las investigaciones geológicas efectuadas en es tos últimos tiempos han conseguido establecer que esos descubrimientos de cogenita en la superficie de la Tierra no representan nada excepcional, pues se le puede hallar en otros muchos lugares. Eso prueba que la cogenita se formó en grandes cantidades, sobre todo en tiempos remotos de la vida de nuestro planeta. Ahora bien, al ser arrojados por las erupciones o al brotar sobre la superficie de la Tierra en estado líquido, los carburos de hierro y de otros metales debieron comenzar su reacción con el agua o el va por de ésta, tan abundante en la atmósfera primaria de la Tierra. Como ha
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    demostrado el eminentequímico ruso D. Merxdeléiev, el producto de esa reacción es la formación de hidrocarburos. Mendeléiev se preocupó incluso por encontrar en este proceso una explicación al origen del petróleo. Esta teoría fue rechazada por los geólogos, que de mostraron que la base fundamental del petróleo la constituye un producto de la descomposición orgánica, pero la propia reacción que produce la formación de hidrocarburos al combinarse los carburos con el agua, la puede realizar, naturalmente, cualquier químico. En la actualidad, mediante investigaciones geológicas directas, se ha logrado demostrar que, también ahora, en los lugares donde surgen las cogenitas, cierta cantidad de substancias orgánicas se producen por vía inorgánico en la superficie de la Tierra, en condiciones naturales, por reacción producida entre los carburos y el agua. En consecuencia inclusivamente en nuestros días, junto al proceso ampliamente ex tendido de formación de substancias orgánicas por fotosíntesis, es decir, por vía biológica, también se verifican en la Tierra ciertos procesos de formación abiogénica de hidrocarburos por las reacciones entre los carburos y el agua. No cabe duda de que tal surgimiento de substancias orgánicas al margen de la vida, tuvo efecto en el pasado, cuando la reacción entre los carburos y el agua tenía lugar en cantidades mucho mayores que en la actualidad. Por lo tanto, esta reacción pudo ser únicamente ella, una fuente que dio principio a la formación primaria en masa de substancias orgánicas, en una época en que todavía no existía la vida en nuestros planetas, antes de que se manifestaran en él los seres vivientes más sencillos. Las importantes investigaciones de los astrónomos y cosmólogos soviéticos (Y Ambartsumián, G. Shain, V. Fesénkov, O. Shmidt y otros) que nos están descubriendo el proceso de la formación de las estrellas y de los sistemas planetarios, irradian nueva luz acerca del problema de la formación primitiva de las substancias orgánicas en la Tierra. Investigaciones realizadas con instrumentos muy potentes, fabricados e instalados en el observatorio de Alma Ata, permitieron estudiar pormenorizada- mente, la estructura y la evolución de la materia interestelar, de la que antes se sabía muy poco. En nuestro Universo estelar en la Vía Láctea, no toda la materia se encuentra reunida en las estrellas y en los planetas. La ciencia moderna nos ha probado que el espacio interestelar no está vacío, sino que en él hay una substancia que permanece en estado gaseoso y pulverulento. En muchos casos, esta materia gáseo-pulverulenta interestelar se agrupa en formaciones relativamente densas, que forman nubes gigantescas. Esas nubes pueden verse a simple vista como manchas oscuras que se presentan sobre el fondo claro de la Vía Láctea. Ya en la antigüedad habían llamado la atención esas manchas, a las cuales se les dio entonces el nombre de “sacos de carbón”. En estos sitios de la Vía Láctea, las nubes de materia gáseo-pulverulenta fría no nos permiten ver la luz de las estrellas situadas detrás. Al estudiar la combinación de la materia gáseo pulverulenta interestelar se encontró que en ciertos sitios tiene un ordenamiento fibrilar. El académico IT Fesenkov descubrió que en esos filamentos o fibras de materia gáseo-pulverulenta es donde nacen las estrellas, que más tarde pasan por un determinado desarrollo. Al principio las estrellas jóvenes tienen un tamaño gigantesco. Durante el proceso de su desarrollo se hacen más densas y se manifiestan rodeadas de una nube gáseo-pulverulenta, que no es otra cosa que el resto de la materia que las originó. Pero lo que a nosotros nos interesa por ahora no es la formación de las estrellas, sino la de los planetas, y en especial, la del nuestro, la Tierra. Aquí cobra sin gular interés para nosotros la hipótesis formulada no hace mucho por e académico O. Shmidt.
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    Según esta hipótesis,la Tierra y los demás planetas de nuestro sistema solar no se formaron de masas gaseosas separadas del Sol (como se creía hasta ahora), sino a causa de que el Sol, en su movimiento en torno al centro de nuestra Galaxia, se habría encontrado con una enorme nube de materia pulverulenta fría, llevándosela a su órbita. En esta materia se habrían formado paulatinamente varios núcleos o aglomeraciones, alrededor de los cuales se habrían ido condensando las partículas gáseo-pulverulentas hasta constituir planetas. Claro está que aquí aparece un poco confusa la cuestión de cómo pudo el Sol atraer a su órbita la materia pulverulenta al atravesar la nube gáseo-pulverulenta, No obstante, ahora, a la luz de los trabajos realizados acerca de la formación de las estrellas, ya podemos preguntarnos: ¿Es necesaria la hipó tesis del arrastre o atracción? ¿No pudo suceder muy bien que el material que sirvió para que se formaran los planetas de nuestro sistema solar fuera justamente esa materia gáseo-pulverulenta que rodea a las estrellas jóvenes que se hallan en formación, y que la edad de la Tierra fuese muy cercana a la del Sol? ¿Quizá éste, lo mismo que las otras estrellas, estuviera circundado al nacer por una gigantesca nube gáseo-pulverulenta, de donde provino el material que habría de dar origen a la Tierra y a los demás planetas de nuestro sistema solar? Estas teorías de gran sentido lógico y profunda mente asentadas en datos obtenidos por la observación, nos proporcionan valiosísimos elementos de juicio para aclarar el problema del origen primario de los elementos orgánicos existentes al formarse nuestro planeta. El estudio de la composición química de la materia gáseo-pulverulenta, llevado a cabo en estos últimos tiempos, denota la presencia en ella de hidrógeno, metano (y, tal vez, de hidrocarburos más complejos), amoniaco y agua; esta última en forma de pequeñísimos cristales de hielo. De esta manera, en el origen mismo de nuestro planeta coincidieron en su composición a partir de la materia gáseo-pulverulenta, los hidrocarburos más sencillos; el agua y el amoniaco; es decir, todo lo precisamente necesario para formar las substancias orgánicas primitivas. Por tanto, cual quiera que haya sido el proceso que dio origen a la Tierra, al irse formando forzosamente debieron aflorar en su superficie las substancias orgánicas. Según han constatado las investigaciones de muchos químicos, y especialmente los trabajos del académico A. Favor ski y de su escuela, los hidrocarburos tienen la particularidad de hidratarse con suma facilidad, es decir, de incorporar a su molécula una molécula de agua. No hay lugar a dudas de que también los hidrocarburos que se formaron primitivamente en la superficie de la Tierra también se combina ron, en su masa fundamental con el agua. Mediante esto, en la atmósfera primitiva de la Tierra se originaron nuevas substancias por medio de la oxidación de los hidrocarburos por el oxígeno del agua. No cabe duda que de esta manera surgieron diversos alcoholes, aldehídos, cetonas, ácidos y otras substancias orgánicas muy simples, en cuyas moléculas encontramos mezclados esos tres elementos: el carbono, el hidrógeno y el oxígeno. Este último se integra como elemento constituyente de la molécula de agua. Con frecuencia, a estos tres elementos se agrega otro: el nitrógeno, que como amoniaco llegó a ser un elemento constitutivo de la Tierra en formación. De ahí que como resultado de las reacciones de las hidrocarburos y sus derivados oxigenados más simples con el amoniaco, surgieron cuerpos cuyas moléculas contenían diferentes combinaciones de átomos de carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno. De esta manera se formaron las numerosas sales amoniacas, las amidas, las aminas, etcétera. Por esta razón, en él mismo momento en que se formó en la superficie terrestre la hidrosfera, en las aguas del océano primitivo debieron formarse las diversas substancias que se derivaron del carbono y a las que con todo fundamento podemos nombrar como substancias orgánicas primitivas, aun cuando su aparición es muy anterior a la de los primeros seres vivientes.
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    No cabe dudaque eran cuerpos más bien simples, de moléculas más o menos diminutas, pero, a pesar de todo, lograban una forma cualitativamente nueva en relación con la existencia de la materia. De suerte, que las características de estos sencillos cuerpos orgánicos primitivos y su destino posterior en el proceso de la evolución quedaron determinados por nuevas leyes provenientes de su formación elemental y de la distribución de los átomos en sus moléculas.. De este modo la idea, expuesta por mí hace 30 años, relativa a que las substancias orgánicas se habían formado en nuestro planeta antes de la aparición de los organismos se confirma ahora totalmente gracias a las nuevas teorías cosmogónicas de los astrónomos soviéticos. Cuando se formo la Tierra, en su superficie —en su atmósfera húmeda y en las aguas del océano primitivo— también se formaron los hidrocarburos y sus derivados oxigenados y nitrogenados. Y si antes esta etapa del paso de la materia hacia el origen de la vida estaba rodeada de gran misterio, en nuestros días el origen primitivo de las substancias orgánicas más simples no presentan ninguna duda para la gran mayoría de los natura listas. Con esto hemos visto la primera etapa, quizá más larga de la evolución de la materia. Etapa que seña la el traslado de los átomos dispersos de las ardientes atmósferas estelares a las substanc ias orgánicas más simples, disueltas en la primitiva capa acuosa de la Tierra. La siguiente etapa de suma y trascendental importancia en el sendero hacia la aparición de la vida, es la formación de las substancias proteínicas. CAPITULO III ORIGEN DE LAS PROTEÍNAS PRIMITIVAS En los inicios del siglo XIX imperaba la idea errónea de que las complejas substancias orgánicas que integran los animales y las plan tas —los azúcares, las proteínas, las grasas, etc. —sólo podían obtenerse de los seres vivos, y que era de todo punto imposible juntar esas substancias en un laboratorio, quizá porque se pensaba que sólo podían originarse en los organismos vivos con la ayuda de una fuerza especial, a la que se denominaba “fuerza vital”. Pero los innumerables trabajos efectuados en los siglos XIX y XX por los investiga dores dedicados a la química orgánica acabaron con ese prejuicio. De suerte que hoy día, utilizando los hidrocarburos y sus derivados más simples como material básico podemos obtener por vía química substancias tan propias de los organismos, como son los diversos azúcares y grasas, innumerables pigmentos vegetales, como la alizarina y el índigo, substancias que dan a las flores ya los frutos, o aquellas otras de las cuales se deriva su sabor y aroma, los diferentes terpenos, las substancias curtientes, los alcaloides, el caucho, etcétera. Actualmente ya se ha logrado sintetizar incluso cuerpos tan complejos y de tan alta actividad biológica como las vitaminas, los antibióticos y algunas hormonas. Debido a eso sabemos que la “fuerza vital” ha sido totalmente des alojada del campo científico, quedando totalmente aclarado que todas las substancias que pasan a formar parte de los animales y de los vegetales pueden, en principio, ser obtenidas también al margen de lo s organismos vivos, independientemente de la vida. Cierto también que en la tierra no se observa la formación de substancias orgánicas en condiciones naturales más que en los organismos vivos, pero esto sólo está ocurriendo en el actual período de la evolución de la materia en la Tierra. Como queda dicho en el capítulo anterior las substancias orgánicas más simples —los hidrocarb9ros y sus derivados más inmediatos— se forman en los cuerpos celestes que nos rodean sin ninguna relación con la vida;
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    es decir, encondiciones tales, que se excluye por completo la idea de vida en ellos. `Ihmbién en nuestro planeta esas substancias se formaron al principio a consecuencia de las reacciones que se produjeron entre las substancias inorgánicas, mucho antes de la aparición de vida. Los hidrocarburos y sus derivados más simples contienen inmensas posibilidades químicas. Ellos son, justamente, los que forman parte de la materia prima utilizada por los químicos modernos para obtener en sus laboratorios las variadas substancias orgánicas que se hallan en los organismos vivos y las que ya nos referimos más arriba. Cabe hacer notar el hecho de que los químicos usan para sus trabajos de síntesis reacciones diferentes las que observamos en los seres vivos. Para obligar a las substancias orgánicas a reaccionar entre ellas con rapidez y e la forma necesaria, los químicos emplean frecuentemente la acción de ácidos y álcalis fuertes, altas temperaturas, grandes presiones otros muchos recursos análogos. Los químicos disponen de múltiples y variados procedimientos que les permiten realizar las reacciones más disímiles. En los organismos vivos, en condiciones natura les, la síntesis de las diversas substancias orgánicas se hace de un modo totalmente diferente. Aquí no existen substancias de fuerte acción ni altas temperaturas como las del arsenal de los químicos. La re acción del medio es casi siempre neutral, y a pesar de eso en los organismos vivos se da un gran número de cuerpos químicos de naturaleza muy distinta y a veces muy complejos. Esta misma diversidad de substancias producidas por los organismos animales y vegetales era lo que hacia pensar a los investigadores de otros tiempos que en la célula viva se producían numerosísimas reacciones de los tipos más variados. Pero un estudio más profundo nos demuestra que realmente no ocurre así. A pesar de la enorme cantidad de substancias que integran los organismos vivos, no cabe duda que la totalidad de ellas se formaron por me dio de reacciones relativamente simples y muy parecidas. Las transformaciones químicas que sufrieron las substancias orgánicas en la célula viva tienen por base fundamental tres tipos de reacciones: El primero: la condensación o alargamiento de la cadena de átomos de carbono ye' proceso inverso, la ruptura de los enlaces entre dos átomos de carbono. El segundo: la polimerización o combinación de dos moléculas orgánicas por medio de un puente de oxígeno o nitrógeno, y por otra parte, el proceso inverso o hidrólisis. Finalmente, la oxidación y, ligada a ella, la reducción (reacciones de óxido Además, en la célula viva son bastante frecuentes las reacciones, mediante las cuales el ácido fosfórico, el nitrógeno amínico, el metilo y otros grupos químicos se trasladan de una molécula a otra. Todos los procesos químicos que se llevan a cabo en e! organismo vivo, todas las mutaciones de las substancias, que conducen a la formación de cuerpos muy distintos, pueden, en último caso, reducirse a estas reacciones simples o a todas ellas juntas. El estudio del quinismo de la respiración, de la fermentación, de la asimilación, de la síntesis y de la desintegración de las diversas substancias indica que todos estos fenómenos se apoyan en largas cadenas de transformaciones químicas, cuyos diferentes eslabones están representados por las reacciones que acabamos de enumerar. Todo depende, únicamente, del orden en que se vayan sucediendo las reacciones de distinto tipo. Si la primera reacción es, por ejemplo, de condensación, y a ella le sigue un proceso de oxidación y, luego, otra condensac ión, entonces resulta un cuerpo químico, o sea, un producto de la transformación: por el contrario si a la condensación se aúna una polimerización y a ésta una oxidación o una reducción, no cabe duda que se obtendrá otra substancia. Sucede, entonces, que la complejidad y la diversidad de las substancias que se forman en los organismos vivos dependen exclusivamente de la complejidad y diversidad con que se combinan
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    las reacciones simplesde los tipos que hemos expuesto más arriba. Ahora bien, sí observamos acuciosamente estas reacciones, notaremos que muchas de ellas poseen un rasgo característico común, una particularidad común, lo cual se produce con la participación inmediata de los elementos del agua. Estos elementos se combinan con los átomos de carbono de la molécula de la substancia orgánica, o bien se desprenden, separándose de ella. Esta reacción entre los elementos del agua y los cuerpos orgánicos constituye la base fundamental de todo el proceso vital. Gracias a ellas tienen lugar las numerosas transformaciones de las substancias orgánicas que se forman actualmente en condiciones naturales, dentro de los organismos. Aquí, estas reacciones se efectúan con gran rapidez y en un orden de sucesión muy estricto; todo ello gracias a ciertas condiciones especiales, a las que nos referiremos un poco más adelante. Pues bien, aparte de estas condiciones, fuera de los organismos vivos también encontramos esta reacción entre el agua y las substancias orgánicas, aunque su desarrollo sea mucho más lento. Los químicos habían logrado ya, hace tiempo, numerosas síntesis obtenidas por esta reacción al guardar simplemente por más o menos tiempo soluciones acuosas de distintas substancias orgánicas. En es tos casos, las sencillas y diminutas moléculas de los hidrocarburos y de sus derivados, formadas por un pequeño número de átomos, se combinan entre ellas mediante los más variados procedimientos, forman do así moléculas de mayor tamaño y de estructura más compleja. En 1861, nuestro eminente compatriota A. Bútleroy demostró ya que si se diluye formalina (cuya molécula está formada por un átomo de carbono, un átomo de oxígeno y dos átomos de hidrógeno) en agua calcárea y se guarda esta solución en un lugar templado, pasado cierto tiempo se comprueba que la solución adquiere sabor dulce. Después también se demostró que en esas condiciones seis moléculas de formalina se combinan entre ellas para formar una molécula de azúcar de mayor tamaño y de estructura más compleja. El académico A. Baj, padre de la bioquímica soviética, retuvo durante mucho tiempo una mezcla de soluciones acuosas de formalina y de cianuro potásico, verificando posteriormente que de esta mezcla se podía aislar una substancia nitrogenada de gran peso molecular y que daba algunas reacciones distintivas de las proteínas. Se podrían enumerar centenares de ejemplos análogos, pero lo dicho ya es suficiente para tener idea de esa capacidad tan notable de las substancias orgánicas más sencillas para transformarse en cuerpos más complejos y de elevado peso molecular cuan do se guardan simplemente sus soluciones acuosas. Las condiciones existentes en las aguas del océano primitivo en el tiempo que nos ocupa o eran muy diferentes de las condiciones que reproducimos en nuestros laboratorios. Por eso pensamos que en cualquier parte de aquel océano, en cualquier laguna o charco en proceso de desecación, debieron surgir las mismas substancias orgánicas complejas que se produjeron en el matraz de Bútlerov, en la vasija de Baj y en otros experimentos análogos. Demás está decir que en esa solución de substancias orgánicas tan simples, como eran las aguas del océano primitivo, las reacciones no se realizaban en determinada escala, no seguían ningún orden. Por el contrario poseían un carácter desordenado y caótico. Las substancias orgánicas podían sufrir al mismo tiempo diferentes transformaciones químicas, seguir distintos caminos químicos, originan do innumerables y variados productos. Pero desde el primer instante se pone en evidencia determina da tendencia general a la síntesis de substancias cada vez más complejas y de peso molecular más y más elevado. Así se explica que en las aguas tibias del océano primitivo de la Tierra se formaran substancias orgánicas de elevado peso molecular, parecidas a las que ahora encontramos en los animales y vegetales.
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    Si estudiamos laformación de las diversas substancias orgánicas complejas en la capa acuosa de la Tierra, debemos preocuparnos especialmente de la formación de las substancias proteínicas en esas condiciones. Las proteínas desempeñan una función de extraordinaria importancia, un papel realmente decisivo, en la formación de la “substancia viva”. El protoplasma, substrato material de la constitución del cuerpo de los animales, de las plantas y de los microbios, siempre contiene una importante cantidad de proteínas. Engels había señalado ya que “siempre que nos encontramos con la vida, la vemos ligada a algún cuerpo albuminoideo (proteínico), y siempre que nos encontramos con algún cuerpo al buminoideo que no esté en descomposición, hallamos sin excepción fenómenos de vida.” Estas palabras de Engels tuvieron una total confirmación en los trabajos realizados por los investigadores modernos. Y es que se ha demostrado que las proteínas no son, como antes se creía, simples elementos pasivos de la estructura del protoplasma, sino que, por el contrario, participan directa y activamente en el recambio de substancias y en otros fenómenos de la vida. Por lo tanto, el origen de las proteínas significa un importantísimo eslabón del proceso evolutivo seguido por la materia, de ese proceso que ha dado origen a los seres vivos. En los finales del siglo pasado y comienzos de éste, cuando la química de las proteínas aún estaba por desarrollarse, algunos hombres de ciencia creían que las proteínas entrañaban un principio misterioso especial, unas agrupaciones atómicas específicas y que eran las generadoras de la vida. Visto desde ese ángulo, el origen primitivo de las proteínas parecía enigmático y hasta se creía poco probable que tal origen hubiese tenido lugar. Pero si ahora examinamos este problema desde el punto de vista de las ideas actuales referente a la naturaleza química de la molécula proteínica, todo él adquiere un aspecto absolutamente opuesto. Sintetizando esquemáticamente los últimos adelantos obtenidos por la química de las proteínas, debemos señalar ante todo la circunstancia de que en nuestros días conocemos muy bien las distintas partes —los “ladrillos”, pudiéramos decir— que forman la molécula de cualquier proteína. Porque esos “ladrillos” son precisamente los aminoácidos, substancias bien conocidas por los químicos actualmente. En la molécula proteínica, los aminoácidos están ligados entre sí mediante enlaces químicos especiales, formando así una larga cadena. El número de moléculas de aminoácidos que integran esta cadena cambia, según las distintas proteínas, de algunos centenares a varios miles. Es por eso que dicha cadena suele ser muy larga. Tanto, que en la mayoría de los casos, la cadena aparece enrollada, formando un enredado ovillo, cuya estructura sigue, no obstante eso, un determinado orden. Este ovillo es lo que, en realidad, constituye la molécula proteínica. Por consiguiente, tiene vital importancia el hecho de que cada substancia proteínica esté constituida por aminoácidos muy diferentes. De suerte que podemos afirmar que la molécula proteínica está integrada por “ladrillos” de distintas clases. En la actualidad se conocen cerca de treinta aminoácidos distintos que forman parte de la constitución de las proteínas naturales. Se sabe también que algunas proteínas llevan en su molécula todos los aminoácidos conocidos; otras, por el contrario, son menos favorecidas en aminoácidos. Las propiedades químicas y físicas de cualquiera de las proteínas conocidas dependen cardinalmente de los aminoácidos que la componen. No obstante, debemos tener presente que las moléculas de aminoácidos que constituyen la cadena proteínico no están unidas entre sí en cualquier forma, al azar, sino en estricto orden, propio y exclusivo de esa proteína. Por lo tanto, las propiedades físicas y químicas de cualquier proteína; su capacidad de reaccionar químicamente con otras substancias; su solubilidad en el agua, etc., no sólo dependen de la cantidad y de la variedad de los aminoácidos que componen
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    su molécula, sinotambién del orden en que estos aminoácidos están ligados uno tras otro en la cadena proteínica. Dicha estructura hace posible la existencia de una variedad infinita de proteínas. La albúmina del huevo que todos conocemos, no es sino una proteína, y, además —por añadidura— relativamente sencilla. En cambio son mucho más complejas las proteínas de nuestra sangre, de nuestros músculos y del cerebro. En todo ser vivo, en cada uno de sus órganos hay centenares, miles de proteínas distintas, y cada especie animal o vegetal tiene sus proteínas propias, exclusivas de esa especie. Como ejemplo natural, hay que señalar que las proteínas de la sangre humana son algo diferentes a las de la sangre de un caballo, de una vaca o de un conejo. De ahí que por esa extraordinaria variedad de pro teínas se presente la dificultad de lograrlas por vía artificial en nuestros laboratorios. Sin embargo, hoy día ya podemos obtener fácilmente cualquier aminoácido a partir de los hidrocarburos y el amoniaco. Y, naturalmente, tampoco ofrece para nosotros gran des dificultades la unión de estos aminoácidos para formar largas cadenas, parecidas a las que forman la base de las moléculas proteínicas, consiguiendo así substancias realmente parecidas a las proteínas (substancias proteinoides). Empero, esto no basta para reproducir artificialmente cualquiera de las proteínas que ya conocemos, como, por ejemplo, la albúmina de nuestra sangre o la de la semilla del guisante. Para eso es necesario unir en cada cadena centenares de miles de aminoácidos diferentes, y además, en un orden muy especial, justamente en el orden en que se encuentran en esa proteína concreta. Mas si tomamos una cadena compuesta solamente por cincuenta eslabones, con la particularidad de que estos eslabones son de veinte clases distintas, al combinarlos en diversas formas podemos lograr una gran variedad de cadenas. El número de esas cadenas, diferenciadas por la distinta disposición de sus eslabones, puede expresarse por la unidad seguida de cuarenta y ocho ceros, o sea, por una cifra que se puede obtener si multiplicamos un millón por un millón, el resultado otra vez por un millón, y así hasta siete veces. Y si tomásemos esa cantidad de moléculas de proteínas y formásemos con ellas un cordón de un dedo de grueso, podríamos estirarlo alrededor de todo nuestro sistema estelar, de un ex tremo a otro de la Vía Láctea. Pues bien, la cadena de aminoácidos de una molécula proteínica de tamaño mediano, no está formada por cincuenta, sino por varios centenares de eslabones, y no contiene veinte tipos de aminoácidos, sino treinta. De ahí que e número de combinaciones aumenta aquí en muchos cuatrillones de veces. Para obtener artificialmente una proteína natural, hay que escoger de entre esas múltiples combinaciones la que nos dé justamente una disposición de los aminoácidos en la cadena proteínica que coincida exactamente con la de la proteína natural que queremos lograr. Es natural, pues, que si vamos uniendo de cualquier modo los aminoácidos para constituir la cadena proteínica, jamás llegaremos a lograr nuestro propósito. Esto es lo mismo que si re volviendo y agitando un montón de tipos de imprenta en el que hubiese veinticinco letras distintas, esperásemos que en un momento determinado pudieran agruparse para formar una poesía conocida. Solamente podremos reproducir esa poesía si sabemos bien la disposición de las letras y de las palabras que la componen. De la misma manera, sólo conociendo la distribución exacta de los aminoácidos en la cadena proteínica en cuestión podremos estar seguros de la posibilidad de reproducirla artificialmente en nuestro laboratorio. Desgraciadamente, hasta este momento sólo se ha podido determinar el orden de colocación de los aminoácidos en algunas de las substancias proteínicas más simples. Es por eso que aún no se han podido obtener artificialmente las
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    complejas proteínas naturales;pero esto será solamente cosa de tiempo porque, en principio, nadie duda ya de la posibilidad de lograr proteínas por vía artificial. Pero lo que en este caso nos importa, no es admitir en principio la posibilidad de sintetizar las proteínas olas substancias proteinoides. Para nosotros, lo interesante es tener idea muy clara y concreta de cómo han surgido por vía natural estas substancias orgánicas: las más complejas de todas, en las condiciones en que en cierto tiempo surgieron en la superficie de nuestro planeta. Hasta hace poco no se podía dar a esta pregunta una respuesta con base experimental; pero en la primavera de 1953, en un experimento realizado con este fin, de una mezcla de metano, amoniaco, vapor de agua e hidrógeno, se obtuvieron varios aminoácidos en unas condiciones, que reproducían en forma muy parecida a las que existieron en la atmósfera de la Tierra en sus comienzos. Muchas más dificultades presenta la unión de es tos aminoácidos para formar moléculas de substancias proteinoides; dificultades debidas a que, en condiciones naturales, ante la síntesis de estas substancias, se levanta una gran barrera energética. Así es que, para obtener la unión de las moléculas de aminoácidos y formar polipéptidos, se precisa un enorme gasto de energía (unas 3,000 calorías). En las síntesis que se obtienen en los laboratorios, esta dificultad puede evitarse mediante procedimientos especiales; pero con la simple conservación de soluciones acuosas de aminoácidos, esa reacción no se produce, a diferencia de lo que sucede en el caso citado de la formalina y el azúcar. A pesar de estos tropiezos, en los últimos años se han obtenido en este sentido resultados halagado res. Sobre todo, se ha podido demostrar que cuando se seleccionan acertadamente los aminoácidos, la energía necesaria pera realizar la síntesis se puede reducir en forma considerable; de suerte que hay ocasiones en que es posible recuperarla mediante determinadas reacciones concomitantes. Para nosotros son de sumo interés los experimentos realizados recientemente en Leningrado por el profesor S. Brésler. Teniendo presente que el consumo de energía suficiente para lograr la formación de polipéptidos a partir de una solución acuosa de aminoácidos, puede ser compensado por el gasto de la energía liberada mediante la acción de la presión exterior, Brésler efectuó la síntesis bajo presiones de varios miles de atmósferas. Así pues, trabajando en estas condiciones con aminoácidos y otros productos de la desintegración proteínica, pudo sintetizar cuerpos proteinoides de muy considerable peso molecular; en los que diferentes aminoácidos aparecían unidos entre sí, formando polipéptidos. Estos experimentos nos demuestran la gran posibilidad de sintetizar proteínas o substancias proteinoides mediante el concurso de las altas presiones que pueden producirse fácilmente en condiciones naturales en la Tierra, como sucede en las grandes profundidades de los océanos. Por lo tanto la química moderna de las proteínas nos está revelando que en una época remota de la Tierra, en su capa acuosa, pudieron y debieron formarse substancias proteinoides. Desde luego estas proteínas primitivas” no podían ser exactamente iguales a ninguna de las proteínas que existen ahora, pero si se parecían a las proteínas que conocemos. En sus moléculas, los aminoácidos estaban unidos por los mismos enlaces que en las proteínas actuales. Lo distinto aparecía solamente en que la disposición de los aminoácidos en las cadenas proteínicas era diferente, es decir, menos ordenada. Mas esas “proteínas primitivas” ya tenían, tal como las actuales, unas moléculas enormes e innumerables posibilidades químicas. Y fueron justamente esas posibilidades las que
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    determinaron el papelde excepcional importancia efectuado por las proteínas en el proceso ulterior de la materia orgánica. Naturalmente que el átomo de carbono de la atmósfera estelar no era todavía una substancia orgánica, pero su extraordinaria facilidad para combinarse con el hidrógeno, el oxígeno y el nitrógeno llevaba implícita la posibilidad, en determinadas condiciones de existencia, de poder formar substancias orgánicas. Exactamente lo mismo ocurrió con las proteínas primitivas, pues en sus grandes propiedades encerraban posibilidades que habrían de conducir forzosamente, en determinadas condiciones del desarrollo de la materia, a la formación de seres vivos. Así es como en las fases del desarrollo de nuestro planeta, en las aguas de su océano primitivo, debieron constituirse numerosos cuerpos proteinoides y otras substancias orgánicas complejas, seguramente parecidas a las que en la actualidad integran los seres vivos. Pues bien, como es natural, se trataba solamente de materiales de construcción. No eran, valga la frase, sino ladrillos y cemento, materiales con los que se podía construir el edificio, pero éste, como tal, no existía todavía. Las substancias orgánicas se encontraban únicamente, y en forma simple, disueltas en las aguas del océano, con sus moléculas dispersas en ellas sin orden ni concierto. Naturalmente, faltaba aún la estructura, es decir, la organización que distingue a todos los seres vivos. Publicado 14th March 2012 por Jefferson Andres Cruz Derecho Romano 0 Añadir un comentario 9. FEB 8 Corporacion Universitaria Ideas,Derecho Romano y Derecho y su clasificación Reseña Histórica . En 1978, mes de enero, se inició el diseño del Proyecto Educativo Institucional - PEI, su Planeación, Organización y Montaje, por parte de su fundador principal y pionero. En este año se empezó la elaboración del Estudio de Factibilidad, el diseño de las ocho carreras que hoy ofrecemos y la estructuración, definición y reafirmación de la Misión en sus ocho elementos o conceptos.
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    En 1980, seinició el ensayo y comprobación del Proyecto Educativo, además de los trámites básicos para su puesta en marcha definitiva. Fue el año en el que se concluyó el Estudio de Factibilidad y otros documentos fundamentales para la creación de la Universidad. En 1982, se creó el Ente Educativo, mediante Acta de Constitución y se iniciaron los trámites oficiales ante el ICFES. En este año se inauguró su primera sede académica en la ciudad de Santafé de Bogotá, con un sofisticado montaje, el cual incluía lo más avanzado en modernidad, ciencia y tecnología, en cuanto al momento que vivía el país. Se reafirmó la prueba del Proyecto Educativo a través de la continuación de actividades de capacitación y entrenamiento a nivel de Educación No Formal. Se integró además el grupo de líderes quienes constituirían el primer Consejo Superior, con personalidades de primer orden de la vida nacional. En 1984, se le otorgó a la Institución Universitaria su Personería Jurídica, por parte del Ministerio de Educación Nacional. Así quedó oficialmente creada la entidad y se inició su funcionamiento con el primer programa y su carrera bandera, Administración Informática. En 1986, se efectuó el mayor desarrollo, en cuanto a instalaciones, actividades y equipamiento, produciéndose así el avance institucional más representativo en toda la historia de la CORPORACIÓN UNIVERSITARIA DE COLOMBIA IDEAS. En 1988, se graduó la primera promoción a nivel de Tecnólogos, dentro de la primera etapa de educación profesional, con base en la Formación Universitaria por Ciclos que se aplica en una de las ocho carreras que tenemos actualmente, la de Administración Informática, la cual fue la primera en iniciar su funcionamiento y con la que empezó labores nuestra Institución Universitaria.
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    En 1990, segraduó la primera promoción a nivel profesional universitario, precisamente la de los Tecnólogos graduados dos años atrás. Además se logró otra gran expansión y un importante crecimiento. En 1992, con la promulgación de la ley 30 de la Educación Superior, se notificó al ICFES la creación e iniciación de tres carreras fundamentales para el desarrollo del país, las cuales tenían casi nueve años de tramitación en dicho Instituto donde en esa época era muy complejo el poder lograr una aprobación, debido a las políticas imperantes. En este año notificamos las tres siguientes carreras: Ingeniería Telemática, Traducción Simultánea y Ciencias Ecológicas. En este mismo año, se aprobaron los nuevos estatutos, en los que se incluían los ajustes a la ley 30. En 1994, nació la gran subsede o extensión en Medellín-Itaguí. Con ello empezaron las carreras de Derecho, Contaduría Pública y Publicidad y Mercadeo, tres nuevas carreras en las dos principales ciudades del país. En 1996, se gestó otro importante crecimiento, con la realización de múltiples convenios internacionales. Además la aprobación por parte del ICFES para abrir varias carreras en Arauca y Chocó. En 1998, se graduó la primera promoción de la carrera Administración de Empresas, teniendo como base los demás programas similares y complementarios de la Universidad. Otro acontecimiento importante fue la iniciación de contactos y trámites con el fin de abrir una sede de la Institución en la República de Panamá. En el 2000, se gradúa en Medellín-Itaguí, la Primera Promoción en Administración Informática a nivel Profesional y la Tercera Promoción a nivel Tecnológico. En Santafé de Bogotá se gradúa la Primera Promoción de la carrera Traducción Simultánea, la Primera Promoción de Contaduría Pública, la Segunda Promoción de Ingeniería Telemática, la Quinta promoción de Administración de Empresas, la Vigésima Tercera Promoción de Tecnólogos en Administración Informática y la Décima Séptima Promoción de Profesionales en Administración Informática. Además la apertura de nuestra sede en Medellín en el Barrio el Poblado. A mediados de este año, terminó en Bogotá y en Medellín-Itaguí, la Primera Promoción de Derecho y en ambas ciudades, la Primera de Ecólogos, como también la Primera de Publicidad y Mercadeo.
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    En el 2002,se inician trámites para la apertura de nuestra Sede en Cartagena. Se inaugura una nueva sede en Bogotá, destinada a la Biblioteca de la institución y con proyección comunitaria para servicio adicional a todos los vecinos del barrio Chapinero, al cual pertenece la institución universitaria. En el 2004, por convenios con Alcaldías y Gobernaciones se culminaron todos los trámites para extensiónde programas universitarios y consecuentemente abrir las sedes en: Cartagena, Villavicencio y La Estrella Antioquia. Se elaboró el Plan de Desarrollo. Al mismo tiempo se realizaron las respectivas investigaciones para diseñar y presentar los estudios que permiten el logro de los Registros Calificados de todos los programas en las diferentes ciudades del país, donde se cuenta con sedes académicas, incluyendo a Arauca y Quibdó. Misión. SER UNA INSTITUCIÓN UNIVERSITARIA CONSAGRADA A : FORMAR INTEGRALMENTE CON ENFOQUE INTERNACIONAL LIDERES Empresariales - Informáticos - Bilingües. Con mentalidad Ecológica, Capacidad Creativa y Habilidad Comunicadora. Son los nueve elementos y conceptos fundamentales de nuestra Misión. Todo lo anterior, describe nuestras nueve fortalezas, primordialmente, las relacionadas con los tres temas básicos citados dentro de la palabra IDEAS, los cuales se desarrollan a través de las ocho CARRERAS y los cuatro POSTGRADOS, ofrecidos actualmente a la comunidad nacional e internacional, siendo estos tres temas los siguientes: Inglés – Desarrollo Empresarial – Administración de Sistemas Visión.
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    Llegar a ser,al finalizar el año 2006, reconocida IDEAS, como la entidad universitaria de mayor desarrollo, dentro del ámbito de la Educación Superior Colombiana, en cuanto al Proyecto Educativo Institucional, basado en los tres temas fundamentales, a saber: 0. Idioma Inglés y Enfoque Internacional. 1. Desarrollo Empresarial, Creación de Empresas y Liderazgo. 2. Administración de Sistemas, Informática , Telemática y Computación. Y serlo también en los aspectos complementarios :  Mentalidad Ecológica.  Capacidad Creativa.  Habilidad Comunicadora. Derecho Romano. La expresión «Derecho romano» designa el ordenamiento jurídico que rigió a los ciudadanos de Roma y, con posterioridad, de aquellos instalados en distintos sectores de su Imperio, en un espectro histórico cuyo punto de partida se sitúa a la par de la fundación de Roma (c. 753 a. C.) y que se extiende hasta mediados del siglo VI d. C., época en que tiene lugar la labor compiladora del emperador Justiniano I el conocido desde el Renacimiento como Corpus Iuris Civilis. El redescubrimiento de los textos justinianos en época bajomedieval ha permitido a algunos autores hablar también de «Derecho romano postclásico». Si bien la expresión «Derecho romano» hace referencia fundamentalmente al derecho privado, lo cierto es que otros aspectos, tales como el derecho penal, el público, el administrativo, caben dentro de la denominación. Fuentes de derecho desde la fundación de Roma hasta las XII tablas: La primera de estas fuentes la constituyen las costumbres de los antepasados o mores maiorum. Se trata de un derecho consuetudinario, que progresivamente se distingue de las normas morales y religiosas, con las cuales comparte idéntico origen. Fuentes del conocimiento:
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    A) Justinianeas, queconstituyen el Corpus Iuris Civilis. Con este nombre se conoce desde la Edad Media la obra compilatoria llevada a cabo por el emperador Justiniano. En la primera mitad del siglo VI d. C. se adicionan, además, las constituciones imperiales de este emperador posterior a la compilación, las que dan origen a una cuarta parte del Corpus Iuris Civilis, llamada Novellæ.  Las Instituciones, síntesis de preceptos y doctrinas en cuatro libros de reducida extensión. Escrita para el estudio del derecho.  El Digesto, reunión de fragmentos de obras de treinta y cuatro grandes jurisconsultos romanos, formando cincuenta libros. Es la parte más voluminosa del Corpus.  El Código, colección de rescriptos imperiales dictados por varios emperadores.  Las Novelas (de la expresión novellæ leges = nuevas leyes), constituciones promulgadas por Justiniano después de publicar la compilación integrada por las tres partes anteriores. B) Extrajustinianeas. a) Fragmentos de obras de juristas de la época clásica, conservados en general merced a las refundiciones hechas en el periodo posclásico.  Las Instituciones de Gayo; manual elemental de este jurisconsulto de la época de Antonio Pío.  Fragmentos de la obra Sententiæ o Sententiarium libri V ad filium, atribuida a Paulo. Conocimiento que, especialmente para el Derecho Penal, completa un manuscrito parcial de la obra adquirido y publicado por la universidad de Leiden en 1954.  Los Tituli ex corpore Ulpiani, denominación que se suele dar a los fragmentos de una obra jurídica, la identificación de cuyo autor es poco segura. Esta fuente es también conocida como Epitome Ulpiani y como Regulæ Ulpiani.  La parte, muy escasa, de la obra Responsa, de Papiniano; descubierta en un pergamino hallado en Egipto.  Un apéndice de Ars gramática, de Dositheus; consiste en trozos de una obra jurídica clásica, utilizada para ejercicios.  Los Scholia Sinaītica, llamados así por haber sido descubiertos en un convento del monte SINAB. Corresponde a un comentario griego sobre una obra del jurisconsulto Ulpiano. b) Colección que contienen también constituciones imperiales. Derecho Penal: Es el conjunto de normas que determinan los delitos, las penas que el estado impone a los delincuentes y a las medidas de seguridad que el mismo establece para la prevención de la criminalidad.
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     Fragmenta Vaticana,restos de una colección privada de pasajes de juristas clásicos y leyes imperiales, que debió hacerse en los últimos años del siglo IV y primeros del V, y fueron hallados en un palimpsesto de la biblioteca del Vaticano. DERECHO: El Derecho es el orden normativo e institucional de la conducta humana en sociedad inspirado en postulados de justicia, cuya base son las relaciones sociales existentes que determinan su contenido y carácter. En otras palabras, son conductas dirigidas a la observancia de normas que regulan la convivencia social y permiten resolver los conflictos inter subjetivos. Cada individuo de una sociedad posee el derecho de realizar todo lo que quiera siempre y cuando no invada el derecho de otro individuo. La definición final da cuenta del Derecho positivo, pero no su fundamento; por ello juristas, filósofos y teóricos del Derecho han propuesto a lo largo de la historia diversas definiciones alternativas, y distintas teorías jurídicas sin que exista, hasta la fecha,consenso sobre su validez. El estudio del concepto del Derecho lo realiza una de sus ramas, la Filosofía del Derecho. Con todo, la definición propuesta inicialmente resuelve airosamente el problema de "validez" del fundamento del Derecho, al integrar el valor Justicia en su concepto. La validez los conceptos jurídicos y metajurídicos son estudiadas por la teoría del Derecho. Los conceptos de Derecho positivo y el Derecho vigente se pueden reducir a que el primero es el que se aplica y el segundo es el que el órgano legislativo publica para ser obedecido en tanto dure su vigencia, mientras no sea sustituido por medio de la abrogación o derogación. Por lo tanto no todo Derecho vigente es positivo, es decir hay normas jurídicas que tienen poca aplicación práctica; es decir, no es Derecho positivo pero si es Derecho vigente. Desde el punto de vista objetivo, dícese del conjunto de leyes, reglamentos y demás resoluciones, de carácter permanente y obligatorio, creadas por el Estado para la conservación del orden social. Esto es, teniendo en cuenta la validez; es decir que si se ha llevado a cabo el procedimiento adecuado para su creación, independientemente de su eficacia (si es acatada o no) y de su ideal axiológico (si busca concretar un valor como la justicia, paz, orden, etc).
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    Funciones del Derecho Función proviene de la palabra latina "FONS" y en sentido figurado se emplea para significar el principio, fundamento u origen de las cosas materiales o intramateriales, en otras palabras es el lugar donde nace, surge o se origina algo, como si nos remontamos al nacimiento de las fuentes de un Río en el. En este sentido entendemos por fuente del derecho como todo aquello, objeto, actos o hechos que producen, crean u originan el surgimiento, colacimiento del derecho, es decir, de las entrañas o profundidades de la propia sociedad. Ahora bien las fuentes de derecho se clasifican por su estudio en:  Fuente Histórica: Son el conjunto de documentos o textos antiguos entre libros, textos o papiros que encierran el contenido de una ley, ejemplo: Código de Hammurabi  Fuente Real: Conjunto de factores y elementos que determinan el contenido de una ley, ejemplo: Código penal y civil de un estado.  Fuente Formal: Conjunto de actos o hechos que realiza el estado, la sociedad, el individuo para creación de una ley, ejemplo: El poder legislativo federal; esta fuente contiene:  Costumbre.  Doctrina.  Jurisprudencia.  Principios generales de estudio.  Tratados internacionales.  Legislación o Ley. Divisiones del derecho: Derecho Público Derecho Constitucional: Es una rama del Derecho público cuyo campo de estudio incluye el análisis de las leyes fundamentales que definen un Estado. De esta manera, es materia de estudio todo lo relativo a la forma de Estado, forma de gobierno, derechos fundamentales y la regulación de los poderes públicos, como las relaciones entre los poderes públicos y ciudadanos. Derecho Procesal: rama del derecho público que contiene un conjunto de reglas de derecho destinadas a la aplicación de las normas de derecho a casos particulares y concretos, ya sea con el fin de esclarecer una situación jurídica dudosa, con el propósito
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    de que losjurisdiccionales declaren existencia de una determinada obligación y, en caso necesario ordene que se haga efectiva. Derecho Internacional Público: Regula la conducta de los estados los cuales para mejor desarrollo de la comunidad mundial a creado organismos bilaterales, así como tratados y organismos multilaterales. Los distintivo de esta disciplina jurídica es que sus normas y todos los ordenamientos están dirigidos a regular la conducta de los estados, relaciones y administración y conducción de los organismos internacionales, como la: ONU. Derecho Administrativo: Rama del derecho público que tiene por objeto específico la administración publica, a través del cual el estado y sus órganos auxiliares tienen a la satisfacción de los intereses colectivos. Derecho Privado Son las normas que regulan las relaciones jurídicas entre personas legalmente consideradas y encontradas en situación de igualdad, en virtud de que ninguna de ellas actúa de autoridad estatal. Derecho Civil: Primera rama del derecho privado, constituida por un conjunto de normas que se refieren a las relaciones jurídicas de la vida ordinaria del ser humano en su categoría: personas. El derecho civil abarca distintos aspectos de nuestra actividad cotidiana, como las relaciones familiares incluidos el matrimonio y su disolución; la paternidad in patria protestad, la custodia y derechos de los conyugues e hijos, registro civil, propiedad, el usufructo, sucesiones y testamentos; documento fundamental donde se consigna la principal característica jurídicamente obtenida es el "acta de nacimiento". Derecho Mercantil: Es una rama del derecho privado que regula los actos del comercio, a los comerciantes, a las cosas mercantiles, organización y explotación de la empresa comercial. Por comercio entendemos una actividad de carácter lucrativo, es decir que se hace con la intención de obtener un beneficio económico mediante el intercambio directo o indirecto de bienes, servicios entre productores y consumidores; el derecho mercantil se define precisamente a los participantes de los actos del comercio con la finalidad de atribuir derecho y deslindar responsabilidades. Derecho Internacional Privado: Se compone de reglas tramitales a los individuos en sus relaciones internacionales. También se ha definido como el derecho cuya función es reglamentar las relaciones privadas de los individuos en el ámbito nacional. Consideremos 3 los aspectos que abarca el estudio del derecho internacional privado: Conflicto de leyes entre 2 o más países, el conflicto de la jurisdicción y la nacionalidad. Derecho Social Conjunto de normas jurídicas que establece y se desarrollan diferentes principios y diferentes procedimientos a favor de la sociedad integrado por individuos socialmente débiles, para lograr su convivencia en otras clases sociales, dentro de un orden jurídico.
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    Derecho Del trabajoo Derecho Laboral: Es el conjunto de principios que pretende realizar la justicia social dentro del equilibrio de las relaciones laborales de carácter sindical e individual. Se dice que el derecho del trabajo abarca las siguientes disciplinas: Derecho Individual del Trabajo. Prevención Social. Derecho Sindical. Administración Laboral. Derecho Procesal del Trabajo. Derecho Colectivo del Trabajo. Juntas regulan las relaciones entre patrones y sus trabajadores representados por un sindicato y a través de un contrato colectivo del trabajo. Gracias a las luchas de los obreros, actualmente México cuenta con una legislación laboral cuya finalidad principal es mejorar las condiciones de los trabajadores. Derecho Agrario: Rama del derecho social que constituye el orden jurídico que regula los problemas de la tenencia de las tierra, haci como diversas formas de propiedad y la actividad agraria. Derecho Ecológico: Rama del derecho social constituida por un conjunto de normas jurídicas que tratan de prevenir y proteger el medio ambiente y los recursos naturales mediante el control de la actividad humana para lograr un uso y aprovechamiento racional de dichos recursos. El propósito fundamental del derecho ecológico es la prevención de la contaminación y desilusión del medio ambiente, pero también contempla normas que establece las sanciones aplicadas a quienes no respeten las obligaciones de cuidado y conservación del medio ambiente. Dentro de las principales leyes vigentes relacionadas con el derecho ecológico son: Ley general del equilibrio ecológico y protección del medio ambiente, ley de aguas nacionales. Derecho Económico: Rama del derecho social que consiste en el conjunto de normas jurídicas que establecen la participación del estado en la actividad económica, para promoverla, supervisarla, controlarla, orientarla o intervenir directamente en ella procurando brindar certeza jurídica a todos los particulares de la cadena productiva y de consumo de un país. Publicado 8th February 2012 por Jefferson Andres Cruz Derecho Romano 0 Añadir un comentario
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