Las 13 colonias inglesas en América del Norte declararon su independencia de Gran Bretaña en 1776 debido a las medidas impositivas y restricciones comerciales impuestas por el gobierno británico después de la Guerra de los Siete Años, lo que llevó a los colonos a oponerse a la autoridad británica y finalmente iniciar la Guerra de Independencia de los Estados Unidos para establecer una nueva nación, los Estados Unidos de América.