El desarrollo sustentable implica satisfacer las necesidades del presente sin comprometer las capacidades de las futuras generaciones. Se define como un proceso que vincula aspectos económicos, sociales y ambientales a través de un marco democrático y participativo. Requiere sustentabilidad económica, ecológica, energética, social, cultural y científica. El objetivo es mejorar la calidad de vida a través de un manejo responsable de los recursos que considere las necesidades del presente y el futuro.