Los objetivos deben ser medibles, claros, alcanzables, desafiantes, realistas y coherentes. Existen objetivos generales y específicos. Los objetivos generales son expresiones genéricas como aumentar las ventas, mientras que los objetivos específicos incluyen metas cuantitativas como aumentar las ventas mensuales en un 20%. Los objetivos también pueden ser a largo plazo, mediano plazo u objetivos operacionales de corto plazo. Es importante establecer objetivos a nivel empresarial, de área y equipo