En México, el 2.8% de los niños menores de cinco años presentan bajo peso y la desnutrición infantil tiene graves consecuencias, incluyendo un mayor riesgo de enfermedades y muertes, así como un impacto en el desarrollo y la calidad de vida. Es fundamental abordar este problema mediante asociaciones que ofrezcan apoyo alimentario y económico a familias de bajos recursos. La situación de la desnutrición infantil es alarmante y requiere intervención inmediata para asegurar un futuro más saludable para los niños mexicanos.