La dictadura de Primo de Rivera se estableció en 1923 tras un golpe de Estado y se mantuvo hasta 1931. Inicialmente adoptó medidas autoritarias como suspender la constitución y prohibir la actividad política, pero luego fomentó el desarrollo económico. Recibió apoyo inicial pero también generó oposición de republicanos y nacionalistas. Finalmente, la crisis política y económica llevaron a la dimisión de Primo de Rivera en 1930 y allanaron el camino para la Segunda República.