Primo de Rivera estableció una dictadura militar en España en 1923 citando el fracaso de la democracia y la inestabilidad política. Gobernó a través de un Directorio militar hasta 1925 y luego un Directorio civil, suspendiendo las libertades civiles y prohibiendo otros partidos políticos. Su régimen buscó restaurar el orden público, resolver el problema de Marruecos y promover el desarrollo económico a través de la intervención estatal. Sin embargo, perdió popularidad debido a la oposición creciente, los conflictos