La disfunción sexual se refiere a dificultades en cualquier etapa del acto sexual que impiden el disfrute, pudiendo ser de origen emocional, psicológico o físico. Los tipos incluyen trastornos del deseo, excitación, orgasmo y dolor sexual, que pueden ser causados por factores como problemas de relación, enfermedades, medicación y trastornos psicológicos. Los síntomas varían desde la anafrodisia hasta la dispareunia y la disfunción eréctil, afectando a ambos sexos y requiriendo un enfoque integral para su tratamiento.