Este decreto supremo modifica el artículo 62 del reglamento de la Ley de Relaciones Colectivas de Trabajo para garantizar el derecho a huelga. Se sustituye el requisito de un quórum de dos tercios de los trabajadores por la decisión de la mayoría de los trabajadores votantes. Ahora, una huelga puede ser declarada por la mayoría de los trabajadores del ámbito o de un sindicato, suspendiendo la relación laboral excepto para la dirección y personal de servicios mínimos.