Eclecticismo político 
Seleccionar lo mejor de las opiniones e ideas de cada corriente 
filosófica es una actitud inteligente. Porque el eclecticismo es un 
seleccionismo. En el caso de la consulta alternativa de Cataluña que ha 
sido suspendida, cautelarmente, por el Tribunal Constitucional la 
racionalidad, y la verdadera legalidad de nuestro país se han impuesto 
sobre actitudes carentes de argumentación consistente. Aunque dudo 
que los actos organizados por la Generalitat relacionados con este 
proceso de participación no se celebren, como indica la resolución del 
Constitucional. 
Frente al dogmatismo y al radicalismo la actitud ecléctica opta por la 
moderación, la tolerancia y la conciliación que están profundamente 
relacionadas con la afirmación de la verdad y del rigor argumentativo. 
Se pueden armonizar posiciones dialécticas contrarias, pero siempre 
con un deseo recíproco de entendimiento, y sin falacias en los 
razonamientos. Esto es aplicable, singularmente, al proceso 
secesionista catalán. Existe también la posibilidad de una declaración 
de independencia unilateral que sería, en mi opinión, peligrosa porque 
no se sabe que resultados causaría de convertirse en firme. El estado de 
derecho posee mecanismos legales para hacer frente a esta hipótesis de 
una declaración de este género en Cataluña. Si bien considero que 
sería positivo que la ciudadanía supiera la reacción de los poderes de la 
nación, especialmente, del ejecutivo, ante esta potencial eventualidad, 
no descartable a priori. Porque en política los hechos pueden con los 
discursos como sucede, por ejemplo, con el caso de una parte de 
Ucrania que se ha desgajado a la fuerza de este país, por causas de 
todos conocidas. Ya que la actitud europea no fue suficientemente 
enérgica ante el expansionismo del estado ruso. Aunque limitó los 
efectos y consecuencias del mismo que podrían haber sido mayores. 
La incorporación de ideas diversas al bagaje de meditaciones y 
reflexiones propias es un magnífico procedimiento, que propicia un 
entendimiento más amplio de la realidad. De hecho, el método propio 
de la secta o escuela ecléctica consistía en elegir las opiniones, ideas y 
teorías más coincidentes con la verdad, sirviendo de este modo como 
contenido adicional para los pensamientos de cada sujeto reflexivo. 
Según Brucker, un pensador del siglo XVIII, la secta ecléctica se 
desarrolló desde el platonismo. 
Considero que una cierta actitud ecléctica como la de Cicerón, y otros 
muchos pensadores es necesaria, si se quiere desde la razón y la verdad 
armonizar planteamientos que, en principio, son discordantes, pero 
que aplicando el juicio son conjugables racionalmente. Y esto se echa, 
en mi opinión, mucho de menos en la situación política actual. Parece 
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que la crispación producida por la corrupción puede hacer más 
difíciles las posibles coincidencias en el ámbito político, en una serie de 
puntos programáticos básicos, que podrían mejorar realmente la 
situación económica, y disminuir considerablemente el alto nivel de 
desempleo. 
Y es que las doctrinas mejores y más verosímiles son las más 
adecuadas frente a otras que no lo son. En el periodo de la Ilustración 
Feijoo afirmaba con su pensamiento en su extensa producción escrita, 
un indudable eclecticismo, que se oponía a la Escolástica, sin causar la 
desconfianza explícita de la Inquisición. 
La capacidad crítica está, a mi juicio, profundamente conectada, con la 
apertura a la libre integración de ideas que consideremos ciertas o, al 
menos, verosímiles, aunque puedan ser objeto de discusión. La 
confianza en la razón no se opone al planteamiento general del 
eclecticismo, sino todo lo contrario, lo apoya y reafirma. Y esto es 
aplicable tanto a la política como a la filosofía. 
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Eclecticismo político

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    Eclecticismo político Seleccionarlo mejor de las opiniones e ideas de cada corriente filosófica es una actitud inteligente. Porque el eclecticismo es un seleccionismo. En el caso de la consulta alternativa de Cataluña que ha sido suspendida, cautelarmente, por el Tribunal Constitucional la racionalidad, y la verdadera legalidad de nuestro país se han impuesto sobre actitudes carentes de argumentación consistente. Aunque dudo que los actos organizados por la Generalitat relacionados con este proceso de participación no se celebren, como indica la resolución del Constitucional. Frente al dogmatismo y al radicalismo la actitud ecléctica opta por la moderación, la tolerancia y la conciliación que están profundamente relacionadas con la afirmación de la verdad y del rigor argumentativo. Se pueden armonizar posiciones dialécticas contrarias, pero siempre con un deseo recíproco de entendimiento, y sin falacias en los razonamientos. Esto es aplicable, singularmente, al proceso secesionista catalán. Existe también la posibilidad de una declaración de independencia unilateral que sería, en mi opinión, peligrosa porque no se sabe que resultados causaría de convertirse en firme. El estado de derecho posee mecanismos legales para hacer frente a esta hipótesis de una declaración de este género en Cataluña. Si bien considero que sería positivo que la ciudadanía supiera la reacción de los poderes de la nación, especialmente, del ejecutivo, ante esta potencial eventualidad, no descartable a priori. Porque en política los hechos pueden con los discursos como sucede, por ejemplo, con el caso de una parte de Ucrania que se ha desgajado a la fuerza de este país, por causas de todos conocidas. Ya que la actitud europea no fue suficientemente enérgica ante el expansionismo del estado ruso. Aunque limitó los efectos y consecuencias del mismo que podrían haber sido mayores. La incorporación de ideas diversas al bagaje de meditaciones y reflexiones propias es un magnífico procedimiento, que propicia un entendimiento más amplio de la realidad. De hecho, el método propio de la secta o escuela ecléctica consistía en elegir las opiniones, ideas y teorías más coincidentes con la verdad, sirviendo de este modo como contenido adicional para los pensamientos de cada sujeto reflexivo. Según Brucker, un pensador del siglo XVIII, la secta ecléctica se desarrolló desde el platonismo. Considero que una cierta actitud ecléctica como la de Cicerón, y otros muchos pensadores es necesaria, si se quiere desde la razón y la verdad armonizar planteamientos que, en principio, son discordantes, pero que aplicando el juicio son conjugables racionalmente. Y esto se echa, en mi opinión, mucho de menos en la situación política actual. Parece 1
  • 2.
    que la crispaciónproducida por la corrupción puede hacer más difíciles las posibles coincidencias en el ámbito político, en una serie de puntos programáticos básicos, que podrían mejorar realmente la situación económica, y disminuir considerablemente el alto nivel de desempleo. Y es que las doctrinas mejores y más verosímiles son las más adecuadas frente a otras que no lo son. En el periodo de la Ilustración Feijoo afirmaba con su pensamiento en su extensa producción escrita, un indudable eclecticismo, que se oponía a la Escolástica, sin causar la desconfianza explícita de la Inquisición. La capacidad crítica está, a mi juicio, profundamente conectada, con la apertura a la libre integración de ideas que consideremos ciertas o, al menos, verosímiles, aunque puedan ser objeto de discusión. La confianza en la razón no se opone al planteamiento general del eclecticismo, sino todo lo contrario, lo apoya y reafirma. Y esto es aplicable tanto a la política como a la filosofía. 2