El documento describe la división entre lo culto y lo popular en la literatura medieval, representado por el mester de clerecía y el mester de juglaría. El mester de clerecía era literatura religiosa escrita por el clero usando rimas y cultismos latinos. Su principal exponente fue Gonzalo de Berceo. El mester de juglaría era literatura épica y sentimental recitada por juglares de origen humilde para entretener al público. El Cantar del Mio Cid es el ejemplo más importante de este género en España.