La Corona de Castilla y la Corona de Aragón experimentaron una profunda crisis demográfica, económica y política durante los siglos XIV y XV. La población de Castilla se redujo entre un 20-40% debido a las malas cosechas y epidemias como la Peste Negra. Esto provocó una caída de la producción agrícola y de las rentas de la nobleza. Mientras tanto, la Corona de Aragón expandió su imperio por el Mediterráneo occidental, adquiriendo Sicilia, Cerdeña y otros territorios