El documento resume la organización política y las instituciones de Castilla y Aragón durante la Baja Edad Media. Castilla estableció una monarquía autoritaria con el rey como figura principal, mientras que Aragón fue una monarquía pactista donde el rey debía consultar a la nobleza y respetar los fueros de cada reino. Ambos reinos compartieron instituciones como el Consejo Real, las Cortes y los concejos locales. La Corona de Aragón expandió su influencia por el Mediterráneo a través de conquistas militares. Castilla