La Hispania romana se extendió a lo largo de tres etapas de conquista entre los siglos III a.C. y I d.C. Tras la conquista, Roma impulsó la romanización de la península a través de la lengua, el derecho, la religión y la cultura. En el siglo V d.C., los pueblos germánicos invadieron el imperio debilitado. Los visigodos se asentaron en Hispania y establecieron un reino con capital en Toledo, manteniendo las estructuras romanas aunque con