La Reconquista de la Península Ibérica por los reinos cristianos se desarrolló en cuatro etapas principales entre los siglos VIII y XIII. En la primera etapa, los núcleos cristianos avanzaron tímidamente hacia el sur desde Covadonga, repoblando territorios casi vacíos. En la segunda etapa, aprovechando la debilidad musulmana, León y Castilla conquistaron Toledo y Aragón conquistó Zaragoza. La tercera etapa culminó con la victoria cristiana en Las