El documento discute los desafíos y posibilidades de la educación en Uruguay. Presenta datos que muestran tasas bajas de egreso de secundaria y grandes desigualdades educativas. Argumenta que se necesitan cambios en los paradigmas educativos, aprovechando la revolución tecnológica. Propone una educación centrada en competencias y aprendizaje flexible, con autonomía escolar y mejor formación docente.