Einstein tenía un cerebro más complejo que el cerebro humano promedio, con regiones más amplias y conexiones neuronales mejor desarrolladas. Esto le permitió resolver problemas de una manera más integrada y expansiva utilizando solo el 5% de su capacidad cerebral, mientras que las personas comunes deben esforzarse más para razonar utilizando el 30% de su cerebro debido a que su estructura cerebral es menos compleja.