El cedro es un árbol grande y corpulento que puede alcanzar hasta 30 metros de altura, con frutos en cápsulas secas y flores pequeñas con un olor penetrante. Tiene múltiples usos en ebanistería y como planta ornamental, además de ser importante para la conservación del medio ambiente al mejorar la calidad del aire y proporcionar hábitat para la fauna. Los árboles viejos son cruciales para la biodiversidad y la historia ecológica, preservando un legado genético valioso.