El déficit de atención es un trastorno del comportamiento que afecta tanto a niños como a adultos, caracterizándose por inatención, impulsividad y hiperactividad. A lo largo de la historia, este trastorno ha evolucionado desde su reconocimiento inicial en 1902 hasta la comprensión actual como un trastorno neuroquímico, sin cura pero con tratamientos disponibles. Se recomienda a quienes presenten síntomas consultar a un especialista para un diagnóstico y tratamiento adecuado.