El documento describe el derecho al debido proceso como una garantía de los derechos humanos en el sistema de justicia penal. El debido proceso requiere un tribunal independiente e imparcial, el derecho a la defensa, la presunción de inocencia, y ser juzgado de manera pública y justa. El derecho penal debe proteger a los ciudadanos de la violación de sus derechos por parte del Estado u otros individuos a través de un proceso judicial equitativo.