El documento resume las enseñanzas de la Iglesia Católica sobre el diablo y los demonios, incluyendo que son ángeles caídos que intentan apartar al hombre de Dios mediante tentaciones. Explica que los demonios pueden infestar lugares u objetos y poseer personas, y que el exorcismo es el ritual que la Iglesia utiliza para expulsar demonios. Finalmente, señala que la cercanía a Dios a través de los sacramentos, la oración y la devoción a María son las mejores defensas contra la