En 3 oraciones:
Jesús nos dejó un modelo ejemplar de liderazgo a través de su vida, enseñanzas y relaciones con los demás. Pasó sus años de crecimiento en armonía con Dios y sujeto a las mismas tentaciones que nosotros. Su vida espiritual se centró en la oración constante, el estudio de las Escrituras y la intercesión por los demás. En todas sus interacciones mostró paciencia, compasión y cortesía, compartiendo las cargas de los demás como ejemplo de amor.