El documento describe la evolución del arte de acción y el performance en el siglo XX, desde los primeros eventos y happenings hasta convertirse en tendencias establecidas en la segunda mitad del siglo. Explica que el performance rompe con la noción del arte como objeto al involucrar el cuerpo del artista, el espacio y el público. También explora la relación del performance con lo político y cómo transmite memoria cultural.