El performance art tuvo sus inicios a principios del siglo XX con acciones en vivo de artistas vanguardistas como los futuristas y dadaístas. Consiste en espectáculos artísticos basados en la improvisación y énfasis estético. Tomó mayor relevancia en los años 60 cuando los artistas empezaron a usar su cuerpo como medio de expresión directa al público más que objetos.