El documento describe varios milagros de Jesús que demuestran su autoridad sobre la enfermedad y las fuerzas demoníacas. Jesús sana a un hombre leproso, cura la parálisis de un sirviente a petición de un centurión romano, y sana a la suegra de Pedro de una fiebre. Luego Jesús expulsa demonios de dos hombres endemoniados en la región de Gadara. Estos milagros muestran que Jesús tiene poder sobre la enfermedad, la muerte y el dominio de Satanás.