UNIVERSIDAD ANDINA DEL CUSCO
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[Año]
Pithovirus sibericum
El virus de mayor tamaño
Un equipo de científicos ha hecho revivir un virus gigante enterrado en el hielo
siberiano hace 30.000 años que todavía es infeccioso.
Pithovirus sibericum, el virus gigante recién descubierto, visto en una sección
transversal con un microscopio electrónico de transmisión. [J. Bartoli y C. Abergel;
Laboratorio de Información Genónica y Estructural de Marsella, CNRS- AMU]
En colaboración con varios investigadores franceses y rusos, el equipo de J. M.
Claverie y C. Abergel, del Laboratorio de Información Genónica y Estructural de
Marsella, acaba de identificar el virus más grande conocido hasta ahora, al que
han denominado Pithovirus sibericum. Su objetivo, por fortuna, son las amebas,
pero los investigadores sugieren que la fusión paulatina del hielo terrestre podría
provocar el regreso de otros virus antiguos, con riesgos potenciales para la salud
humana.
P. sibericum, con 1,5 micrómetros de longitud, posee un tamaño equiparable al de
una pequeña bacteria. Claverie y Abergel han ayudado a descubrir otras especies
de la familia de virus gigantes, lo suficiente grandes para ser visibles con un
microscopio óptico. Los investigadores identificaron el primero de ellos en 2003,
denominadoMimivirus.
Hace dos años, se enteraron de que un equipo ruso había hecho revivir una planta
antigua a partir de los frutos enterrados en el permafrost siberiano de 30.000 años
de antigüedad. Se les ocurrió entonces que tal vez podrían hacer lo mismo con un
virus. Con las muestras de permafrost proporcionadas por el equipo ruso,
buscaron virus gigantes utilizando amebas (los objetivos habituales de estos
patógenos) como cebo. Observaron que las amebas empezaban a morir y
descubrieron dentro de ellas virus gigantes.
Propiedades sorprendentes
Bajo un microscopio, Pithovirus aparece como un óvalo de pared gruesa con una
abertura en un extremo. Se multiplica creando «fábricas» de replicación en el
citoplasma de su huésped, en lugar de apoderarse de su núcleo, como hace la
mayoría de los virus. Solo una tercera parte de sus proteínas guarda alguna
semejanza con las de otros virus. Y, para sorpresa del equipo, su genoma es
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[Año]
mucho más reducido que el de otros virus gigantes de mayor tamaño,
como Pandoravirus. La enorme partícula se halla prácticamente vacía, lo que
contrasta con la idea que se tiene de los virus de que empaquetan su ADN en el
mínimo espacio posible.
Aunque los virus gigantes casi siempre atacan a las amebas, Christelle Desnues,
del Centro Nacional para la Investigación Científica en Marsella, descubrió el año
pasado que uno de ellos, Marseillevirus, había infectado a un niño de 11 meses de
edad. Según la investigadora, los virus gigantes no pueden considerarse como
una excentricidad de la naturaleza. Constituyen una parte integral de la virosfera
con repercusiones en la diversidad, evolución e incluso la salud humana.
A Claverie y Abergel les inquieta que el calentamiento global, junto con las
operaciones de minería y perforación en el Ártico, puedan provocar la liberación
de numerosos virus antiguos infecciosos, lo que podría plantear una amenaza
para la salud humana.
Pero Curtis Suttle, virólogo de la Universidad de Columbia Británica en Vancouver,
señala que las personas inhalan ya miles de virus cada día, o los tragan cuando
nadan en el mar. Desestima la idea de que el deshielo pudiera liberar virus
dañinos que se extendieran lo suficiente como para afectar a la salud humana.
Para él, resulta más preocupante la posibilidad de que cientos de millones de
personas se vean forzadas a desplazarse a causa del aumento del nivel del mar.

El virus congelado

  • 1.
    UNIVERSIDAD ANDINA DELCUSCO [Escribir el título del documento] [Año] Pithovirus sibericum El virus de mayor tamaño Un equipo de científicos ha hecho revivir un virus gigante enterrado en el hielo siberiano hace 30.000 años que todavía es infeccioso. Pithovirus sibericum, el virus gigante recién descubierto, visto en una sección transversal con un microscopio electrónico de transmisión. [J. Bartoli y C. Abergel; Laboratorio de Información Genónica y Estructural de Marsella, CNRS- AMU] En colaboración con varios investigadores franceses y rusos, el equipo de J. M. Claverie y C. Abergel, del Laboratorio de Información Genónica y Estructural de Marsella, acaba de identificar el virus más grande conocido hasta ahora, al que han denominado Pithovirus sibericum. Su objetivo, por fortuna, son las amebas, pero los investigadores sugieren que la fusión paulatina del hielo terrestre podría provocar el regreso de otros virus antiguos, con riesgos potenciales para la salud humana. P. sibericum, con 1,5 micrómetros de longitud, posee un tamaño equiparable al de una pequeña bacteria. Claverie y Abergel han ayudado a descubrir otras especies de la familia de virus gigantes, lo suficiente grandes para ser visibles con un microscopio óptico. Los investigadores identificaron el primero de ellos en 2003, denominadoMimivirus. Hace dos años, se enteraron de que un equipo ruso había hecho revivir una planta antigua a partir de los frutos enterrados en el permafrost siberiano de 30.000 años de antigüedad. Se les ocurrió entonces que tal vez podrían hacer lo mismo con un virus. Con las muestras de permafrost proporcionadas por el equipo ruso, buscaron virus gigantes utilizando amebas (los objetivos habituales de estos patógenos) como cebo. Observaron que las amebas empezaban a morir y descubrieron dentro de ellas virus gigantes. Propiedades sorprendentes Bajo un microscopio, Pithovirus aparece como un óvalo de pared gruesa con una abertura en un extremo. Se multiplica creando «fábricas» de replicación en el citoplasma de su huésped, en lugar de apoderarse de su núcleo, como hace la mayoría de los virus. Solo una tercera parte de sus proteínas guarda alguna semejanza con las de otros virus. Y, para sorpresa del equipo, su genoma es
  • 2.
    UNIVERSIDAD ANDINA DELCUSCO [Escribir el título del documento] [Año] mucho más reducido que el de otros virus gigantes de mayor tamaño, como Pandoravirus. La enorme partícula se halla prácticamente vacía, lo que contrasta con la idea que se tiene de los virus de que empaquetan su ADN en el mínimo espacio posible. Aunque los virus gigantes casi siempre atacan a las amebas, Christelle Desnues, del Centro Nacional para la Investigación Científica en Marsella, descubrió el año pasado que uno de ellos, Marseillevirus, había infectado a un niño de 11 meses de edad. Según la investigadora, los virus gigantes no pueden considerarse como una excentricidad de la naturaleza. Constituyen una parte integral de la virosfera con repercusiones en la diversidad, evolución e incluso la salud humana. A Claverie y Abergel les inquieta que el calentamiento global, junto con las operaciones de minería y perforación en el Ártico, puedan provocar la liberación de numerosos virus antiguos infecciosos, lo que podría plantear una amenaza para la salud humana. Pero Curtis Suttle, virólogo de la Universidad de Columbia Británica en Vancouver, señala que las personas inhalan ya miles de virus cada día, o los tragan cuando nadan en el mar. Desestima la idea de que el deshielo pudiera liberar virus dañinos que se extendieran lo suficiente como para afectar a la salud humana. Para él, resulta más preocupante la posibilidad de que cientos de millones de personas se vean forzadas a desplazarse a causa del aumento del nivel del mar.