El embrague en vehículos permite transmitir o interrumpir el giro del motor a las ruedas, facilitando cambios de marcha y evitando choques mecánicos. Existen varios tipos de embragues, siendo el de fricción de monodisco seco el más común en automóviles, mientras que en motocicletas se utilizan embragues multidisco debido a limitaciones de espacio. La eficaz transmisión de potencia se logra a través de diferentes sistemas de mando, como mecánicos, hidráulicos o eléctricos.