La enfermedad de Tay-Sachs es un trastorno hereditario raro que afecta el sistema nervioso central debido a la deficiencia de la enzima hexosaminidasa A, resultando en la acumulación de gangliósidos en las neuronas. Sus síntomas incluyen sordera, ceguera, parálisis, retraso en el desarrollo y, en última instancia, la muerte generalmente entre los 4 y 5 años de edad. No existe tratamiento curativo, solo cuidados paliativos para mejorar la calidad de vida del paciente.