La figura de la enfermera escolar surgió a finales del siglo XIX para atender las necesidades de salud de los estudiantes. Aunque se establecieron sus funciones principales en el Reino Unido en 1899, la enfermera escolar no se implantó en España hasta recientemente. La ausencia de este rol ha sido cubierta por enfermeras comunitarias. La enfermera escolar promueve la salud de la comunidad educativa mediante la educación, prevención, detección temprana y tratamiento de enfermedades.