Los enlaces químicos mantienen unidos los átomos mediante la transferencia, aceptación o compartición de electrones. Existen dos tipos principales de enlaces: los enlaces iónicos, que involucran la transferencia de electrones entre metales y no metales formando iones, y los enlaces covalentes, los cuales se basan en el compartir de electrones entre no metales. Ambos tipos de enlaces dan como resultado compuestos con propiedades distintivas dependiendo de si los átomos están unidos iónica o covalentemente.