La inteligencia emocional es importante para el desempeño laboral porque permite reconocer y evaluar los propios sentimientos y los de los demás, lo que lleva a relaciones empáticas y resultados positivos para la organización tanto económica como socialmente. Las emociones también afectan la motivación, persistencia, optimismo y pensamiento de las personas. Comprender los factores neuronales y físicos detrás de las emociones puede ayudar a alcanzar el éxito o evitar el fracaso en el trabajo.