El documento describe cómo las actividades de circo pueden integrarse en la escuela para apoyar aprendizajes significativos. Propone que el circo, con sus malabares, payasos y acrobacias, puede desarrollar la identidad, confianza y capacidad de expresión de los niños. El maestro desempeña un papel clave al crear un ambiente alegre en el aula mediante proyectos como caminar en zancos, realizar funciones con títeres o confeccionar trajes de personajes de circo.