El documento discute las dificultades y desafíos de incorporar Internet en las aulas de secundaria, incluyendo problemas de infraestructura, limitaciones de tiempo y dificultades de uso. También analiza las dudas de los profesores sobre cómo Internet podría afectar el aprendizaje de los estudiantes y sus roles como instructores. La mayoría de los profesores consideran que Internet es un recurso útil para material complementario, pero solo una minoría cree que también puede apoyar el autoaprendizaje.