Las revoluciones rusas se produjeron en un contexto de grandes problemas económicos, sociales y políticos en Rusia a principios del siglo XX. La sociedad rusa estaba dividida en clases con grandes desigualdades, el gobierno zarista era autocrático y había una creciente oposición de grupos como socialistas y bolcheviques. La participación en la Primera Guerra Mundial agravó la crisis y llevó al estallido de la Revolución de Febrero de 1917 que derrocó al Zar y estableció un g