La participación ciudadana implica la integración de la población en la toma de decisiones territoriales, promoviendo un gobierno abierto que escuche las inquietudes de los ciudadanos. Esta práctica es esencial para fortalecer la democracia y garantizar la transparencia, conforme a la legislación que requiere su inclusión en los planes urbanísticos. La implementación de espacios de participación virtual facilita una comunicación efectiva y accesible, permitiendo una colaboración activa y el fortalecimiento del tejido social.