La escala de Likert mide actitudes mediante cuestionarios con declaraciones sobre las que los participantes indican su nivel de acuerdo o desacuerdo. Se construye seleccionando declaraciones cuya puntuación se correlacione significativamente con la puntuación total, y calculando su confiabilidad y validez. Presenta ventajas como su sencilla construcción y fiabilidad elevada, aunque también desventajas como la posible confusión en la interpretación de las puntuaciones.