Este documento presenta varias situaciones que ilustran cómo la computación uno a uno puede mejorar el aprendizaje en el aula. En la primera situación, una maestra de ciencias usa simulaciones en línea para preparar a los estudiantes para el laboratorio y les permite realizar múltiples investigaciones en grupos pequeños. En la segunda situación, una maestra observa cómo las computaciones personales permiten a los estudiantes trabajar de manera más colaborativa y responsable. En la tercera situación, una maestra puede satisfacer las necesidades individuales