Este poema de Pedro Salinas describe cómo el poeta piensa en su amada toda la noche, no solo con su mente sino conectándose con el mundo natural que lo rodea. El poeta siente que la naturaleza entera, incluyendo las estrellas, el mar, los árboles y los insectos, concurren a su llamado para servir a su amor por ella. Se crea una armonía entre el mundo físico y el alma del poeta mientras canta hacia su amada. Casi olvida amarla de tanto amarla, confiando infinitamente en que