El documento aborda la importancia de la colaboración entre la familia y el centro educativo para establecer normas que promuevan el desarrollo integral de los hijos y la prevención del acoso escolar. Se enfatiza la necesidad de que los padres establezcan reglas y límites claros, y la importancia de la comunicación y la empatía en el manejo de la disciplina. Además, se sugieren estrategias para minimizar problemas de conducta y fortalecer hábitos positivos en los jóvenes.