El documento describe el contexto socio-histórico y el sistema educativo de Argentina a fines del siglo XIX e inicios del siglo XX. El Estado asumió un rol integrador y hegemónico en la educación para modernizar la sociedad, aunque de forma excluyente. Se creó un sistema educativo nacional centralizado con el objetivo de integrar a la población y consolidar la identidad nacional en apoyo del modelo agroexportador. Este sistema permitió cierta estratificación social y participación política de las clases medias.