La Ley 1420, sancionada el 8 de julio de 1884, estableció la educación gratuita, laica, obligatoria y universal en Argentina para niños de 6 a 14 años, sentando las bases de un sistema educativo nacional. Este marco educativo promovió el desarrollo integral de los estudiantes y limitó la enseñanza religiosa a un ámbito optativo y extraclase. La ley tuvo un impacto significativo en la cultura y la identidad nacional, reduciendo el analfabetismo y garantizando derechos básicos educativos para la población.