Este documento discute los desafíos de la democracia en Colombia, argumentando que (1) no existen partidos políticos fuertes sino grupos desorganizados influenciados por la corrupción y el narcotráfico, (2) se necesita una mayor participación ciudadana y tolerancia, y (3) se deben mejorar los niveles de vida para que la gente pueda ejercer verdaderamente la democracia.